Descubren en Almería uno de los complejos monásticos cristianos más importantes de la Hispania bizantina

Descubren en Almería uno de los complejos monásticos cristianos más importantes de la Hispania bizantina
Foto: La Voz de Almería

Las excavaciones arqueológicas realizadas en el yacimiento de Cabezo María, en la localidad almeriense de Antas, han confirmado la existencia de un gran complejo monástico bizantino habitado entre los siglos V y VIII, un hallazgo que arroja nueva luz sobre la presencia y expansión del cristianismo en la Península Ibérica durante la Antigüedad tardía.

Los trabajos, dirigidos por especialistas del laboratorio de arqueología biocultural MEMOLab de la Universidad de Granada, han permitido documentar nuevas estructuras que refuerzan la hipótesis planteada durante la campaña iniciada en 2025: Cabezo María no habría sido un simple asentamiento rural, sino un importante centro monástico con influencia religiosa, económica y social sobre amplias zonas del sureste peninsular.

Una basílica entre las más antiguas del sur de Hispania

Entre los descubrimientos más relevantes figura una monumental basílica de tres naves orientada hacia levante, considerada por los investigadores como uno de los templos cristianos más antiguos localizados al sur del río Ebro.

Las excavaciones han permitido alcanzar el nivel original del edificio y sacar a la luz elementos arquitectónicos de gran valor, entre ellos los restos de las columnas que separaban las naves y una amplia escalinata de acceso que conectaba el templo con el valle circundante.

La monumentalidad del conjunto confirma la importancia que tuvo este enclave en una época en la que el cristianismo continuaba consolidando su presencia en distintos territorios de Hispania, tras la desaparición de la autoridad imperial romana en Occidente.

Una gran comunidad religiosa organizada

Los arqueólogos han identificado también nuevas dependencias destinadas a la vida cotidiana de la comunidad monástica. Entre ellas destaca un gran refectorio conectado con zonas de almacenamiento y cocina ya documentadas durante campañas anteriores.

Asimismo, se han localizado habitaciones excavadas directamente en la roca volcánica del cerro y otros espacios que sugieren la existencia de una comunidad numerosa, compuesta no solo por monjes, sino también por personas dedicadas a tareas de apoyo y servicios auxiliares.

Las dimensiones del complejo apuntan a una organización estable y duradera, capaz de ejercer una notable influencia sobre el territorio circundante.

Conexiones con Egipto, Siria y Tierra Santa

Uno de los aspectos más llamativos del hallazgo es la abundancia de materiales procedentes de distintos puntos del Mediterráneo oriental.

Entre los restos recuperados aparecen cerámicas de lujo llegadas desde Egipto, Siria, Palestina, Líbano o Túnez, una circunstancia que revela la integración de este enclave en las rutas comerciales y culturales de la época.

Estos hallazgos confirman además la intensa relación que mantuvieron las comunidades cristianas hispanas con otros centros del mundo mediterráneo durante los siglos en que el Imperio Bizantino conservó presencia en parte del sur de la Península.

Un posible foco de difusión del cristianismo

Los responsables del proyecto consideran que las dimensiones del conjunto y la riqueza de los materiales encontrados permiten plantear que Cabezo María pudo desempeñar un papel destacado en la difusión del cristianismo católico en el sureste peninsular durante la etapa bizantina.

Se trata de un periodo todavía poco conocido de la historia de España, situado entre el final del mundo romano y la posterior expansión islámica, en el que coexistieron la presencia visigoda, la influencia bizantina y diversas controversias doctrinales dentro del cristianismo.

El hallazgo contribuye a comprender mejor cómo se organizaban las comunidades cristianas de la época y cuál fue su papel en la configuración cultural y religiosa de Hispania.

Un patrimonio llamado a ser recuperado

Más allá de su relevancia histórica y arqueológica, el descubrimiento abre nuevas perspectivas para la conservación y puesta en valor del patrimonio cristiano antiguo en España.

Los investigadores trabajan ahora en la consolidación de las estructuras descubiertas y en futuros proyectos de musealización que permitan convertir el yacimiento en un referente cultural para la provincia de Almería.

Mientras continúan las investigaciones, Cabezo María emerge ya como uno de los testimonios más significativos de la presencia cristiana en la Hispania tardoantigua y como una prueba más de las profundas raíces históricas de la fe cristiana en la Península Ibérica.

 

Fuente: La Crónica del Parque

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