Los buscadores de horarios de Misa dejan al descubierto un problema serio que afecta a muchas parroquias: la falta de información clara y real sobre la disponibilidad del sacramento de la Confesión. En demasiados templos católicos no aparece ningún horario concreto, pero el mayor problema es que cuando aparece alguna referencia suele reducirse a una fórmula rutinaria y poco útil: “confesiones treinta minutos antes de la Misa”. En la práctica, muy rara vez ese aviso garantiza que haya un sacerdote en un confesionario, disponible y esperando al penitente.
La experiencia suele ser muy distinta. Media hora antes de la Misa el tiempo corre, el sacerdote está pendiente de la celebración, surgen interrupciones constantes y el fiel acaba casi siempre en la incómoda situación de interrumpir al cura en la sacristía o ir preguntando por las dependencias parroquiales. Esa situación desalienta a cualquiera y confirma lo que ya denunciábamos sobre la falta de confesión: la Iglesia atraviesa una grave desatención práctica de este sacramento, precisamente cuando más falta hace devolverle visibilidad, concreción y normalidad pastoral si el objetivo es que las almas se salven.
Como pequeño intento de aportar algo y de ayudar, desde Infovaticana lanzamos confesion.info, un mapa participativo para localizar confesionarios abiertos, con horario definido y con un sacerdote realmente presente. Se trata de ofrecer a los fieles una referencia clara, sencilla y útil: un confesionario y un horario. Algo tan elemental como eso puede marcar la diferencia entre facilitar el acceso al sacramento o seguir empujando a los fieles a una búsqueda incómoda, incierta y desalentadora. Para completarlo pedimos ayuda a todos los lectores en que nos ayuden a señalar horarios y ubicaciones. El mapa muestra en verde los confesionarios abiertos en tiempo real.
Y a los sacerdotes: porfavor, fijen un horario concreto cada día y cúmplanlo. Siéntense en el confesionario, no en el despacho. Háganse visibles. La confesión no puede depender de que el fiel interrumpa, pregunte o insista. La iniciativa pastoral les corresponde a ustedes.
La solución es inmediata y está al alcance de cualquier parroquia: un confesionario abierto, un horario claro y un sacerdote presente. Todo lo demás son excusas operativas que, en la práctica, terminan alejando a los fieles del sacramento.