La Capilla Real de Granada reivindica la profunda fe de Isabel la Católica con el regreso de una de sus tablas de oración

La Capilla Real de Granada reivindica la profunda fe de Isabel la Católica con el regreso de una de sus tablas de oración
Fuente: Archidiócesis de Granada

La Capilla Real de Granada ha acogido este miércoles la presentación del tríptico flamenco Descendimiento de la Cruz, obra de Dieric Bouts del siglo XV, que regresa al templo tras un proceso de restauración de tres años llevado a cabo en Bélgica. Durante el acto, tanto el arzobispo de Granada, monseñor José María Gil Tamayo, como el Capellán Mayor de la Capilla Real, Manuel Reyes, destacaron la intensa vida espiritual de Isabel la Católica y la importancia que tuvieron estas obras en su vida de oración.

Según informó la Archidiócesis de Granada, el retablo formaba parte de las tablas devocionales ante las que rezaba la Reina Católica. La obra permanecerá expuesta temporalmente hasta septiembre en una muestra dedicada al pintor flamenco y posteriormente volverá a su ubicación habitual en el museo-sacristía de la Capilla Real.

Una obra vinculada a la espiritualidad de la Reina Católica

Durante su intervención, el arzobispo de Granada subrayó el valor espiritual de la restauración y recordó que Isabel la Católica contemplaba en esta obra el misterio de la Pasión de Cristo.

«Ojalá también nosotros, de esta restauración, aprendamos la lección que siempre vio en ella la Reina Isabel», afirmó Gil Tamayo, invitando a los fieles a redescubrir la contemplación de Cristo en la Cruz y la profundidad de la vida de oración que caracterizó a la monarca.

La pieza representa el descendimiento de Jesucristo tras la Crucifixión y constituye uno de los ejemplos más destacados del arte flamenco conservado en la Capilla Real, institución fundada por los Reyes Católicos tras la conquista de Granada.

Fray Hernando de Talavera y la formación espiritual de Isabel

Por su parte, el Capellán Mayor de la Capilla Real destacó el papel que desempeñó Fray Hernando de Talavera, primer arzobispo de Granada, en la espiritualidad de la Reina.

Según explicó Manuel Reyes, las tablas devocionales servían a Isabel para favorecer el encuentro personal con Jesucristo, complementando la lectura de la vida de Cristo, la oración y el rezo del oficio divino.

«La lectura de la vida de Cristo y apoyarse en la belleza de las pinturas fueron los elementos vividos, leídos, reflexionados y contemplados en el ámbito doméstico», señaló el Capellán Mayor, quien definió estas obras como un reflejo de la piedad sincera y de la profunda fe de la soberana.

La beatificación de Isabel la Católica sigue siendo un objetivo

Durante el acto también se recordó la causa de beatificación de Isabel la Católica, abierta desde hace décadas y que continúa su tramitación en la Iglesia.

Manuel Reyes explicó que el Cabildo de la Capilla Real mantiene su compromiso con este proceso y recordó que fue la propia Reina quien eligió Granada como lugar para su sepultura.

«El Cabildo está empeñado también en otra meta, que es la beatificación de la Sierva de Dios Isabel I de Castilla», afirmó el Capellán Mayor, vinculando esta iniciativa con el legado espiritual e histórico que la monarca dejó en la ciudad.

La presentación del tríptico restaurado ha servido así no sólo para recuperar una importante obra de arte sacro, sino también para poner de relieve la dimensión religiosa de una figura histórica cuya causa de beatificación sigue avanzando en la Iglesia.

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