Con la visita de León XIV a Barcelona quedó inaugurada la torre de Jesucristo, la más alta de la Basílica de la Sagrada Familia, una obra concebida por Antoni Gaudí más de un siglo antes. Las grandes obras suelen exigir tiempo, una realidad que contrasta con la inmediatez a la que está acostumbrado el hombre contemporáneo.
Algo parecido ha ocurrido en Praga. Este lunes 15 de junio, la Catedral de San Vito culminó simbólicamente una historia de casi siete siglos con la inauguración de su nuevo órgano monumental. El instrumento, construido en España por el taller Grenzing de Barcelona, pone el broche final a un proyecto cuya primera piedra se colocó en el siglo XIV bajo el reinado del emperador Carlos IV.

Según informa EFE, la inauguración tuvo lugar coincidiendo con la festividad de San Vito, patrono de la ciudad y de la catedral, en una ceremonia que reunió a autoridades civiles, obispos, músicos y a los responsables de la construcción del órgano.
Un órgano construido en Barcelona para el principal templo checo
El instrumento ha sido realizado por el taller Grenzing, con sede en El Papiol (Barcelona), fundado por el maestro organero Gerhard Grenzing en 1973. La firma catalana obtuvo el encargo tras imponerse en un concurso internacional a empresas procedentes de países con una larga tradición organera como Alemania, Suiza y los Países Bajos.
La construcción exigió más de tres años de trabajo y la participación de una treintena de especialistas. El órgano fue ensamblado inicialmente en las instalaciones de Grenzing, desmontado posteriormente y trasladado a Praga, donde durante los últimos ocho meses se completó el complejo proceso de montaje y armonización para adaptarlo a la singular acústica de la catedral.
Con esta obra, Grenzing firma el órgano mecánico más grande construido hasta la fecha en la península ibérica, superando incluso el que hasta ahora era el mayor instrumento salido de sus talleres, destinado a la sede de Radio France en París.
Más de 5.700 tubos y 45 toneladas de peso

Las dimensiones del nuevo órgano reflejan la magnitud del proyecto. El instrumento cuenta con cuatro teclados, dos consolas —una mecánica y otra móvil— y 5.755 tubos de madera y metal distribuidos en 122 registros.
El tubo más pequeño mide apenas 7,5 milímetros, mientras que el mayor alcanza los 13 metros de longitud. En conjunto, el órgano pesa 45,5 toneladas y su estructura sonora alcanza los 13 metros de altura y anchura.
Los tubos visibles han sido colocados siguiendo el contorno del gran rosetón situado sobre la entrada occidental de la catedral. Entre ellos se integran 180 piezas decorativas de cristal de Bohemia, un homenaje a una de las tradiciones artesanales más emblemáticas de la República Checa.
Tradición, técnica y música al servicio de la liturgia
La construcción requirió materiales procedentes de más de treinta especies diferentes de árboles, además de pieles y fieltros empleados en los fuelles y mecanismos internos. El diseño exterior fue desarrollado en colaboración con especialistas de la firma checa Škoda para responder tanto a las exigencias patrimoniales de las autoridades checas como a las necesidades acústicas del instrumento.
Más allá de sus impresionantes cifras, el nuevo órgano está llamado a desempeñar una función esencial en la vida litúrgica de la Catedral de San Vito. La tradición musical de la Iglesia ha considerado siempre el órgano como el instrumento propio del culto latino, capaz de elevar la oración de los fieles y de contribuir a la solemnidad de las celebraciones sagradas.
La culminación de este proyecto devuelve al principal templo checo un elemento que durante décadas faltó en su interior y que forma parte inseparable del patrimonio espiritual, artístico y musical de la Iglesia.
Una inauguración con autoridades civiles y eclesiásticas
Al acto asistieron miembros del Gobierno checo, numerosos obispos y los responsables de la construcción del órgano, entre ellos Gerhard Grenzing y su hija Natalia, desplazados desde Cataluña para la ocasión.
La ceremonia contó con la participación de la Filarmónica Checa, diversos coros y artistas internacionales, entre ellos el organista español Xavier García Cardona. También intervinieron varios organistas checos, la soprano Kateřina Kněžíková, la mezzosoprano Václava Krejčí, el tenor Daniel Matoušek y el barítono Adam Plachetka.
Una semana de conciertos para presentar el nuevo instrumento
La inauguración abre una semana de conciertos que se prolongará hasta el 22 de junio. Entre los músicos invitados figura también el organista español Juan de la Rubia, junto a otros intérpretes checos e internacionales que mostrarán las posibilidades sonoras del nuevo instrumento.
Los programas incluirán actuaciones solistas y conciertos junto a la Filarmónica Checa y la Orquesta Sinfónica de la Radio Checa, con el objetivo de presentar al público todas las capacidades de un órgano llamado a convertirse en una referencia de la organería contemporánea.
El proyecto comenzó hace nueve años y ha sido financiado mediante una campaña de suscripción pública que ha recaudado hasta la fecha más de 154 millones de coronas checas, equivalentes a unos 6,4 millones de euros.
Con la inauguración de este órgano, la Catedral de San Vito cierra simbólicamente una historia iniciada hace casi setecientos años. Una obra nacida en la Edad Media encuentra así su último gran elemento en pleno siglo XXI, recordando que la belleza, la fe y la paciencia siguen siendo capaces de levantar proyectos que trascienden generaciones enteras.