El cardenal Koch no descarta una “reformulación” de las enseñanzas del Vaticano I

Cardenal Koch Cardenal Kurt Koch
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El cardenal Kurt Koch, prefecto del Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, ha concedido una entrevista a Vatican News para explicar el alcance del nuevo documento publicado por su Dicasterio sobre “El Obispo de Roma”.

El encargado de entrevistar al purpurado suizo ha sido el jefe editorial de los medios vaticanos, Andrea Tornielli.

Según Koch, se trata de «un texto de estudio que ofrece una síntesis de los recientes desarrollos ecuménicos sobre el tema de la primacía y la sinodalidad«. En la entrevista cuenta que en 2020, el Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos consideró el 25 aniversario de la encíclica Ut unum sint como una oportunidad para hacer un balance del tema.

En la elaboración de este importante documento han participado tanto los funcionarios del Dicasterio como los miembros y consultores del mismo organismo. También Se consultó a numerosos expertos católicos y estudiosos de diversas tradiciones cristianas, orientales y occidentales.

El cardenal Koch explica en la entrevista con los medios vaticanos que «la cuestión del primado se ha debatido intensamente en casi todos los contextos ecuménicos en las últimas décadas».

«En una época en la que los resultados del compromiso ecuménico se consideran a menudo escasos o insignificantes, los resultados de los diálogos teológicos demuestran el valor de su metodología, es decir, de la reflexión hecha evidentemente juntos», destaca el cardenal.

Tornielli pregunta al cardenal por el «sorprendente» consenso sobre la necesidad del primado. Koch responde asegurando que «en nuestro mundo globalizado, es indudable que crece el sentimiento de la necesidad de un ministerio de unidad a nivel universal«. El prefecto del Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos resalta que «el ministerio del obispo de Roma, ya no se percibe sólo como un problema, sino más bien como una oportunidad para una reflexión común sobre la naturaleza de la Iglesia y de su misión en el mundo».

El primado ‘sinodal’ y las responsabilidades del Obispo de Roma

Por otro lado, el purpurado suizo reconoce que durante los diálogos mantenidos estos años, algunos de los participantes apuesta por «una distinción más clara entre las diferentes responsabilidades del Obispo de Roma, en particular entre lo que podría llamarse el ministerio patriarcal del Papa dentro de la Iglesia occidental o latina, y su servicio primacial de unidad en la comunión de todas las Iglesias, tanto de Occidente como de Oriente».

Para Kurt Koch, «el primado debe ejercerse de manera sinodal, y la sinodalidad requiere el primado» y destaca que «La mayoría de las respuestas y documentos de diálogo coinciden claramente en la recíproca interdependencia entre primado y sinodalidad en todos los niveles de la Iglesia«.

En relación al Concilio Vaticano I y la dogmatización de la infalibilidad del Obispo de Roma cuando habla ex cathedra y su poder jurisdiccional sobre la Iglesia, el cardenal Koch reconoce que algunos diálogos «se han esforzado por interpretar el Concilio Vaticano I a la luz de su contexto histórico, de su objetivo y de su recepción» ya que «sus definiciones dogmáticas estaban profundamente condicionadas por las circunstancias históricas». Es por ello que el cardenal Koch no descarte una “re-recepción”, o incluso de una “reformulación”, de las enseñanzas del Vaticano I.

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Comentarios
30 comentarios en “El cardenal Koch no descarta una “reformulación” de las enseñanzas del Vaticano I
  1. Primer acto: se «dosifica» el significado de la infalibilidad papal con el excusa de que los pronunciamientos están condicionados por las circunstancias historicas del momento…
    Segundo acto: se hacen reflexiones y aportes que nos ayudan a «discernir» que en esta etapa de la historia tales circunstancias han cambiado…
    Tercer acto: se «actualiza» la interpretación sobre los documentos que hasta ahora son considerados como de autoridad papal infalible…
    ¿Como se llama la obra?: «La puerta abierta a la ordenacion de mujeres»…
    …me temo que los misiles apuntan al pronunciamiento de Juan Pablo II al respecto…

  2. Por supuesto que se puede «reformular» o «desarrollar» las enseñanzas dogmáticas del Vaticano I a la luz de las enseñanzas pastorales del Vaticano II y del camino ecuménico y sinodal.

    ¡Sí se puede!

    Es la hermenéutica de la reforma en la continuidad: reformular o desarrollar la doctrina católica, adaptándola a la mentalidad y las circunstancias del mundo moderno.

