Los obispos de Tierra Santa denuncian la profanación del crucifijo en Líbano y exigen sanciones

Los obispos de Tierra Santa denuncian la profanación del crucifijo en Líbano y exigen sanciones

Tras la difusión de las imágenes de un soldado israelí destruyendo una imagen de Cristo en el sur del Líbano y la posterior reacción del Gobierno israelí, la Asamblea de Ordinarios Católicos de Tierra Santa ha condenado el hecho y ha exigido responsabilidades.

Condena tras la profanación del crucifijo

La declaración, firmada el 20 de abril en Jerusalén, responde al episodio ocurrido en la localidad libanesa de Debel, donde un soldado israelí fue grabado golpeando una imagen de Cristo crucificado, un hecho confirmado por el propio ejército israelí y que ha provocado una investigación interna.

Los obispos de Tierra Santa califican lo sucedido como una “grave afrenta a la fe cristiana” y expresan su “profunda indignación” ante un acto que, subrayan, no es aislado.

Una serie de incidentes contra símbolos cristianos

La Asamblea advierte de que este episodio se suma a otros casos denunciados en el sur del Líbano, en el contexto de la ofensiva militar israelí en la zona.

Las imágenes del ataque al crucifijo generaron una reacción internacional inmediata y llevaron incluso al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a condenar públicamente el gesto y prometer medidas disciplinarias contra el responsable.

Exigen responsabilidades y garantías

En su comunicado, los Ordinarios católicos reclaman medidas “inmediatas y contundentes”, así como un proceso creíble de rendición de cuentas.

Piden además garantías claras de que este tipo de conductas no se repetirán, señalando que el respeto a los símbolos religiosos forma parte de los mínimos exigibles incluso en contextos de conflicto.

Pese a la gravedad de lo ocurrido, los obispos recuerdan que el significado de la Cruz no queda afectado por su profanación. Citando a san Pablo —“Lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo”— subrayan que para los cristianos sigue siendo fuente de esperanza y redención.

Llamamiento urgente a la paz

La declaración se enmarca en el conflicto en curso en el sur del Líbano, donde las operaciones militares han causado miles de víctimas y una amplia destrucción en las últimas semanas.

Ante esta situación, los obispos reiteran su llamamiento a poner fin a la guerra y a avanzar por el camino del diálogo.

Recordando palabras recientes del Papa León XIV, insisten en la necesidad de una paz “desarmada”, basada en la responsabilidad, el respeto por lo sagrado y la dignidad de toda vida humana.

 

Dejamos a continuación la declaración completa: 

Profanación de una imagen de Jesús crucificado

La Asamblea de Ordinarios Católicos de Tierra Santa expresa su profunda indignación y condena sin reservas ante la profanación de una representación de Jesús crucificado por un soldado israelí en una aldea libanesa.

Este acto constituye una grave afrenta a la fe cristiana y se suma a otros incidentes denunciados de profanación de símbolos cristianos por soldados israelíes en el sur del Líbano. Además, revela una preocupante deficiencia en la formación moral y humana, donde incluso el respeto más elemental por lo sagrado y por la dignidad de los demás se ha visto gravemente comprometido.

La Asamblea llama a que se adopten medidas disciplinarias inmediatas y contundentes, a la apertura de un proceso creíble de rendición de cuentas y a la garantía clara de que tal conducta no será tolerada ni se repetirá.

Sin embargo, incluso ante tal ofensa, la Cruz permanece inexpugnable en su significado. Como declara el apóstol san Pablo: “Lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo” (Gál 6,14). Para los creyentes, la Cruz perdura como fuente de dignidad, esperanza y redención, y como un llamado a vencer la violencia mediante el amor sacrificial.

Precisamente a la luz de esta verdad, la Iglesia continúa proclamando que la verdadera paz no puede nacer de la violencia, sino que debe ser, en palabras del Papa León XIV, “desarmada… una paz que llama a envainar la espada”.

Por esta razón, la Asamblea renueva con urgencia su llamamiento a poner fin a la guerra que ha asolado esta región durante demasiado tiempo y a abrazar un camino en el que la paz se manifieste en la moderación, el diálogo, la responsabilidad y el respeto por lo sagrado y por toda vida humana.

Jerusalén, 20 de abril de 2026

Su Beatitud Pierbattista Card. Pizzaballa
Patriarca Latino de Jerusalén
Presidente de la AOCTS

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