El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, ha reivindicado la figura del sacerdote como “signo de contradicción” en una sociedad marcada por la secularización, la pérdida de valores cristianos y la hostilidad creciente hacia la Iglesia. Lo hizo con motivo de las ordenaciones sacerdotales y diaconales celebradas este domingo 24 de mayo en la Catedral de Oviedo.
En una reflexión difundida en su blog, el prelado asturiano reconoció la gravedad de la crisis vocacional que afecta a buena parte de Europa occidental, aunque destacó también el crecimiento del seminario ovetense durante los últimos años.
“Por eso irán contracorriente siendo ante tantos un signo de contradicción amable y profética”, escribió el arzobispo al referirse a los nuevos sacerdotes.
“No lo tendrán fácil”
Sanz Montes afirmó que los nuevos sacerdotes tendrán que anunciar “la Verdad” en medio de un mundo donde “la mentira” se utiliza como forma de poder, defender la paz frente a la violencia y proclamar la bondad y la belleza en una cultura que, según lamenta, se degrada moralmente.
“No lo tendrán fácil, pero sus vidas abrirán caminos que tienen meta, y curarán heridas que otros desangran”, aseguró.
El arzobispo describió además el sacerdocio como una vida de entrega total al servicio de Dios y de los fieles, centrada en la predicación, la celebración de los sacramentos y la atención espiritual de enfermos y pecadores.
Crítica a la secularización y a los ataques contra la Iglesia
En su carta, el arzobispo de Oviedo atribuyó la caída de las vocaciones sacerdotales a diversos factores: la crisis demográfica, la secularización creciente, la pérdida de los valores cristianos en las familias y el clima hostil hacia la Iglesia.
“Los ataques que sufrimos los cristianos ridiculizando y focalizando injustamente sólo sobre la Iglesia lo que son lacras de la entera sociedad”, afirmó.
Pese a ello, Sanz Montes destacó que cuando llegó a Asturias en 2010 el seminario contaba con apenas ocho seminaristas, mientras que actualmente son cuarenta y dos los jóvenes que se forman para el sacerdocio en la Archidiócesis de Oviedo.
Siete nuevos sacerdotes y dos diáconos
Las ordenaciones tuvieron lugar este domingo en la Catedral de Oviedo. En total, siete diáconos fueron ordenados sacerdotes y dos seminaristas recibieron el diaconado transitorio.
De los siete nuevos sacerdotes, dos pertenecen al Seminario Metropolitano, cuatro al Redemptoris Mater y uno a la asociación Lumen Dei.
Entre ellos se encuentra Edgar Michel Perales, natural de Chiclayo (Perú), diócesis donde el actual Papa León XIV ejerció como obispo durante años. Según informó la Archidiócesis de Oviedo, el nuevo sacerdote pudo encontrarse con el Pontífice el pasado mes de febrero en Castel Gandolfo.
“Él me animó a ser fiel, a entregarme y sobre todo a confiar en Dios”, explicó Perales sobre aquella conversación con el Papa.
El nuevo sacerdote destacó también la cercanía de León XIV: “Me dedicó bastante tiempo, se interesó por las cosas que le iba contando, me preguntó por mi familia y eso dice mucho de él”.
“Toda una vida hecha ministerio”
Sanz Montes concluyó su reflexión definiendo el sacerdocio como “toda una vida hecha ministerio”, vivida “sin horarios ni intereses mundanos”, y dio gracias por las nuevas vocaciones surgidas en la diócesis asturiana.
El arzobispo encomendó finalmente a los nuevos sacerdotes y diáconos a la protección de la Virgen María.