El Papa León XIV realizó este jueves una visita pastoral a la Universidad La Sapienza de Roma, donde pronunció un amplio discurso dirigido a estudiantes y profesores en el que abordó cuestiones como la guerra, el rearme europeo, la crisis espiritual de los jóvenes, la inteligencia artificial y la misión educativa de las universidades.
Durante su intervención en el Aula Magna del histórico centro universitario romano, el Pontífice lanzó una crítica explícita al incremento del gasto militar en Europa y pidió construir una “paz desarmada y desarmante”.
“No se llame ‘defensa’ a un rearme que aumenta tensiones e inseguridad, empobrece las inversiones en educación y salud, desmiente la confianza en la diplomacia y enriquece élites a las que nada importa el bien común”, afirmó León XIV.
Primera visita pastoral a la gran universidad romana
El Santo Padre llegó a La Sapienza a las 10:20 de la mañana y fue recibido por la rectora Antonella Polimeni, el cardenal Baldo Reina —vicario general de Roma— y responsables universitarios.
La visita comenzó con un momento de oración en la capilla universitaria “Divina Sapienza”, donde el Papa explicó que había querido iniciar allí su recorrido porque toda auténtica búsqueda de la verdad termina encontrando a Dios.
“Quien busca, quien estudia, quien busca la verdad, al final busca a Dios”, dijo el Pontífice ante estudiantes y profesores.
Posteriormente, León XIV recorrió el campus universitario, saludó a alumnos y autoridades académicas y visitó la exposición La Sapienza y el Papado antes del encuentro principal celebrado en el Aula Magna.
El malestar de los jóvenes y la “dictadura del rendimiento”
El Papa reflexionó sobre la crisis existencial que atraviesan muchos jóvenes y denunció la presión de un sistema que reduce a las personas a cifras y resultados.
“Hoy esto depende cada vez más del chantaje de las expectativas y de la presión del rendimiento”, afirmó.
León XIV advirtió contra una cultura dominada por la competitividad extrema y la ansiedad, subrayando que “no somos un algoritmo” ni “la suma de lo que poseemos”.
“Nosotros somos un deseo, no un algoritmo”, insistió el Papa.
El Pontífice animó además a los universitarios a no resignarse ante las dificultades del mundo actual y los invitó a transformar su inquietud en una fuerza capaz de generar esperanza y renovación social.
Guerra, inteligencia artificial y crisis internacional
El Papa dedicó parte importante de su intervención a la situación internacional y al impacto de las nuevas tecnologías en los conflictos armados. Mencionó explícitamente las guerras en Ucrania, Gaza, Líbano e Irán como ejemplos de una “espiral de aniquilación” agravada por el uso de nuevas tecnologías militares.
Además, pidió vigilar el desarrollo de la inteligencia artificial tanto en el ámbito civil como militar para evitar que las decisiones humanas queden deshumanizadas o delegadas irresponsablemente en sistemas tecnológicos.
“Es necesario vigilar el desarrollo y la aplicación de las inteligencias artificiales en el ámbito militar y civil para que no desresponsabilicen las decisiones humanas”, señaló.
Defensa de la ecología integral y de la educación
En continuidad con la encíclica Laudato si’ de Francisco, León XIV abordó también la cuestión ecológica y lamentó que la situación climática mundial no haya mejorado significativamente en la última década.
El Papa animó a los jóvenes a comprometerse con la justicia, el cuidado de la creación y la construcción de una cultura de paz.
Dirigiéndose a los profesores universitarios, el Pontífice definió además la enseñanza como “una forma de caridad” y pidió a los docentes creer verdaderamente en sus alumnos y formar no solo profesionales competentes, sino también personas con conciencia moral y sentido de la justicia.
“Sean constructores de paz”
Antes de abandonar La Sapienza y regresar al Vaticano, León XIV dirigió un breve saludo final a los estudiantes desde la escalinata del rectorado, donde volvió a insistir en la necesidad de trabajar por la paz.
“Colaboremos juntos, seamos todos constructores de paz en el mundo”, exhortó el Papa.