    Es continuar abiertos al Espíritu que sigue soplando sobre el Pueblo de Dios y llevando a la Iglesia a la verdad completa.

    Es la Revelación y Revolución permanentes.

    Aunque lo católico sería precisamente lo contrario: interpretar las enseñanzas pastorales del Vaticano II a la luz de las enseñanzas dogmáticas del Vaticano I, Trento y los demás concilios ecuménicos que, a diferencia del pastoral Vaticano II, hicieron uso de la autoridad infalible del irreformable magisterio solemne.

    1. Pero, ¿piensa ir poniendo lo mismo en todas las noticias? Y, lo malo no es que lo repita, sino que emplee un presunto sarcasmo para decir una falsedad: la «hermenéutica de la continuidad» citada por BXVI es justamente lo que usted mismo señala más abajo, y no la torticera definición que usted da previamente. ¡Si hasta lo dice la propia palabra! Interpretar, no sólo el concilio, sino todo el magisterio, EN CONTINUIDAD con lo que siempre ha creído y enseñado la Iglesia. Si no, ¿dónde está la «continuidad»? ¡Igualito lo dicho por BXVI con el disparate del que habla esta noticia!

  3. «sus definiciones dogmáticas estaban profundamente condicionadas por las circunstancias históricas»

    Evolución del dogma.
    ¡¿Un modernista más, qué más da?!

    «… en 2020, el Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos consideró el 25 aniversario de la encíclica Ut unum sint como una oportunidad para hacer un balance del tema».

    «Ut unum sint», con la que JPII (como ya había hecho el Concilio) se pasó por el arco del triunfo la anterior doctrina de la Iglesia, no solo contemplada en la encíclica «Mortalium animos» de Pío XI, sino en la declaración ex cathedra de la Bula Cantate Domino (Concilio de Florencia).
    Solo hay que leerse el segundo apartado de «Ut unum sint: «El valiente testimonio de tantos MÁRTIRES de nuestro siglo, pertenecientes también a otras Iglesias y Comunidades eclesiales no en plena comunión con la Iglesia católica».

    1. «Evolución del dogma.
      ¡¿Un modernista más, qué más da?!»

      Será modernista, o no, pero no por decir que «sus definiciones dogmáticas estaban profundamente condicionadas por las circunstancias históricas». El que se definiera un dogma en un momento dado y no en otro, puede estar «condicionado por las circunstancias históricas», o no estarlo; pero no lo hace menos dogma, ni lo que define, ya de forma irreformable, deja de ser una verdad de fe que debe ser creída por todos los católicos.

      No sé de qué se asombra del uso del término «mártires» empleado en la encíclica que señala. Mártir significa «persona que padece muerte en defensa de su religión». En «Ut unum sit» no dice que la religión de esos «hermanos separados» sea la nuestra, que es la verdadera. De hecho, el texto señala explícitamente las «divergencias doctrinales» a resolver. Por eso, al fragmento que ha puesto, le sigue lo que usted ha omitido (no por casualidad).

      1. Como siempre, usted ha sacado de contexto un fragmento, para así poder sostener algo contrario a lo que el documento completo sostiene. Eso se ve incluso en el mismo párrafo. Veamos:

        «El valiente testimonio de tantos mártires de nuestro siglo, pertenecientes también a otras Iglesias y Comunidades eclesiales no en plena comunión con la Iglesia católica [HASTA AQUÍ LO QUE USTED HA TRANSCRITO], infunde nuevo impulso a la llamada conciliar y nos recuerda la obligación de acoger y poner en práctica su exhortación»

        ¿A cuál exhortación se refiere? A promover que los herejes y cismáticos vuelvan a la Iglesia. Bien claro lo dice «Unitatis redintegrario»:

        «Los hermanos separados, sin embargo, ya particularmente, ya sus comunidades y sus iglesias, NO GOZAN DE AQUELLA UNIDAD QUE CRISTO quiso dar a los que regeneró y vivificó en un cuerpo y en una vida nueva y que manifiestan la Sagrada Escritura y la Tradición venerable de la Iglesia. SOLAMENTE…

