El vicepresidente de Estados Unidos, el católico más alto en rango del Gobierno federal, habló sobre su fe y su testimonio de conversión en un encuentro mensual de legisladores y asesores católicos organizado en el Capitolio. Vance, que pasó del ateísmo a la Iglesia católica en 2019, abordó el papel de la fe en la vida pública y el servicio a los demás.
JD Vance acudió el pasado 21 de mayo a «Catholic Connections», una reunión informal que organiza mensualmente el congresista republicano Tom Emmer, responsable de disciplina de la mayoría en la Cámara de Representantes. El encuentro, concebido como un espacio de conversación fuera de registro para católicos que trabajan en el Capitolio, reunió a legisladores y personal de ambas cámaras en torno a la figura del vicepresidente.
Según los asistentes, Vance compartió los detalles de su itinerario espiritual —desde el ateísmo hasta su recepción en la Iglesia católica— y reflexionó sobre cómo la fe debe traducirse en una vida de servicio. El propio Emmer destacó el encuentro en sus redes sociales:
«Fue un honor tener a JD Vance, el católico de mayor rango en el Gobierno de Estados Unidos, en Catholic Connections esta mañana. Gracias, señor vicepresidente, por compartir su historia de fe, familia y servicio público»
Otros congresistas republicanos presentes elogiaron la intervención. El representante por Ohio Bob Latta subrayó que Vance «compartió su testimonio, su fe y la importancia de vivir nuestros valores a través del servicio a los demás». Por su parte, French Hill, de Arkansas, calificó de «maravilloso» escuchar al vicepresidente relatar su «viaje espiritual del ateísmo a la conversión a la fe católica romana».
Un converso en la cúspide del poder
La conversión de Vance en 2019 —fue recibido en la Iglesia por el padre Henry Stephan, de la diócesis de Columbus— ha sido objeto de atención pública desde su salto a la política nacional. Su padrino de confirmación fue el autor y comentarista católico Rod Dreher. En diversas entrevistas, Vance ha señalado la influencia de pensadores como René Girard y G.K. Chesterton en su camino hacia la fe, así como la estabilidad que encontró en la doctrina social católica frente al «vacío» de su juventud secular.
Con su presencia en Catholic Connections, Vance refuerza su perfil como el católico practicante más visible de la Administración Trump-Vance, en un momento en que las relaciones entre la Casa Blanca y el Vaticano atraviesan tensiones por las políticas migratorias y las críticas del papa Francisco al muro fronterizo. La participación del vicepresidente en este tipo de foros subraya la consolidación de una red de legisladores católicos en el ala republicana del Congreso, con especial presencia entre los sectores más conservadores del partido.