El Arzobispado Maronita de Antelias (Líbano) ha emitido un comunicado oficial tras la difusión de un vídeo que muestra a un sacerdote portando un arma de fuego durante la celebración de la Misa de medianoche en Navidad. El incidente, ocurrido en la parroquia de San Marón, ha generado controversia y numerosas reacciones en las redes sociales.
En el comunicado, la Archidiócesis ha expresado su rechazo al comportamiento del sacerdote, calificándolo de “inapropiado y contrario a la dignidad del sacerdocio”. Asimismo, se le ha recordado que este acto no está en línea con las enseñanzas espirituales de la Iglesia ni con las directrices pastorales impartidas por la arquidiócesis.
Según el texto emitido por el Departamento de Comunicación, el sacerdote utilizó el arma como “un ejemplo ilustrativo” durante su homilía, en la que enfatizó que “la única arma legítima para los creyentes es la cruz”. El sacerdote, frente a los fieles, instó a rechazar todas las armas y abrazar el mensaje de amor y perdón representado por la cruz. No obstante, el arzobispado ha dejado claro que este gesto fue inapropiado y que no refleja el contenido de la homilía ni el mensaje central del acto litúrgico.
Por otro lado, la archidiócesis ha pedido que este incidente no sea utilizado con fines divisivos o para avivar tensiones sectarias en el país. En palabras del comunicado: “Este hecho no debe ser explotado en un contexto sectario, especialmente en las difíciles circunstancias que atraviesa nuestro amado país, Líbano”.
La archidiócesis ha reiterado su compromiso con los valores del amor, el perdón y la paz, pilares fundamentales de la fe cristiana, y ha reafirmado la necesidad de evitar cualquier acción que pueda interpretarse como contraria a estos principios. El comunicado concluye enfatizando la importancia de la unidad y el respeto en un contexto marcado por la fragilidad social y política que vive Líbano.