Una réplica de la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe llegó esta semana a Filipinas para iniciar una peregrinación nacional que recorrerá más de cincuenta iglesias durante los próximos seis meses. La iniciativa forma parte de los preparativos espirituales para el quinto centenario de las apariciones de la Virgen a san Juan Diego, que se celebrará en 2031.
La recepción oficial de la imagen tuvo lugar el 11 de junio en el Palacio de Malacañang, sede de la Presidencia filipina, en un acto encabezado por el obispo de Kidapawan, José Colin Bagaforo, director espiritual de la peregrinación. También participaron el presidente Ferdinand Marcos Jr., la primera dama Liza Araneta-Marcos, el nuncio apostólico Charles Brown, autoridades civiles y numerosos fieles.
Filipinas se une a la preparación del jubileo guadalupano
La peregrinación se enmarca dentro de la Novena Intercontinental Guadalupana, una iniciativa internacional de oración y evangelización que busca preparar a la Iglesia para la conmemoración de los 500 años de las apariciones de la Virgen de Guadalupe en el cerro del Tepeyac, ocurridas entre el 9 y el 12 de diciembre de 1531.
La imagen que recorrerá Filipinas es una réplica de la venerada en la basílica de Guadalupe de Ciudad de México. Junto a ella también viaja una representación de san Juan Diego, el indígena nahua que recibió las apariciones marianas y cuya figura continúa siendo uno de los símbolos más reconocibles de la evangelización del continente americano.
Los organizadores consideran que esta iniciativa permitirá reforzar los lazos espirituales entre los católicos de distintas naciones y recordar la dimensión universal del mensaje guadalupano.
Una llamada a la renovación espiritual
La Conferencia Episcopal de Filipinas ha animado a los fieles a participar activamente en este itinerario de oración. En una carta pastoral publicada a comienzos de junio, los obispos invitaron a los católicos a renovar su relación con Jesucristo a través de la intercesión de la Virgen María.
El presidente de la conferencia episcopal y arzobispo de Lipa, monseñor Gilbert Garcera, explicó que durante la visita de la imagen a cada templo se rezará en todas las misas un acto de consagración y entrega a Nuestra Señora de Guadalupe.
Según los obispos filipinos, el objetivo principal de la peregrinación no es únicamente promover una devoción mariana, sino favorecer una auténtica renovación espiritual entre los fieles.
La «Madre Peregrina de Guadalupe»
La apertura oficial de la peregrinación tendrá lugar este sábado en la catedral de Manila con una misa presidida por el cardenal José Advincula, arzobispo de la capital filipina.
El purpurado ha dado a la imagen el título de «Madre Peregrina de Guadalupe», subrayando el papel de la Virgen como madre que acompaña a los fieles en su caminar cristiano.
Tras su paso por Manila, la imagen visitará catedrales, santuarios y parroquias de todo el país. También estará presente en la asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal Filipina que se celebrará en julio en la ciudad de Ozamiz.
La peregrinación concluirá en diciembre con la instalación permanente de la imagen en la catedral de Manila.
Una devoción profundamente arraigada
La devoción a Nuestra Señora de Guadalupe posee una larga historia en Filipinas. En 1935, el papa Pío XI la declaró Patrona Celestial del país, mientras que en 2002 los obispos filipinos la reconocieron como Patrona Provida de Filipinas.
Con más de 93 millones de católicos, Filipinas constituye el país con mayor población católica de Asia y la tercera nación con más católicos del mundo, solo por detrás de Brasil y México.