Mons Conley: «Los fieles no deberían verse obligados a acudir a una comunidad separada de Pedro para encontrar la Misa tradicional»

Mons Conley: «Los fieles no deberían verse obligados a acudir a una comunidad separada de Pedro para encontrar la Misa tradicional»

El obispo James Conley, de la diócesis estadounidense de Lincoln (Nebraska), ha defendido el crecimiento del interés por la liturgia tradicional entre las nuevas generaciones y ha animado a los fieles atraídos por el Vetus Ordo a permanecer en plena comunión con la Iglesia, evitando acudir a las celebraciones de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX).

En una entrevista concedida al programa EWTN News In Depth, el prelado abordó tanto el papel de la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro (FSSP) como el anuncio de las consagraciones episcopales previstas por la FSSPX, que Roma ha advertido que provocarían un cisma.

«Los jóvenes buscan reverencia y trascendencia»

Conley explicó que la FSSP mantiene desde hace más de veinticinco años una estrecha colaboración con la diócesis de Lincoln, donde se encuentra el seminario norteamericano de la fraternidad y una parroquia dedicada exclusivamente a la celebración de la Misa tradicional.

Lejos de presentar la coexistencia de ambas formas del rito romano como un foco de tensiones, el obispo aseguró que existe una relación de plena colaboración entre los seminarios y sacerdotes diocesanos y los de la fraternidad.

«Ha habido una gran armonía y una especie de enriquecimiento mutuo entre quienes prefieren la Misa tradicional y quienes prefieren la forma ordinaria. No existe ninguna tensión entre ambas», afirmó.

Según Conley, el atractivo de la liturgia tradicional responde sobre todo a una búsqueda espiritual de las nuevas generaciones.

«Hay un resurgimiento del interés por todo lo tradicional, especialmente entre los jóvenes. Lo veo en mi propia diócesis. Buscan reverencia, buscan trascendencia, buscan belleza en la liturgia», aseguró.

«No se puede acudir a la FSSPX»

Preguntado por las anunciadas consagraciones episcopales de la Fraternidad San Pío X sin mandato pontificio, el obispo fue tajante.

«Es muy triste porque, en la historia de la Iglesia, siempre que hay una ordenación episcopal sin mandato papal se produce un cisma. Siempre provoca una ruptura, una división», afirmó.

Conley recordó el esfuerzo realizado por Benedicto XVI para restablecer el diálogo con la fraternidad tras levantar las excomuniones de los cuatro obispos consagrados por Marcel Lefebvre en 2009, y lamentó que finalmente la FSSPX haya decidido seguir adelante con nuevas consagraciones.

«Un acto como este rompe claramente el vínculo apostólico con Pedro», añadió.

El obispo coincidió además con las recientes declaraciones del cardenal Gerhard Müller, quien había afirmado que los católicos no deberían participar en las misas celebradas por sacerdotes de una comunidad que se sitúe en situación de cisma.

«Estoy de acuerdo con Su Eminencia. Simplemente, no se puede acudir», respondió Conley.

Más sacerdotes para celebrar la liturgia tradicional

Para el obispo de Lincoln, la solución no consiste en que los fieles busquen comunidades separadas de Roma, sino en aumentar la disponibilidad de celebraciones tradicionales dentro de la plena comunión eclesial.

Recordó que, además de la presencia de la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro, en su diócesis existen sacerdotes diocesanos autorizados por la Santa Sede para celebrar regularmente la Misa según el Misal de 1962.

También destacó que el seminario de la FSSP mantiene cada año alrededor de noventa seminaristas y ordena una docena de nuevos sacerdotes, lo que permitirá atender la creciente demanda de fieles interesados en esta forma litúrgica.

«La meta debería ser precisamente esa: responder a las necesidades de quienes desean esta forma de la Misa. La gente no debería sentirse obligada a acudir a una comunidad o a un sacerdote que ha roto con Pedro», sostuvo.

«El Novus Ordo también se está volviendo más tradicional»

Cinco años después de la promulgación de Traditionis custodes, Conley afirmó percibir una evolución en la manera de celebrar la forma ordinaria del rito romano.

Miembro del consejo directivo del Instituto Benedicto XVI para la Liturgia Sagrada, el obispo considera que está creciendo una sensibilidad más tradicional incluso entre quienes celebran habitualmente el Novus Ordo.

«Creo que estamos viendo una tendencia hacia una celebración más tradicional incluso en el Novus Ordo, y pienso que eso es algo bueno», afirmó.

En este contexto animó a los fieles que desean una liturgia más solemne a no perder la paciencia.

«No abandonen la Iglesia ni salten del barco. Creo que hay muchos motivos para la esperanza», concluyó.

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