La Conferencia Episcopal Española se ha visto obligada a tener que publicar una nota aclaratoria tras la extraña modificación que ha hecho en su Memoria anual de actividades al borrar todo rastro de Torreciudad.
La Semana pasada la Conferencia Episcopal Española presentó la Memoria anual de Actividades de la Iglesia Católica en España correspondiente al ejercicio 2023. En ella, la CEE hablaba de Torreciudad como un «santuario» y utilizaron varias imágenes de este lugar para ilustrar los datos reflejados en dicho documento.
Además, en el apartado de santuarios se podía leer que «la diversidad de los santuarios en España es innegable, ya que expresa realidades sociales, humanas, culturales y religiosas distintas, que son a su vez el reflejo de la riqueza de expresiones religiosas de las Iglesias particulares de España. La basílica del Pilar, y los santuarios de Torreciudad y Montserrat acogen anualmente a más de 7.000.000 de personas».
Este medio se hizo eco de ese reconocimiento de facto que hizo la CEE de Torreciudad como un santuario en medio de la disputa que enfrenta al obispado de Barbastro-Monzón con la prelatura del Opus Dei por el control del -en palabras de la Santa Sede- «complejo de Torreciudad».
La reacción no se ha hecho esperar y algunos han movido sus hilos dentro de Añastro para lograr que la CEE se haya visto obligada a tener que eliminar de la página web la Memoria que presentó el martes pasado para borrar toda referencia al santuario oscense levantado por la prelatura. La mención específica a Torreciudad en la Memoria fue vista por algunos como si la CEE hubiera tomado partido en este conflicto.
La CEE «lamenta» la confusión
Quizá algunos esperaban que este movimiento por debajo de la mesa pasara inadvertido pero no ha sido así. Este medio publicaba hace unas horas como la CEE había borrado de su página web la Memoria inicial que se presentó a los periodistas y a la sociedad. Ante el revuelo generado, la Conferencia Episcopal Española ha tenido que publicar una nota aclaratoria en la que se dice que «erróneamente se ha incluido entre ellos el templo nuevo de Torreciudad (Huesca), que hasta ahora no es tal santuario sino un oratorio semipúblico» comprando así la postura oficial que defiende el obispo de Barbastro Ángel Pérez Pueyo.
En ese comunicado, la CEE explica que conviene aclarar que, conforme al derecho canónico, “con el nombre de santuario se designa una iglesia u otro lugar sagrado al que, por un motivo peculiar de piedad, acuden en peregrinación numerosos fieles, con aprobación del Ordinario del lugar” (CIC 1.230). Para ostentar esa consideración, “corresponde al Ordinario del lugar aprobar los estatutos de un santuario diocesano; a la Conferencia Episcopal, los de un santuario nacional; y sólo a la Santa Sede los de un santuario internacional” (CIC 1.232).
«La utilización del término “santuario” en su acepción tradicional y popular no puede aplicarse a la calificación canónica. Por eso, lamentamos el equívoco que se haya podido producir al utilizar esa acepción y la confusión que se haya ocasionado, procediendo a corregir la Memoria en los términos expresados» se lee en la nota.
¿Han maniobrado algunos obispos del noreste de España para conseguir este cambio en la Memoria de actividades de la Conferencia Episcopal Española?