Monseñor Luis Argüello, arzobispo de Valladolid y presidente de la CEE y José Mazuelos, obispo de Canarias, se han posicionado del lado de los discursos buenistas que fomentan el efecto llamada en el campo de la inmigración.
Ambos prelados -considerados del ala conservadora del episcopado español- han vuelto a arremeter contra las políticas que defienden las fronteras nacionales y buscan una inmigración legal y ordenada en función de las necesidades del país.
En declaraciones a Europa Press, monseñor Argüello se ha mostrado contrario a las «deportaciones masivas» tal y como lleva pidiendo VOX en las últimas semanas ante la avalancha de inmigrantes ilegales que están llegando a Canarias y a Ceuta y Melilla sin ningún control estatal. El arzobispo de Valladolid se ha mostrado partidario de «la posibilidad de que un Estado devuelva a personas que han llegado, después de haberles acogido en su dignidad, pero que les plantee la posibilidad ante una llegada irregular de regularizar su situación y para eso tener que volver a su país de origen, eso es legítimo».
Argüello ha pedido poner en relación tres aspectos: las causas por las que los inmigrantes salen de su país, la situación de crisis demográfica en los países de acogida y de necesidad de mano de obra, y el problema de las mafias y las «circunstancias terribles, dramáticas de los viajes».
A pesar de que los índices de criminalidad no hacen más que subir, Argüello ha indicado que la Iglesia hace un llamamiento a «un ejercicio de caridad» concreta, porque la respuesta a las personas que llegan «no puede ser otra» que la de «acogida», así como de «caridad política».
«La caridad política ya no es solo la acogida de un inmigrante aislado, sino lo que supone un fenómeno migratorio, la llegada de personas, podríamos decir, en masa, y eso supone el poner en relación causas, capacidad de acogida, derecho a la regulación de los flujos migratorios y denuncia de las mafias y de la manera de cómo llegan estas personas a nuestras playas, a nuestros puertos», ha remarcado. También se ha mostrado partidario de alcanzar un Pacto de Estado en el ámbito de la Unión Europea ante este «desafío».
Mazuelos pide más rutas de inmigración
Por su parte, José Mazuelos, obispo de Canarias ha denunciado este domingo «las políticas populistas y alarmistas» sobre el drama que supone la inmigración ilegal al alimentar «temores entre la gente», y ha reclamado soluciones para que el Océano Atlántico deje de ser un «cementerio» para las personas que según él huyen de la pobreza en cayucos y pateras a pesar de que en su mayoría llegan todos con móviles de última generación.
En la homilía que ha ofrecido con motivo de la festividad de la Virgen del Pino, Mazuelos ha subrayado que la dignidad «obliga a no usar a las personas migrantes y a los menores como armas reivindicativas».
Mazuelos ha manifestado que es preciso «favorecer ayudas y conciertos con los países de origen para facilitar una inmigración ordenada, solidaria y justa».
Ha reproducido también las palabras del papa Francisco sobre esta cuestión: «El problema de la migración empezará a tener solución cuando se amplíen las rutas de acceso seguras y las vías de acceso legales para los migrantes, cuando se facilite el refugio a quienes huyen de la guerra, de la violencia, de la persecución y de tantas calamidades».