        1. …POR MEDIO DE LA IGLESIA CATÓLICA DE CRISTO, QUE ES AUXILIO GENERAL DE LA SALVACIÓN, PUEDE CONSEGUIRSE LA PLENITUD TOTAL DE LOS MEDIOS SALVÍFICOS. Creemos que el Señor entregó TODOS LOS BIENES DE LA NUEVA ALIANZA A UN SOLO COLEGIO APOSTÓLICO, A SABER, EL QUE PRESIDE PEDRO, para constituir un solo CUERPO DE CRISTO EN LA TIERRA, AL QUE TIENEN QUE INCORPORARSE TOTALMENTE todos los que de alguna manera pertenecen ya al Pueblo de Dios. Pueblo que durante su peregrinación por la tierra, aunque permanezca sujeto al pecado, crece en Cristo y es conducido suavemente por Dios, según sus inescrutables designios, hasta que arribe gozoso a la total plenitud de la gloria eterna en la Jerusalén celestial»

          ¿Entiende usted que el único Cuerpo de Cristo en la Tierra es la Iglesia católica, así como la frase «AL QUE TIENEN QUE INCORPORARSE TOTALMENTE TODOS»? Es imperativo, no optativo, como siempre ha enseñado la Iglesia.

          1. Es cierto que las definiciones pueden estar profundamente condicionadas por las circunstancias históricas. Ante el auge del arrianismo, por ejemplo, la iglesia reacciona declarando la doctrina de la doble naturaleza de Cristo. El problema es cuando un modernista alude a esta realidad; rápidamente saca la conclusión de que hay que reformular la doctrina porque esas circunstancias históricas han cambiado. Es el principio de la herejía de la evolución del dogma, condenado por el Canon 3, Cánones sobre la fe y la razón, del CVI.
            En cuanto al sentido de lo dicho en “Ut unum sit”.
            El primero en este tipo de declaraciones (que yo sepa), fue Pablo VI en 1964 con motivo de la canonización de los mártires de Uganda. En la homilía de la Misa de canonización dijo: “fueron los Padres Blancos los que introdujeron el catolicismo en Uganda,…
            Continúa…

          2. … predicando el Evangelio en amigable competencia con los misioneros anglicanos… Y no queremos olvidar tampoco a aquellos otros que, perteneciendo a la confesión anglicana, han afrontado la muerte por el nombre de Cristo… otras víctimas de esa feroz persecución: una de católicos —neófitos y catecúmenos— y otra de anglicanos, como se refiere también ellos, sacrificados por el nombre de Cristo”.
            En ningún sitio dijo que fueran mártires, es cierto, de hecho, empezó la homilía diciendo: “inscribimos en la lista gloriosa de los santos victoriosos en el cielo a estos veintidós hijos de África”.
            JPII, en “Ut unum sit”, da un pasito más y los llama mártires. Bergoglio ya se desmadra y quiere incluir en el “Martirologio romano” a los coptos asesinados por ISIS, que son herejes monofisistas.
            ¿Problema? Nada es casual, todo es causal.
            continúa…

          3. Hace unos días, me llamaba la atención un conocido sobre la monición de entrada de la Misa del del día 3 de junio, fiesta de los mártires de Uganda (lo dicho por Pablo VI no cayó en saco roto): “Celebramos hoy la memoria de los santos mártires Carlos Luanga y de sus compañeros. A finales del siglo XIX, en los comienzos de la evangelización de Uganda, apenas transcurridos siete años desde la llegada de los primeros misioneros cristianos a aquellas tierras, un centenar de cristianos, católicos y anglicanos, fueron torturados y asesinados, padeciendo con Cristo para ser glorificados con él. El papa Pablo VI los declaró santos; entre ellos sobresalen Carlos Luanga-patrono de la juventud africana de raza negra- y Matías Mulumba”.
            Tacita a tacita…
            Continúa…

          4. En cuanto a los documentos conciliares cada día son más los obispos que exponen la verdad:
            «… es sorprendente que haya gente que persista en la negativa a investigar las causas de fondo de la presente crisis, limitándose a deplorar los excesos actuales como si no fueran la consecuencia inevitable de un plan orquestado hace ya décadas. El que la pachamama haya sido adorada en una iglesia, se lo debemos a Dignitatis Humanae. El que tengamos una liturgia protestantizada y a veces incluso paganizada, se lo debemos a la revolucionaria acción de monseñor Annibale Bugnini y a las reformas postconciliares. La firma de la Declaración de Abu Dabhi, se la debemos a Nostra Aetate”. (Carta de Monseñor Vígano, 11/06/2020, en respuesta a ensayo de Su Excelencia, Mons. Athanasius Schneider).

