Lo que le debe Cobo al controvertido cura Josete

Lo que le debe Cobo al controvertido cura Josete

La semana pasada publicamos en InfoVaticana que el arzobispo de Madrid, José Cobo, recomendó al párroco del Pilar que tomara un tiempo de descanso. Esta sugerencia surgió después de la circulación de un video entre sacerdotes de Madrid, donde se ve a «Josete» en un bar de ambiente en Chueca, presumiendo del tamaño del miembro de su amigo/pareja.

La noticia generó un terremoto en la diócesis madrileña, pero la información que hemos recibido posteriormente arroja nueva luz sobre la meteórica carrera de Cobo.

Cuando José Cobo era vicario de zona en Madrid, Elías Royón le comentó al Papa Francisco que el entonces arzobispo, Carlos Osoro, ya no se encontraba en pleno uso de sus facultades mentales y que el tema de las fundaciones podría acarrearle problemas legales. En ese momento, Royón sugirió al Papa que si deseaba saber más sobre la situación en la diócesis de Madrid, debía consultar con un joven sacerdote: José Castro Cea. Tan directa llegó a ser la relación de Josete con el Papa que cuando cumplió 25 años su promoción sacerdotal, logró rápidamente que el Papa les recibiera a todos en el Vaticano.

Como decíamos, tras esta recomendación, el Papa mantuvo dos conversaciones telefónicas con Castro Cea, una de 24 minutos y otra de 12, a instancias de Royón. Durante dichas conversaciones, «Josete» recomendó al Papa que José Cobo era el hombre adecuado para liderar la diócesis. Lo que Castro no mencionó, sin embargo, fue su estrecha relación de años con Cobo compartida también con otros sacerdotes de Madrid de similar tendencia teológica o pastoral, y que convivían en el mismo edificio. Es imposible pensar que Cobo, que convivía puerta con puerta con Josete, no supiera quién entraba y salía del piso de su vecino.

Poco después, Cobo fue nombrado obispo auxiliar, y el resto es historia. Pronto se convirtió en arzobispo de Madrid, cardenal, y miembro de la Congregación para los Obispos. El nuevo hombre de confianza del Papa en España, aunque posiblemente, como sus predecesores, de «usar y tirar».

En este contexto, lo que sucede actualmente en la diócesis de Madrid resulta más esclarecedor. Según varias fuentes, José Castro aún no ha viajado a Estados Unidos (algo que estaba previsto desde que estalló la polémica) pero ha dejado claro a Cobo que no piensa abandonar la parroquia. ¿Qué sabe Castro de Cobo para hacerle un órdago tal? ¿Qué le debe Cobo a Castro?

El asombro entre los sacerdotes de la vicaría fue evidente esta semana, cuando ambos aparecieron juntos, charlando amigablemente en una reunión de la vicaría a la que asistió el cardenal Cobo y el propio Josete. Muchos de ellos ya habían visto el polémico video. Josete ha vuelto a defenderse, asegurando que todo era una broma, pero parece que Cobo está dispuesto a tolerar el chantaje. Es más, entre el clero madrileño hay la certeza de que Josete hará lo que quiera, salvo que Cobo le garantice una jubilación dorada, y no parece suficiente el caramelo que le ha dado de dirigir el Instituto Internacional de Teología a Distancia. El silencio que hay que comprar no es barato.

Parece que la «patrulla canina», como se conoce en Madrid a este grupo de sacerdotes de tendencia progre, y alguna otra tendencia compartida, está atravesando un mal momento, y veremos qué sale en los próximos días de José Díaz Lorenzo, Santos Urías, párroco de San Cayetano, y Toño Casado.

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