La visita del papa León XIV a Madrid entre los días 6 y 9 de junio obligará a transformar por completo la movilidad de la capital española. Apenas dos días después de que el Ayuntamiento presentara el gran dispositivo para recibir al Pontífice, el alcalde José Luis Martínez-Almeida ha pedido públicamente a empresas y centros de trabajo que implanten el teletrabajo ante el colapso circulatorio previsto.
El Ayuntamiento reconoce ya que las restricciones serán de enorme magnitud y afectarán especialmente al eje Castellana-Cibeles, donde tendrán lugar la gran vigilia y la multitudinaria misa presidida por León XIV. Las primeras ocupaciones comenzarán el próximo 25 de mayo, aunque los cortes más severos llegarán a partir de los días 3 y 4 de junio.
“Van a ser días complicadísimos, muy difíciles para los madrileños”, admitió Almeida.
El Ayuntamiento aplicará teletrabajo del 3 al 9 de junio
Consciente del impacto que tendrá la llegada masiva de peregrinos y asistentes a los actos papales, el alcalde pidió expresamente la colaboración de empresas y centros laborales para reducir al máximo los desplazamientos durante esos días.
“Solicito que por parte de las empresas y de los centros de trabajo se faciliten las condiciones de teletrabajo”, declaró desde el Palacio de Cibeles.
El propio Consistorio aplicará esa medida a los empleados municipales entre el 3 y el 9 de junio, además de recomendar horarios laborales flexibles para aliviar las horas punta.
Almeida también pidió a los ciudadanos que eviten desplazamientos “que no sean estrictamente necesarios”.
El eje Castellana-Cibeles quedará prácticamente bloqueado
Las celebraciones presididas por León XIV obligarán a desplegar uno de los mayores dispositivos de seguridad y movilidad que se recuerdan en Madrid en los últimos años.
La plaza de Cibeles y la plaza de Lima concentrarán los principales actos multitudinarios y quedarán prácticamente cerradas al tráfico desde comienzos de junio.
Las restricciones comenzarán progresivamente desde el 25 de mayo con la instalación de plataformas, escenarios, estructuras litúrgicas y dispositivos de seguridad.
El Ayuntamiento reconoce que las afecciones alcanzarán al principal eje norte-sur de Madrid y se prolongarán incluso después de la marcha del Pontífice debido a las tareas de desmontaje.
Transporte público gratuito y refuerzo de autobuses
Para intentar contener el colapso circulatorio, el Consistorio ofrecerá gratuidad en EMT Madrid y Bicimad entre el 3 y el 9 de junio.
También se reforzará el servicio de autobuses hasta un 25% durante los principales actos y se permitirá circular a todos los taxis los días 6 y 7 de junio, incluidas las licencias que normalmente librarían esas jornadas.
Numerosas líneas de autobús sufrirán desvíos o suspensiones temporales, especialmente en el entorno de Cibeles y la Castellana.
El Ayuntamiento recomendó además utilizar prioritariamente la M-30 y evitar en la medida de lo posible el centro de la ciudad.
Madrid se prepara para una movilización histórica
La visita de León XIV supondrá una de las mayores concentraciones católicas celebradas en España en los últimos años y movilizará a cientos de miles de peregrinos procedentes de toda España y del extranjero.
El dispositivo municipal incluirá además 140 agentes de movilidad, miles de aseos químicos y grandes zonas periféricas de aparcamiento para autobuses de peregrinos en lugares como Ifema, Valdebebas o la Casa de Campo.
Pese a las dificultades logísticas, el Ayuntamiento insiste en presentar la visita del Papa como un acontecimiento histórico para Madrid y confía en que la ciudad vuelva a proyectar una imagen de acogida y hospitalidad ante una cita que situará durante varios días a la capital española en el centro de la atención internacional católica.