El Papa León XIV ha celebrado este 19 de abril su primera Misa en Angola, en la explanada de Kilamba, a unos 30 kilómetros de la capital Luanda, donde ha dirigido un mensaje de esperanza a un país marcado por décadas de conflicto y dificultades sociales.
Una Misa multitudinaria en Kilamba
Según informa Vatican News, la celebración tuvo lugar ante unos 100.000 fieles en una gran estructura habilitada como altar. El Pontífice recorrió previamente la explanada en papamóvil, saludando y bendiciendo a los presentes.
Kilamba, conocido como la “ciudad fantasma”, es un suburbio donde se han construido numerosos complejos residenciales, en muchos casos inaccesibles para gran parte de la población local.
Un mensaje dirigido a un país marcado por la guerra
En su homilía, pronunciada durante la tercera domingo de Pascua, el Papa se dirigió a un país “dividido y aún herido” por una larga guerra civil que se prolongó durante casi tres décadas y dejó cerca de 500.000 víctimas.
León XIV afirmó que Angola es “un país bellísimo y herido, que tiene hambre y sed de esperanza, de paz y de fraternidad”, y expresó su deseo de que se superen las divisiones del pasado.
En este sentido, señaló: “Podemos y queremos construir un país donde sean superadas para siempre las viejas divisiones, donde desaparezcan el odio y la violencia”.
La esperanza como eje del mensaje
El Pontífice tomó como referencia el Evangelio de los discípulos de Emaús para describir la situación del pueblo angoleño, comparando su historia reciente con la experiencia de quienes se sienten “deludidos y derrotados”.
En su intervención, subrayó que la esperanza no surge únicamente del esfuerzo humano, sino que es un don que procede de Dios: “El Señor se hace compañero de camino y ayuda a mirar más allá del dolor”.
Asimismo, animó a los fieles a vivir la fe a través de la oración y la Eucaristía, como espacios de encuentro con Dios.
Advertencia sobre prácticas religiosas
Durante la homilía, el Papa también advirtió sobre el riesgo de ciertas formas de religiosidad tradicional que pueden incluir “elementos mágicos y supersticiosos”, señalando que no favorecen el crecimiento espiritual.
En este contexto, invitó a los fieles a confiar en sus pastores y a mantener la mirada “fija en Jesús”.
El papel de la Iglesia en la sociedad
León XIV destacó el papel de la Iglesia en el acompañamiento del pueblo angoleño, especialmente en un contexto marcado por dificultades sociales, económicas y diversas formas de pobreza.
Indicó que la Iglesia está llamada a “recoger el grito de sus hijos” y a ofrecerse como “pan partido”, en referencia al compromiso con los más necesitados.
Llamamiento final a la esperanza
Al concluir su homilía, el Papa exhortó a los fieles a mirar al futuro con esperanza: “Hoy hay necesidad de mirar al futuro con esperanza y de construir la esperanza del futuro. No tengáis miedo de hacerlo”.
Tras la Misa, el arzobispo de Luanda, monseñor Filomeno do Nascimento Vieira Dias, agradeció la visita del Pontífice y destacó la importancia de trabajar por la reconciliación y la paz.
La celebración concluyó con la entrega de un cáliz al Papa como signo de agradecimiento por su presencia en el país.