El Papa León XIV ha concedido la Ecclesiastica Communio a Su Beatitud Polis III Nona, elegido patriarca de Bagdad de los Caldeos el pasado 12 de abril por el sínodo de obispos de esta Iglesia oriental, reunido en Roma. Este acto, previsto por el derecho canónico, no responde a ninguna sanción previa, sino que constituye el reconocimiento formal de su plena comunión con la Sede Apostólica y le permite ejercer plenamente su ministerio patriarcal.
Confirmación del nuevo patriarca caldeo
Según ha informado la Santa Sede, la concesión de la comunión eclesiástica tuvo lugar el 24 de abril, en conformidad con el Código de los Cánones de las Iglesias Orientales, que establece este paso como requisito necesario tras la elección de un patriarca en las Iglesias orientales católicas.
De este modo, el nuevo patriarca, válidamente elegido por su sínodo, queda confirmado en la comunión con el Romano Pontífice, en un equilibrio propio de estas Iglesias, que combinan autonomía en la elección con unidad con Roma.
Un vínculo de unidad con la Sede Apostólica
En la carta dirigida al patriarca, León XIV subraya que la concesión de la Ecclesiastica Communio es “expresión y vínculo de la plena comunión con la Sede Apostólica”, destacando así la unidad eclesial en el servicio común a la Iglesia.
El Pontífice manifiesta además su cercanía espiritual al nuevo patriarca, asegurando sus oraciones para que ejerza su ministerio como “padre y cabeza” de la Iglesia caldea, guiando a los fieles en la fe, la esperanza y la caridad.
La misión de la Iglesia caldea en un contexto difícil
En su mensaje, el Papa pone de relieve la riqueza de la tradición apostólica de la Iglesia caldea, así como el testimonio de los mártires y confesores que han marcado su historia.
Asimismo, alude a las dificultades que afrontan muchos fieles caldeos, especialmente en sus territorios de origen, donde continúan viviendo situaciones complejas que ponen a prueba su fe.
León XIV anima al nuevo patriarca a sostener y fortalecer a estas comunidades, tanto en su territorio propio como en la diáspora, cada vez más extendida.
Una elección con significado litúrgico
El Papa destaca también el significado de la fecha de la elección, coincidente con la memoria litúrgica del encuentro del apóstol Santo Tomás con Cristo resucitado en la tradición caldea.
Este episodio, señala, está en el origen de la vida de esta Iglesia, vinculada a la predicación apostólica y llamada a perseverar en la fe incluso en medio de las dificultades.
Bendición apostólica y encomienda final
La carta concluye con la bendición apostólica al nuevo patriarca, extendida también a los obispos, el clero, los religiosos y todos los fieles de la Iglesia caldea.
El Papa encomienda el ministerio de Polis III Nona a la intercesión de la Virgen María y a la protección de los santos Addai y Mari, figuras fundamentales en la tradición de esta Iglesia oriental.
Con este acto, queda formalmente consolidado el inicio del ministerio patriarcal en plena comunión con Roma.