El arzobispo de Oviedo: «Hay grupos o nombres que no deberían contar con nuestro voto ante sus ataques y contradicciones»

Jesús Sanz Montes Monseñor Jesús Sanz Montes, arzobispo de Oviedo
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El arzobispo de Oviedo, monseñor Jesús Sanz, ha ahondado en su crítica a la gestión de este gobierno social-comunista y ha mandado un aviso al PP.

Con la elegancia que le acostumbra, Jesús Sanz ha escrito un artículo de opinión en El Debate titulado: Elecciones generales: alternancia o alternativa.

Monseñor Sanz Montes denuncia en su artículo que «el mutismo y la invisibilidad es lo que desean algunos como escenario cotidiano de la presencia cristiana en toda la trama social: en el mundo de la cultura, las artes varias, la opinión, los debates éticos, los retos y desafíos sociales, y un largo etcétera».

El arzobispo d Oviedo defiende que los católicos «tenemos el derecho y el deber de acercar también nuestra palabra, esgrimir nuestras razones, exponer nuestras reservas ponderadas o nuestra crítica constructiva en la edificación de la ciudad secular de la que formamos parte». Por ello, afirma con contundencia que «no aceptamos las nuevas catacumbas que algunas siglas políticas y sus terminales mediáticos nos imponen sin más, confinándonos allí como apestados, sin voz ni voto, empujándonos a la inanidad».

El prelado subraya que estos cuatro años y un pico de gobierno socialista «no nos ha dejado indiferentes». Sanz Montes lamenta que «en estos años llenos de sobresaltos, hemos podido contemplar con recortes que soslayan las libertades censurándote e imponiéndote una cosmovisión de la sociedad que determina tantas cosas».

Crítica al Gobierno de Pedro Sánchez

Jesús Sanz no tiene problema en reconocer que es «crítico ante quien hace de la mentira su arma política: mentir a sabiendas, mentir en el currículum que los desacreditan, mentir en sus promesas incumplidas, mentir engatusando a los que se confían ingenuamente. La sarta de mentiras que hemos visto en estos años arrasa cualquier credibilidad en los labios mendaces que las proclaman, e imposibilitan siquiera prestar más atención a las trolas de los trileros profesionales desembarcados en la política».

Monseñor Sanz Montes escribe que también le «duelen las agendas ideológicas que con prisa zurupeta han sembrado confusión y fatal modificación en la humilde verdad antropológica de la ley natural cuando hablamos de la vida naciente, creciente y menguante, de la identidad de varón y mujer, imponiendo el despropósito abaratado del aborto como derecho, la eutanasia como empujón matarife, la vida precaria a la intemperie sin encontrar trabajo o sin mantenerlo dignamente, o poder llegar sin infarto a fin de mes cosidos de deudas».

«Otras leyes han puesto en la calle terroristas, abusadores y violadores, o han destruido la verdad antropológica en torno al transgénero o a la disforia sexual. Jugar así a ser dioses arruina tantas vidas inocentes en nombre de las fantasías o frustraciones de quienes las promueven, y cuyas derivas no tienen vuelta atrás, como en otros países donde los juguetones empezaron antes, ahora querrían poder inútilmente remediar», agrega el arzobispo.

Jesús Sanz defiende que «hay un hecho que nos identifica como comunidad histórica, cuando llevamos juntos más de 500 años conviviendo con nuestras inevitables tensiones culturales y lingüísticas, pero enriqueciéndonos precisamente en la plural diversidad». Para él, «trastocar esta saludable convivencia en una dialéctica confrontadora deja pingües beneficios en sus fautores, pero ha vertido demasiada sangre inocente en una impostura subversiva que daña nuestro entendimiento fraterno, nuestra mutua ayuda en tantos sentidos. Máxime cuando se pretende reescribir la historia que no sucedió más que en el imaginario de algunas derrotas y frustraciones, llegando a indultar como moneda de cambio a quienes han insidiado sediciosa y violentamente la convivencia social, cambiando las leyes y los ámbitos judiciales».

Dardo al PP

«Desde mi conciencia ciudadana y mi referencia moral cristiana, emerge una duda. Si hubiera un cambio de gobierno que pusiera fin a estos dislates con una mayoría plena o compartida con afines, ¿estaríamos hablando de una alternancia o de una alternativa? Porque venir más o menos a lo mismo, pero gestionado por otros gestores, sería lamentable las consecuencias en una nación como España, de tan precioso patrimonio cultural y moral en su larga andadura histórica», escribe Sanz Montes en clara alusión al PP.

El arzobispo de Oviedo insiste en que «no basta una alternancia, necesitamos una real alternativa sin palabras huecas o morosas que terminen dejando las cosas como están. Una alternativa en donde los cristianos no pedimos privilegios, sino libertad ante las líneas rojas infranqueables: la vida en todos sus escenarios (naciente, creciente y menguante), la verdad verificable en programas políticos que no mienten, la libertad religiosa y cultural, la libre elección educativa de los padres para sus hijos, la historia reescrita con memorias tendenciosas que reabren heridas, las confrontaciones que nos enfrentan fratricidamente, el bien moral de la unidad de un pueblo con su historia, paisaje, lenguas y riquezas complementarias, el acompañamiento de personas vulnerables en su flanco de desamparo débil».

