Mons. Rey defiende la Misa tradicional y destaca el auge de los bautismos en Francia

Mons. Rey defiende la Misa tradicional y destaca el auge de los bautismos en Francia

El obispo emérito de Fréjus-Toulon, Dominique Rey, ha defendido la necesidad de mantener abiertas las puertas a los católicos vinculados a la liturgia tradicional y ha advertido de que la Iglesia debe saber integrar los distintos carismas que permanecen fieles a la doctrina católica.

En una entrevista concedida a Advaticanum, Rey abordó la secularización en Francia, la situación de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, las consecuencias de Traditionis custodes y los signos de renovación que empiezan a verse en una sociedad profundamente descristianizada.

“La Iglesia debe integrar a los tradicionalistas”

Preguntado por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X y por las recientes tensiones en torno a nuevas consagraciones episcopales, Rey subrayó la importancia de la comunión doctrinal, pero pidió mantener el diálogo abierto.

“La Iglesia debe estar dispuesta a integrar a los tradicionalistas dentro de sus estructuras”, afirmó el obispo francés.

Rey recordó que la posición de Benedicto XVI fue siempre la de mantener “una puerta abierta” y consideró que esa actitud de mediación sigue siendo hoy más necesaria que nunca.

Los jóvenes buscan sacralidad, silencio y liturgia tradicional

El obispo emérito también se refirió a Traditionis custodes y a las restricciones impuestas en los últimos años a las comunidades vinculadas a la Misa tradicional.

A su juicio, si León XIV se está reuniendo con sacerdotes y grupos favorables a la liturgia tradicional, “es algo bueno”, porque permite dar a todos los fieles la posibilidad de encontrar esa expresión dentro de la Iglesia.

Rey destacó además que una nueva generación de jóvenes busca “sacralidad, espiritualidad y silencio” en la liturgia tradicional.

“Es muy importante estar abiertos a ellos y aceptar estas nuevas tendencias”, señaló.

Obediencia tras su salida de Fréjus-Toulon

Dominique Rey fue obispo de Fréjus-Toulon entre 2000 y 2025. Nombrado por san Juan Pablo II, convirtió su diócesis en un caso singular dentro de la Iglesia francesa, con crecimiento de comunidades religiosas, nuevas vocaciones y un seminario floreciente.

Su gobierno diocesano fue definido por él mismo como “un jardín con muchas flores”, por la diversidad de carismas acogidos en la diócesis.

Preguntado por su salida, Rey reconoció que aceptó la decisión del papa Francisco por obediencia, aunque no compartió las razones asumidas para pedirle la renuncia.

“Un año antes me repitió varias veces: ‘Quédate en la diócesis. Te necesitamos’. Un año después, me pidió que presentara mi renuncia”, recordó.

Aun así, aseguró estar en paz y dispuesto a continuar sirviendo a la Iglesia mediante conferencias, evangelización y acompañamiento de distintas realidades eclesiales.

Francia, entre la secularización y una nueva sed de fe

Rey no ocultó la gravedad de la secularización en Francia, donde muchas personas ya no tienen contacto alguno con la Iglesia ni cultura cristiana básica.

Sin embargo, también señaló un dato esperanzador: el crecimiento de los bautismos de adultos.

Según el obispo, en diez años Francia ha registrado un aumento del 160% en los bautismos de adultos. En muchas parroquias, dijo, crece la demanda de personas que quieren descubrir o redescubrir la fe.

“Estoy lleno de esperanza para el futuro”, afirmó.

Redescubrir las raíces cristianas

Para Rey, la renovación de la Iglesia en Francia pasa también por recuperar las raíces, el patrimonio y la tradición cristiana del país.

El obispo emérito sostiene que la historia francesa muestra que, después de grandes crisis, suelen llegar tiempos de purificación y renovación.

En ese sentido, considera que el redescubrimiento de la herencia cristiana puede ayudar no solo a Francia, sino también a Europa, a reencontrarse con una fe viva.

Ayuda a Infovaticana a seguir informando