El cardenal que advirtió en 1978 que la Constitución no frenaría el aborto ni el divorcio: Homo Legens presenta su biografía breve el 15 de junio en Madrid

El cardenal que advirtió en 1978 que la Constitución no frenaría el aborto ni el divorcio: Homo Legens presenta su biografía breve el 15 de junio en Madrid

El próximo lunes 15 de junio, a las 19.30 horas, la editorial Bibliotheca Homo Legens presenta en su sede de Madrid (C/ Nicasio Gallego, 9, local) Don Marcelo, obediente y libre, la nueva biografía del cardenal Don Marcelo González Martín, obispo de Astorga, arzobispo de Barcelona y Toledo y Primado de España. El acto, de entrada libre hasta completar aforo, reunirá a cuatro voces para glosar la figura de uno de los obispos más lúcidos y combatidos del episcopado español del siglo XX.

Intervendrán en la presentación don Miguel Ángel Velasco Puente, exdirector de Alfa y Omega; doña Rocío Pérez-Puig González, magistrada en excedencia; el autor de la obra, monseñor Alberto José González Chaves, sacerdote y doctor en Teología Espiritual; y el prologuista, monseñor Santiago Calvo Valencia, que fue secretario personal del cardenal durante cuarenta y tres años. Pocas biografías llegan tan respaldadas por el conocimiento directo del biografiado.

Escrita por monseñor González Chaves —ordenado sacerdote precisamente por Don Marcelo en 1995—, la obra es la versión breve y divulgativa de la biografía mayor en dos tomos, Don Marcelo, navegante y sembrador, que el autor firmó junto a Calvo Valencia y José Luis Galán Muñoz. Lo que era necesario para el estudio no siempre resulta asequible para la lectura común: esta destilación conserva el nervio narrativo y la verdad interior del personaje en un volumen que cualquier lector puede recorrer.

El subtítulo encierra la tesis del libro. En un tiempo que confunde la libertad con la insumisión y la obediencia con la abdicación del que ya no piensa, la vida de Marcelo González Martín (Villanubla, Valladolid, 1918 — 2004) desmiente esa falsa disyuntiva. Siendo seminarista de estudios brillantes, hubo de abandonar la tesis doctoral por obediencia; desde aquel día y hasta su muerte como cardenal, hizo de la entrega de su voluntad la fuente de una libertad interior que pocos hombres de su siglo alcanzaron.

Esa libertad se tradujo en lucidez. En su pastoral de 1978 sobre la Constitución, Don Marcelo advirtió que la fórmula «todos tienen derecho a la vida» no impediría que una mayoría parlamentaria legalizara el aborto. Y en su conferencia de 1979 había previsto que, al concretarse los principios constitucionales en leyes ordinarias, se legalizarían prácticas antes consideradas atentatorias contra los derechos fundamentales, «sin detenerse ni ante la vida». El divorcio se aprobó en 1981; el aborto, en 1985. No fue profecía sobrenatural, sino la mirada de quien leía su tiempo sin engañarse.

Tampoco se mordió la lengua sobre el fondo. Del aborto llegó a escribir que era «la gravísima inmoralidad contra la conservación de la vida», «el homicidio más odioso», por tratarse de la eliminación de un ser humano indefenso por quienes deberían protegerlo. Eran años en que sostener tales posiciones públicamente costaba caro, también dentro de la Iglesia: el libro no oculta sus desencuentros con el sector encabezado por el cardenal Tarancón.

Del joven seminarista de Valladolid al obispo reformador de Astorga; del valiente pastor de la Barcelona de los años sesenta al gran impulsor del seminario de Toledo; del padre conciliar al Primado que vivió de cerca la Transición. Don Marcelo amó a la Iglesia «desde dentro», sin miedos ni acomodaciones, uniendo la defensa de la verdad con una caridad inmensa hacia los pobres y una fidelidad absoluta a la Cátedra de Pedro. «Conservar el espíritu del pasado —dejó escrito— sirve para seguir creando en el presente».

Don Marcelo, obediente y libre, está disponible en librerías y en homolegens.com. La presentación tendrá lugar el lunes 15 de junio, a las 19.30 horas, en la sede de Homo Legens (C/ Nicasio Gallego, 9, local, 28010 Madrid), con entrada libre hasta completar aforo.

Ayuda a Infovaticana a seguir informando