          5. En su largo comentario, no me ha quedado muy claro: ¿Pablo VI canonizó a algún anglicano?

            Y, en cuanto a la carta de Mons. Viganò al ensayo de Mons. Schneider, ¿de qué ensayo habla y que dice en él? No puedo opinar, porque no lo he leído. Pero, sí puedo opinar de las palabras que cita de Mons. Vigagnò: no las comparto. Es su opinión (y supongo que la de usted). La mía, no (y supongo que la de Mons. Schneider, tampoco).

          6. Qué frase tan estúpida, Probe Migue. Cada día se supera usted.

            Por cierto, explíqueme usted el ensayo que no he leído (pues usted seguro que sí lo ha hecho), para poder opinar.

  4. Bueno, pues otros pueden reformular lo que él reformule ¿o eso ya no?
    Estos apóstatas vienen a derruir todo para adaptarlo a la masónica Agenda 2030 y sus planes de construir la AntiIglesia universal del anticristo.

    No lo permitamos…

  5. Allá por 1889, decía el apóstata abate de Perpiñán, el masón y luciferino Roca, en su obra «Glorioso centenario»: «Se prepara una inmolación, que expiará solemnemente. El Papado sucumbirá; morirá bajo el cuchillo sagrado que forjarán los padres del último Concilio».
    El ecumenismo, razón de ser del CVII, es el paso imprescindible para una religión universal del Anticristo. Así lo han dicho hasta la saciedad, antes y después del Concilio, los masones.
    Los pasos para llegar a esto dentro de la Iglesia Católica han sido visibles y escandalosos, el que no quiere verlo es porque voluntariamente es ciego.

    1. Vaya forma de hilar temas tiene usted: pega un salto de lo dicho por un apóstata (los apóstatas no gozan precisamente del don de la profecía, aunque usted quiera darles un crédito del que carecen, obviando que nada escapa a la Providencia divina, por más que el voluntarismo pretenda que se puede lograr algo aunque sea contra la voluntad divina) sobre el dogma de la infabilidad papal, al ecumenismo, que consiste en que herejes y cismáticos vuelvan a la Iglesia católica. Ni el concilio pastoral del siglo pasado, ni ningún papa posterior (hasta Francisco), ha sostenido el disparate del que habla esta noticia. Admítalo: Francisco y la cla de la que se ha rodeado van totalmente por libre. Lo ve todo el mundo, menos los voluntariamente ciegos sedevacantistas.

      1. «… los apóstatas no gozan precisamente del don de la profecía».

        ¡Por supuesto!
        Nadie ha hablado de profecía, se trata de planificación, como cuando en el mismo libro dice: «una Iglesia iluminada bajo la dirección de un Papa convertido al cristianismo científico, influido por un socialismo evangélico partidario de un universalismo sincretista, convocará un concilio ecuménico para forjar la nueva liturgia y el nuevo papado» («Glorioso Centenario, páginas 77 a 123). “En este momento forman un anillo, que se romperá por la mitad, y cada una de esas dos mitades formará otro anillo. La escisión va a producirse: habrá el anillo de los «retrógrados» y el anillo de los progresistas”. (Glorioso centenario, pág. 446-447).
        ¿Acertó, o no acertó?

        1. «como cuando en el mismo libro dice: «una Iglesia iluminada bajo la dirección de un Papa convertido al cristianismo científico, influido por un socialismo evangélico partidario de un universalismo sincretista, convocará un concilio ecuménico para forjar la nueva liturgia y el nuevo papado» »

          Pues, falló estrepitosamente: Juan XXIII, que fue quien convocó un concilio, no lo hizo con esa finalidad. Y no conoció otra liturgia que la del Missale Romanum decretado por el Concilio de Trento. El novus ordo fue una ocurrencia de Pablo VI (o de otros y él lo permitió e hizo suyo, que para el caso, es lo mismo). De hecho, se pasó la «Sacrosanctum Concilium» por el forro. Pero, nos vamos de tema.

      2. «Lo ve todo el mundo, menos los voluntariamente ciegos sedevacantistas».

