Las monjas cismáticas de Belorado han inaugurado página web y redes sociales. Ha sido a través de Instagram donde han su silencio para decir que están bien y no están retenidas.
Las monjas clarisas de Belorado que han acaparado la atención de todos los medios nacionales e incluso nacionales, posan sonrientes junto con el ‘sacerdote’ y portavoz de las monjas José Ceacero, estrecho colaborador de Pablo de Rojas.
Este supuesto sacerdote se ha convertido en el capellán oficial de las monjas tras integrarse la comunidad en la cismática Pia Unión Sancti Spiritu que fundó el controvertido Pablo de Rojas. Ceacero se dedica ahora a conceder entrevistas a todas las televisiones del país para despotricar del arzobispo de Burgos, Mario Iceta, y de la Iglesia católica. Según él, la comunidad clarisa de Belorado abandona la Iglesia porque han descubierto «que la doctrina y la fe que enseña el Concilio Vaticano II no es la doctrina de la Iglesia Católica».
Lo cierto es que en el día de ayer ya se produjo la primera baja en el convento. Una de las religiosas ancianas decidió abandonar la comunidad por no estar de acuerdo con tener que depender de Pablo de Rojas. Varias fuentes confirman a InfoVaticana que hace unos años llegaron tres monjas jóvenes provenientes de Iesu Comunio que bajaron la media de edad de la comunidad. Además, también confirman el «carácter peculiar» de sor Isabel de la Trinidad, Madre Abadesa de esta comunidad díscola.
Las monjas han colgado en su página web la carta de envió el 8 de mayo sor Isabel de la Trinidad a Pablo de Rojas en la que le solicitaba tutela de jurisdicción para los Monasterios de Belorado y Orduña y «de todas las hermanas de las dos comunidades que presido».
También han empezado a dar difusión a las Misas inválidas que se están celebrando en el convento desde la llegada de José Ceacero y Pablo de Rojas.
«Felices y sonrientes»
A través de su cuenta de su cuenta de Instagram, una de las religiosas colgaba un vídeo para tratar de calmar un poco las aguas y tranquilizar a todos aquellos que han mostrado preocupación por lo ocurrido.
«Paz y bien hermanos, estamos en la hospedería de San Damián, en el convento de Santa Clara de Belorado, nuestra casa. Tenemos intención de comunicaros por las preocupaciones que nos llegan, que estamos bien, que nuestra realidad no es que estemos secuestradas lejos de nuestras familias», asegura la monja.
Según ella, «no se van de la Iglesia católica» siguiendo el discurso de Pablo de Rojas y sus secuaces que defienden que ellos son la verdadera Iglesia católica. La religiosa parece ser consciente de los pasos dados y asegura que «iremos compartiendo con vosotros nuestra experiencia, nuestro deseo de ser fieles a la verdad de Cristo, a la fidelidad a la fe, a la doctrina católica, no nos vamos de la Iglesia, os lo iremos explicando, así que tened paciencia que lo iremos explicando y la realidad que tenemos es poder demostraros lo que nosotras hemos ido descubriendo y de la verdad y del abrazo con Cristo».