Concluye en Roma el Congreso General Extraordinario del Opus Dei para adecuar los Estatutos de la prelatura al motu proprio Ad Charisma tuendum.
274 congresistas, miembros de la Obra, llegados de todo el mundo han debatido en Roma del 12 al 16 de abril los nuevos Estatutos que presentarán ante el Dicasterio del Clero.
Con motivo de la conclusión de este Congreso Extraordinario, el prelado del Opus Dei, Fernando Ocáriz, ha escrito una carta dirigida a los fieles de la Obra. «Han sido días en que hemos pedido de un modo especial la ayuda del Espíritu Santo. Hemos constatado una vez más los lazos de filiación y de fraternidad que nos unen, así como el amor a la Iglesia y al Santo Padre. Al mismo tiempo, en los ratos de familia que hemos vivido, resultaba fácil dar gracias a Dios por tantas iniciativas de evangelización y servicio a muchas almas en todo el mundo», ha escrito Ocáriz en su misiva.
El prelado señala en su escrito que «durante los días pasados, vuestras hermanas y hermanos congresistas han podido trabajar a fondo sobre las sugerencias llegadas de todas las regiones y va quedando perfilada una propuesta de ajustes a los Estatutos que responde a la petición del Papa en el motu proprio Ad charisma tuendum, y que será entregada en los próximos meses a la Santa Sede».
«Como os dije en el mensaje anterior, las sugerencias que no eran aplicables a lo que ahora pedía la Santa Sede se podrán estudiar durante las próximas Semanas de trabajo y como preparación del próximo Congreso general ordinario, que se celebrará en 2025», añade el prelado. Dos sacerdotes canonistas han sido los encargados de filtrar todas las propuestas recibidas durante estos meses por los fieles del Opus Dei.
Fernando Ocáriz subraya que «a diferencia de otros congresos en que se fijan algunas prioridades apostólicas, el objeto único en este caso era preparar la propuesta antes mencionada. Por esta razón, el resultado final sólo se podrá conocer tras el estudio de la Santa Sede, a quien corresponde la última palabra». Como ya adelantó la prelatura, no se informará de los nuevos Estatutos hasta que el Papa dé el visto bueno.
Por otro lado, el prelado del Opus Dei asegura que «en los trabajos de estos días nos han guiado dos criterios fundamentales: la fidelidad al carisma que recibió san Josemaría el 2 de octubre de 1928 y la filial adhesión a la voluntad expresada por el Santo Padre».
«Como pedía el Papa en el motu proprio, se ha procurado expresar con más claridad la dimensión carismática de la Obra (cfr. Ad charisma tuendum n. 4), que se vive y se realiza en comunión con las iglesias particulares y con los Obispos que las presiden. La Prelatura del Opus Dei es una familia fruto de unos vínculos de paternidad, filiación y fraternidad», escribe Ocáriz. Aunque la Santa Sede no dio instrucciones claras sobre hacía cómo tenían que enfocar la reforma de los Estatutos, lo cierto es que durante estos meses han existido contactos entre la cúpula de la Obra y el cardenal Ghirlanda y con el propio Francisco.
El mensaje del prelado en donde asegura en primer lugar que uno de los dos criterios fundamentales de los trabajos desarrollados en Roma estos días ha sido mantener «la fidelidad al carisma que recibió san Josemaría el 2 de octubre de 1928», hace pensar que no habrá grandes cambios estructurales ni de espíritu en la reforma de los Estatutos presentada a la Santa Sede.