        Sin haber leído aún este comentario he puesto arriba una cita donde Monseñor Vígano donde dice justo lo contrario que usted. Es más, ¿se acuerda de las discusiones que hemos tenido con el «subsiste en» de BXVI? Pues mire lo que dice Vígano: Sabemos muy bien que, invocando la palabra de la Escritura Littera enim occidit, spiritus autem vivificat [«La letra mata, el espíritu da vida» (2 Cor 3, 6)], los progresistas y modernistas astutamente encontraron cómo esconder expresiones equívocas en los textos conciliares, que en su tiempo parecieron inofensivos pero que, hoy, revelan su valor subversivo. Es el método usado en la frase subsistit in: decir una semi-verdad como para no ofender al interlocutor (suponiendo que es lícito silenciar la verdad de Dios por respeto a sus criaturas), …

        1. … pero con la intención de poder usar un semi-error que sería instantáneamente refutado si se proclamara la verdad entera. Así, “Ecclesia Christi subsistit in Ecclesia Catholica” no especifica la identidad de ambas, pero sí la subsistencia de una en la otra y, en pro de la coherencia, también en otras iglesias: he aquí la apertura a celebraciones interconfesionales, a oraciones ecuménicas, y al inevitable fin de la necesidad de la Iglesia para la salvación, en su unicidad y en su naturaleza misionera» (Carta de Monseñor Vígano, 11/06/2020, en respuesta a ensayo de Su Excelencia, Mons. Athanasius Schneider).

          1. De nuevo, no estoy de acuerdo con Mons. Viganò. Y ya le expliqué en su día por qué. Supongo que el problema es léxico, dando por hecho que La Iglesia de Cristo también está en otra parte (cosa que no dice ningún documento conciliar). La Iglesia de Cristo subsiste en la Iglesia católica porque ES la Iglesia de Cristo. Sólo puede subsistir lo que ES. Cualquier acepción de subsistir que se aplique a esa frase, es cierta:

            1) Permanecer, durar o conservarse.

            2) Mantener la vida, seguir viviendo.

            3) Dicho de una sustancia: Existir con todas las condiciones propias de su ser y de su naturaleza.

            Y los documentos conciliares eso lo dejan muy claro, como le he puesto en otro comentario a propósito de «Unitatis redintegratio», donde dice que la Iglesia católica ES el Cuerpo de Cristo en la Tierra y las otras confesiones no. Aceptar una interpretación modernista de lo que no dicen los textos es hacer el juego a los heterodoxos. Pone lo que pone.

    2. Apuntan a la religión universal del Anticristo. Y esto viene de lejos. Es otro gran ataque a la Iglesia de Cristo. Pero, en tanto que hay tantos obispos y fieles que se «horrorizan» por las declaraciones de Mons. Viganò, y no quieren enterarse de la realidad, siguen dando su apoyo a Bergoglio, por la investidura, y así le entregan el pueblo de Dios a los lobos.
      Las noticias de despropósitos contra la fe católica, desde la misma iglesia, van en aumento. En número y gravedad. Está todo muy acelerado hacia el sinodo desastroso de este año.

  6. Esto es un plan coordinado o semicoordinado, de los sucesores del hereje Arzobispo Carlo María Martini, para demoler la Iglesia de Cristo.
    Bergoglio es ahora mismo el mandamas de esta banda de corruptos morales y personales, pero son muchos y los ha colocado en puestos importantes. Para ser honestos hay que decir que los anteriores Papas, también situaron a corruptos en puestos de responsabilidad pero no era lo mismo. Bergoglio no los pone a pesar de su corrupción sin precisamente por eso.
    Es la batalla del diablo. Se trata de hacer la inversión moral, y de hacer pasar por bueno el pecado. Da todo igual, no hay infierno, y por tanto si nadie puede condenarse estamos todos salvados.
    Sin embargo la Virgen María en su inmensa misericordia no ha hecho mas que advertirnos precisamente contra el pecado, y el abandono de Dios, en cualquier forma. La sallete, Lourdes, Fatima, Akita….
    Tiempos duros para quienes pretenden perseverar. Que Dios nos ayude.

  7. Entonces todos y cada uno de los concilios se deben replantear porque todos fueron de épocas remotas con contextos históricos muy diferentes … cambiémoslo todo, Todos todos todos por una nueva Iglesia de la bergogliana y masónica fraternidad universal. Viva la mariconeria, y los herejes . Misericorditis forever

  8. Con el Cardenal Koch se podrá estar desacuerdo. Pero, para ello se precisa andar bien pertrechado en lo doctrinal para argumentarle.
    Según mi modesto entender se trata de uno de los purpurados más respetables, con una mente privilegiada y de una integridad incuestionable.

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