102 años después, el convento que custodia la mano de Santa Teresa podría cerrar sus puertas

102 años después, el convento que custodia la mano de Santa Teresa podría cerrar sus puertas

El convento de la Merced de Ronda (Málaga), donde se conserva la mano incorrupta de Santa Teresa de Jesús, atraviesa una situación que compromete su continuidad. Según han explicado las propias religiosas a Cadena SER, la comunidad cuenta actualmente con solo cuatro monjas profesas, una cifra insuficiente para garantizar la permanencia del monasterio.

Si finalmente el convento se viera obligado a cerrar, una de las consecuencias más significativas sería la salida de Ronda de la célebre reliquia teresiana, considerada una de las más importantes y conocidas del catolicismo español.

Una comunidad cada vez más reducida

Las carmelitas descalzas explican que para mantener abierta una comunidad de estas características es necesario contar con al menos seis religiosas profesas. En la actualidad, el monasterio está integrado por cuatro monjas, una de ellas en delicado estado de salud debido a una enfermedad neurodegenerativa.

La comunidad está formada por una religiosa rondeña de 85 años, la madre priora nacida en Gibraltar, una monja keniana y otra vietnamita. A pesar de la dificultad de la situación, las religiosas aseguran que todavía no dan por inevitable el cierre del convento.

«Las cosas hasta que no suceden no se dan por hechas. Mañana pueden venir tres monjas y se da la vuelta como un calcetín a la situación», explican.

Qué ocurriría con la mano incorrupta de Santa Teresa

La posible clausura del monasterio ha suscitado interrogantes sobre el futuro de la mano incorrupta de Santa Teresa de Jesús, reliquia que atrae cada año a miles de peregrinos y visitantes.

Desde la comunidad señalan que no existe ninguna decisión tomada sobre su destino. No obstante, reconocen que la reliquia difícilmente permanecería en el convento si desaparece la comunidad que actualmente la custodia.

«No sabemos dónde va a viajar la mano. Son decisiones que todavía están en el aire y no son fijas ni mucho menos», afirman las religiosas.

La presencia de esta reliquia ha convertido durante décadas al convento rondeño en uno de los principales lugares de devoción teresiana de España.

Una reliquia con una larga historia

La mano incorrupta de Santa Teresa fue separada del cuerpo de la santa poco tiempo después de su fallecimiento en 1582. A lo largo de los siglos pasó por distintos lugares hasta quedar vinculada a las comunidades carmelitas relacionadas con la fundación del convento de Ronda.

Durante la Guerra Civil española la reliquia abandonó temporalmente su lugar de custodia. Posteriormente permaneció durante décadas en posesión de Francisco Franco, quien nunca cuestionó la propiedad de las carmelitas sobre la reliquia. Tras su fallecimiento, la mano fue devuelta al convento rondeño, donde permanece desde entonces.

La crisis vocacional alcanza también a la vida contemplativa

Las religiosas insisten en que los problemas del convento no son económicos. La comunidad se sostiene gracias a la elaboración de dulces artesanales y a las donaciones que recibe, por lo que la amenaza para su continuidad procede exclusivamente de la falta de relevo generacional.

Hace dos años las carmelitas impulsaron una campaña para intentar atraer nuevas vocaciones, pero los resultados no permitieron resolver la situación.

El caso de Ronda refleja una realidad que afecta a numerosos monasterios y conventos españoles. El envejecimiento de las comunidades religiosas y la escasez de nuevas vocaciones están obligando a muchas órdenes contemplativas a cerrar monasterios históricos o a reagrupar a sus religiosas en comunidades más numerosas.

Mientras tanto, las carmelitas de Ronda continúan esperando la llegada de nuevas vocaciones que permitan asegurar el futuro de una comunidad que el próximo mes de octubre cumplirá 102 años de presencia ininterrumpida en la ciudad.00

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