León XIV advierte en Camerún: sin justicia, sin instituciones limpias y sin futuro para los jóvenes, no habrá paz

León XIV advierte en Camerún: sin justicia, sin instituciones limpias y sin futuro para los jóvenes, no habrá paz

El papa León XIV lanzó este 15 de abril en Camerún un mensaje directo a la clase política: sin justicia, sin transparencia y sin oportunidades reales para las nuevas generaciones, la paz será imposible. Lo hizo en su primera jornada en el país africano, tras llegar a Yaoundé procedente de Argelia.

Del diálogo en Argelia a los desafíos de Camerún

Durante el vuelo, el Pontífice hizo balance de su paso por Argelia, que calificó como una visita “verdaderamente bendecida”. Agradeció la acogida de las autoridades y destacó el valor del diálogo interreligioso, poniendo como ejemplo la convivencia entre credos distintos.

León XIV evocó también la figura de san Agustín como referencia actual en la búsqueda de la verdad y la unidad, subrayando la necesidad de construir puentes en un contexto internacional marcado por tensiones.

Recepción oficial y encuentro con el presidente

Ya en Camerún, el Papa fue recibido en el aeropuerto de Yaoundé por el primer ministro Joseph Dion Ngute, en una ceremonia con honores de Estado. Posteriormente se trasladó al Palacio Presidencial, donde mantuvo un encuentro privado con el presidente Paul Biya.

Un discurso sin rodeos: paz, corrupción y responsabilidad

El núcleo de la jornada fue su intervención ante autoridades, sociedad civil y cuerpo diplomático. Allí, León XIV abordó sin ambigüedades la situación del país, marcado por conflictos internos, desplazamientos y falta de perspectivas para muchos jóvenes.

El Papa denunció el sufrimiento causado por la violencia y rechazó la lógica de la guerra, reclamando una paz “desarmada y desarmante”. Pero fue más allá: advirtió que la paz no puede sostenerse sin instituciones creíbles ni sin un ejercicio honesto del poder.

En este sentido, señaló la corrupción como un obstáculo decisivo y recordó que la autoridad política debe entenderse como servicio al bien común, no como instrumento de dominio o beneficio propio.

Jóvenes sin oportunidades: un riesgo para la estabilidad

León XIV puso el foco en la situación de los jóvenes, alertando de que el desempleo, la exclusión y la falta de horizonte pueden derivar en violencia, emigración y fenómenos destructivos como la droga o la prostitución.

Por ello, defendió la inversión en educación y formación como una prioridad urgente, insistiendo en que el futuro del país depende de ofrecer alternativas reales a las nuevas generaciones.

Sociedad civil y mujeres: pilares silenciosos

El Pontífice reconoció el papel clave de la sociedad civil en la contención de los conflictos y el acompañamiento a las víctimas, y destacó de manera especial la labor de las mujeres, muchas veces golpeadas por la violencia pero decisivas en la reconstrucción del tejido social.

El gesto final: cercanía a los más vulnerables

La jornada concluyó con la visita al orfanato Ngul Zamba, donde el Papa se encontró con niños marcados por el abandono, la pérdida y la pobreza.

En un tono cercano, León XIV les recordó que no están solos y que “nadie es un olvidado” en la familia de Dios, animándolos a no quedar definidos por sus heridas, sino por la esperanza que representan.

El Pontífice agradeció además la labor de religiosas, educadores y voluntarios, subrayando que su trabajo no solo cubre necesidades materiales, sino que devuelve a estos niños algo esencial: una familia y un futuro.

Tras este encuentro, el Papa continuó su agenda con los obispos del país, cerrando una jornada marcada por un mensaje claro y exigente: sin justicia, sin responsabilidad política y sin atención a los más débiles, no hay paz posible.

Ayuda a Infovaticana a seguir informando