Un informe del Departamento de Justicia de Estados Unidos ha revelado que el FBI promovió la vigilancia de católicos tradicionales durante la Administración de Joe Biden, basándose en informes de organizaciones ideologizadas y en supuestas amenazas posteriormente consideradas infundadas.
El documento, elaborado por un grupo de trabajo contra el sesgo anticristiano y difundido esta semana —según informa New York Post—, detalla cómo se llegó a investigar a sacerdotes y comunidades católicas vinculadas a la tradición, incluyendo entornos relacionados con la misa en latín.
Un memorando del FBI que señalaba a católicos tradicionales
El informe identifica como punto de partida un memorando interno del FBI, fechado en enero de 2023, en el que se proponía vigilar a católicos calificados como “tradicionalistas radicales”.
Este documento, distribuido a varias oficinas, se apoyaba en informes procedentes de organizaciones externas de perfil ideológico y establecía un vínculo entre determinadas expresiones del catolicismo tradicional y posibles riesgos de radicalización.
Investigación a sacerdotes y comunidades
A partir de ese memorando, agentes federales iniciaron investigaciones que alcanzaron a un sacerdote y a su entorno, tras el paso por su parroquia de un individuo con antecedentes penales.
Según el informe, la investigación se amplió más allá del caso concreto, llegando a incluir la elaboración de perfiles sobre una capilla vinculada a la Sociedad de San Pío X (SSPX), sin que existiera relación alguna entre la comunidad religiosa y las actividades delictivas del individuo.
El documento subraya que la falta de colaboración inmediata del sacerdote, que solicitó asesoramiento legal antes de responder, fue interpretada como sospechosa y utilizada como base para profundizar en el seguimiento.
Un patrón de sospecha sobre el catolicismo tradicional
El informe concluye que estas actuaciones reflejan un enfoque que asociaba determinadas expresiones del catolicismo —especialmente las vinculadas a la tradición litúrgica y doctrinal— con posibles riesgos, sin base suficiente.
Este planteamiento resulta especialmente significativo en un momento en el que comunidades ligadas a la misa tradicional han sido objeto de creciente atención en distintos ámbitos.
Un contexto más amplio de presión sobre cristianos
El documento enmarca estas actuaciones dentro de una política más amplia que, según sus conclusiones, afectó a cristianos que intentaban vivir conforme a su fe en cuestiones morales como el aborto, la ideología de género o la objeción de conciencia.
En este sentido, se denuncian también procesos judiciales contra activistas provida, así como presiones sobre profesionales sanitarios y centros educativos por mantener posiciones coherentes con la doctrina cristiana.