Monseñor Jesús Sanz concluye su reflexión recordando que «no hay ninguna sigla política que nos represente ni hemos delegado en ningún partido nuestra cosmovisión cristiana, pero hay grupos o nombres que no deberían contar con nuestro voto ante sus ataques y contradicciones, mientras algunos con diferente calado sólo se aproximan parcialmente. Un reto responsable ante las próximas elecciones en las que nos jugamos tanto».

Mons. Jesús Sanz sale (indirectamente) en defensa de VOX

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Comentarios
22 comentarios en “El arzobispo de Oviedo: «Hay grupos o nombres que no deberían contar con nuestro voto ante sus ataques y contradicciones»
  1. En San Luis, Argentina ante una elecciones recientes un sacerdote valiente, dijo públicamente en las redes con nombre y apellido que no voten a un candidato que había votado a favor en la reciente ley de aborto y perdió por muy pocos votos, pero no le alcanzo para un nuevo cargo.

  2. Llevan más de cuarenta años lanzando advertencias al pepé y el pepé riéndose de ellos en su cara. El pepero que se dice católico tiene buenas tragaderas, siempre dice que jamás volverá a votarlo pero termina haciéndolo, son las contradicciones del liberalismo.

  3. No hay, en el caso del 23 J, un voto útil, n9, debemos votar a VOX. Yo creí que Santiago Abascal hablaba con la boca pequeña de PRO-VIDA, no se ha POSICIONADO CONTRA EL ABORTO Y A FAVOR DE LA FAMILIA NATURAL… Luego si repasamos las políticas de fronteras, agrarias, de NO A LA AGENDA GLOBALISTA… qué partido tenemos para votar católicos y ciudadanos de bien? Aquí está el gran detalle

    1. ¿Y usted cómo lo sabe, si no es cristiano ni sabe nada del cristianismo? Usted vote a la Yoli y deje de hacer gracietas que no hacen gracia a nadie.

    1. ACS, ¡qué raro!

      ¿ninguno de los múltiples partiditos del universo separatista le sacia su sed de animadversión hacia los padres castellanohablantes?

      Lo mismo es que los vándalos de la CUP se le quedan cortitos y todo.

          1. ¿Otro juicio temerario? Parece que los colecciona. Además, lo dice usted, la de «sigo a Cristo»: claro, haciendo y diciendo siempre justo lo contrario. Menuda hipocresía.

          2. Pues no, no es «la mía» (no sé por qué hablará en femenino, si «juicio temerario» es masculino): es el de usted, que es la que escribe: «Que va a buscar la verdad!», como si usted pudiera demostrar lo contrario. O la que calumnia a sacerdotes y tiene el cuajo de decir que los demás debemos demostrar su inocencia (con un par). O la que afirma «seguir a Cristo» y dice todo lo contrario que Él, enmendándole la plana cada dos por tres. ¿Cómo va a ser juicio temerario por mi parte, si todas esas cosas las dice usted públicamente? En cambio, acusar a hidaspes de que no busca la verdad es completamente subjetivo y, por tanto, un hecho incomprobable que supone un juicio temerario. Vamos, igualito. Usted haga como los niños pequeños: «y tú más», que así va a llevar más razón.

          3. ¿Y a mí que me cuenta sobre lo que ha escrito en otro comentario? Al que yo he respondido no es a ése, sino a éste otro, como he especificado en mi comentario anterior (y, por tanto, no puede hacerse la tonta):

            «Que va a buscar la verdad! Busca maraña».

            Y como le he dicho ya muchas veces, se puede ahorrar la coletilla de que no va a leer nuestras respuestas: nos importa un pimiento, lo mismo que a usted le importa un pimiento que los demás corrijamos sus disparates y herejías, pese a lo cual, y sabiéndolo de antemano, las escribe igualmente. Ya le he dicho que si nuestras respuestas no le sirven a usted para convertirse, al menos sirven para que no engañe a otros.

        1. ACS, usted escribió dos palabras, yo unas cuantas más.

          Creo que el de la maraña es usted, pero ha llegado a creerse que el resto actuamos como usted

          No señor, no enmarañamos, al revés, deshacernos su maraña tendenciosa.

  4. Don Jesús Sanz es un obispo valiente, necesitamos pastores así, reflejo e imagen del gran Cardenal, don Marcelo, hombres sin miedo, «porque la verdad, nos hará libres».
    Oremos por don Jesús, necesita la oración de todos.

  5. Hay que agradecerle al sr. Sanz esta toma de postura explícita, por
    ayudar a servir de guía e inspiración a los católicos y demás personas de buena voluntad. Ojalá hubiera más obispos como él.

  6. Hace años, este mismo Arzobispo escribió un penoso artículo en el que decía que «no queremos partidos católicos, sino católicos en los partidos». Lo dijo así, en plural. Y, ciertamente, la Conferencia Episcopal Española, a lo largo de muchos años, ha hecho todo lo que ha podido para destruir todo partido político que pretendiera defender, en serio, los valores del Evangelio. Lo cual me consta absolutamente, porque yo he formado parte de uno de esos partidos y he sufrido esa cruel e ilegítima actitud episcopal. Ahora, este Obispo lloriquea, lamiéndose las heridas y lamentando las consecuencias. Pues usted mismo, Sr. Arzobispo; tienen lo que han querido, ni más, ni menos. ¿Y este es uno de los mejores Obispos de España? Así nos ha ido, claro. Lógico.

    1. Totalmente de acuerdo. Cosechan lo que han sembrado, que no lloren. Y si tanto les importase y tuvieran algo de amor a Cristo, excomulgarían a los católicos que militan en partidos así.

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