La ciudad de Granada volvió a recibir la bendición con el Santísimo Sacramento desde el mirador de la Abadía del Sacromonte en el último día de la Octava del Corpus Christi. La celebración reunió a numerosos fieles en uno de los lugares más emblemáticos de la historia cristiana granadina, desde donde se impartió la bendición eucarística sobre la ciudad y su área metropolitana.
Según informó la Archidiócesis de Granada, la jornada comenzó con la celebración de una misa votiva en la Abadía del Sacromonte, presidida por el canónigo David Cuerva y concelebrada por el abad y los miembros del cabildo sacromontano.
Una tradición vinculada a la devoción eucarística
La celebración concluyó con la exposición del Santísimo Sacramento y la bendición de Granada desde el mirador de la Abadía, una iniciativa que en los últimos años ha congregado a un número creciente de fieles.
Desde este enclave, situado frente al conjunto histórico de la ciudad, los asistentes participaron en un momento de oración y adoración eucarística con vistas a la Catedral, la Alhambra y buena parte de la Vega granadina.
Según explicó David Cuerva, en esta ocasión acudieron también fieles procedentes de diócesis cercanas, atraídos por una celebración que une la devoción eucarística con uno de los lugares más representativos de la Iglesia granadina.
El Sacromonte y la historia cristiana de Granada
Durante la homilía, el canónigo recordó la profunda vinculación del Sacromonte con la historia religiosa de Granada y evocó algunas de las figuras que han marcado la vida espiritual de la ciudad a lo largo de los siglos como san Juan de Dios, san Juan de Ávila, san Juan de la Cruz y al arzobispo Pedro de Castro, impulsor de la Abadía del Sacromonte. También recordó la arraigada tradición eucarística de Granada, una ciudad donde la celebración del Corpus Christi sigue ocupando un lugar destacado en la vida religiosa y cultural.
«La esperanza de Granada reside completamente en la bendición de Dios»
En su predicación, David Cuerva afirmó que muchos de los principios que orientan la sociedad actual ya no tienen inspiración cristiana, pero subrayó que la esperanza de la ciudad continúa encontrándose en Dios.
«La esperanza de Granada reside completamente en la bendición de Dios: Él sigue queriéndonos, sigue esperando nuestro bien», señaló durante la celebración.
El sacerdote encomendó especialmente a los habitantes de Granada y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, desde un lugar que conserva las reliquias de san Cecilio, patrón de la ciudad, y que constituye uno de los principales referentes históricos del cristianismo granadino.
La jornada concluyó con la bendición eucarística impartida desde el mirador de la Abadía, poniendo fin a los actos celebrados en el Sacromonte con motivo de la Octava del Corpus.