Mientras toda la izquierda política sale en tromba a repetir el mantra de que la Iglesia ha abusado de casi medio millón de españoles, el obispo Munilla y el presidente de la Conferencia Episcopal, Juan José Omella, han roto su silencio sin esperar a la reunión extraordinaria de la Asamblea Plenaria de los obispos españoles de este lunes.
El descontento del episcopado español es generalizado con el informe presentado por el Defensor del Pueblo. No dan crédito a que todo se resuma a una encuesta de Narciso Michavila, quien en las elecciones del pasado 23 de julio derrapó sin frenos con sus encuestas. La izquierda política y mediática cifran en unos 440.000 los españoles que han sido abusados solo por sacerdotes en nuestro país.
Este dato se extrapola de ese 0,6% de las 8000 personas que respondieron a la encuesta de GAD3 que aseguraron haber sufrido abusos por parte de curas. Una encuesta -en la que no se tiene en cuenta el margen de error- y una extrapolación de datos es lo que utilizan algunos medios como El País para decir que España se pone a la cabeza en el mundo como el país con más abusos en el seno de la Iglesia.
Munilla y Omella rompen el silencio de los obispos
El obispo de Orihuela-Alicante, monseñor José Ignacio Munilla ha sido el primero en romper el silencio del episcopado español. Lo ha hecho a través de sus redes sociales. Munilla ha compartido un fragmento de la intervención de un sociólogo en 13TV en donde explica que no se puede hacer la extrapolación de esos datos. Un vídeo, que también ha compartido Josetxo Vera, responsable de comunicación de la CEE.
«No es de recibo que el Parlamento Español solicitase al Defensor del Pueblo una investigación sobre los abusos sexuales en el seno de la iglesia; y que, finalmente, nos trasladen ahora los resultados de una encuesta encargada a una consultora… (Para hacer eso -para encargar una encuesta- es obvio que no se necesitaba al Defensor del Pueblo)», escribe Munilla.
El obispo de Alicante denuncia que «algunos medios de comunicación extrapolan los resultados de esa encuesta al conjunto de la población española, sin rigor alguno». Munilla cita y acusa directamente a el diario El País, quien «falseando lo que el propio Defensor del Pueblo ha dicho, titula: «La investigación del Defensor del Pueblo estima en 440.000 las víctimas de pederastia en la Iglesia española».
Como bien apunta el ex obispo de San Sebastián, «el único dato objetivo es que el Defensor del Pueblo ha certificado 487 nuevos casos de abusos acontecidos en el espacio de varias décadas, que se añaden a los 1.430 casos anteriormente conocidos».
Ante toda esta situación, monseñor Munilla lanza un mensaje y una pregunta. «Nuestra más rotunda condena a cualquier abuso cometido en el seno de la Iglesia, unida al firme compromiso de continuar tomando todas las medidas necesarias para que la Iglesia sea un ámbito seguro». ¿Por qué el Parlamento Español no solicitó, ni antes ni ahora, investigar el resto de los casos (que, por cierto, son la inmensa mayoría)? ¡¡No parece que el interés sea proteger a las víctimas!!»
Por su parte, el presidente de la Conferencia Episcopal, el cardenal Omella, también se ha manifestado a través de su cuenta de X/twitter. Omella ha asegurado que «las cifras extrapoladas por algunos medios son mentira y tienen intención de engañar». En su mensaje cita también el punto 827 del CIC que dice que «la Iglesia es a la vez santa y siempre necesitada de purificación… Todos los miembros de la Iglesia, incluso sus ministros, deben reconocerse pecadores. En todos, la cizaña del pecado todavía se encuentra mezclada con la buena semilla del Evangelio hasta el fin de los tiempos. La Iglesia congrega a pecadores alcanzados ya por la salvación de Cristo, pero aún en vías de santificación». «No nos cansaremos de pedir perdón a las víctimas y trabajar por su sanación», concluye el mensaje del arzobispo de Barcelona.
Las cifras que arroja el informe del Defensor del Pueblo son de una encuesta encargada a GAD3