El cardenal alemán *Gerhard Müller ha expresado abiertamente su apoyo al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, frente al ‘católico’ Joe Biden, en una entrevista concedida a Il Corriere della Sera.
Müller, ex prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe,, ha justificado su postura con una contundente afirmación: «Más vale un buen protestante que un mal católico».
El purpurado alemán sostiene que muchos cardenales y obispos comparten su opinión, aunque, según él, prefieren no manifestarlo públicamente. En Estados Unidos, asegura, el porcentaje de prelados afines a Trump es aún mayor. La influencia del presidente republicano entre los católicos ya se reflejó en los comicios de 2020, cuando el 56 % del voto católico fue para Trump, un giro de 15 puntos en comparación con las elecciones de 2016.
Encuentros con líderes conservadores
Müller también ha revelado encuentros con figuras clave del entorno político conservador estadounidense. En 2022, se reunió con Trump en el Trump National Golf Club de Bedminster, en Nueva Jersey, y mostró una fotografía tomada en aquella ocasión. Además, ha confirmado que mantuvo en el pasado una reunión con el actual vicepresidente J.D. Vance en la residencia del cardenal Timothy Dolan, arzobispo de Nueva York.
Asimismo, el cardenal mencionó que hace un par de años mantuvo un encuentro en Roma el nuevo embajador de EE.UU ante la Santa Sede Brian Burch, presidente de Catholic Vote, una organización que jugó un papel clave en la movilización del voto católico a favor de Trump en estados decisivos.
Trump y la Iglesia: una alianza por valores tradicionales
Para Müller, el apoyo a Trump se basa en la defensa de principios que considera fundamentales: «Trump ayudará a la Iglesia porque representa los valores del derecho natural: la inviolabilidad de la vida, la importancia del matrimonio y la libertad religiosa», afirmó. También elogió la visión del republicano sobre el papel del Estado, defendiendo un modelo en el que el gobierno «no interfiera en todos los ámbitos de la vida».
Sobre la cuestión migratoria, Müller introdujo un matiz en la política de Trump, que ha sido duramente criticada por sectores de la Iglesia:*»Si expulsa a los criminales, está bien. Si los expulsa solo por ser extranjeros, no».