Francisco: «Hacer proselitismo es una cosa pagana»

Papa Francisco Francisco durante la audiencia (Vatican Media)
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En el día de ayer, el Papa Francisco predicó la segunda catequesis del nuevo ciclo de predicación bajo el título «la pasión por la evangelización».

Como ya hiciera la semana pasada, el Santo Padre ha vuelto a arremeter contra el proselitismo. «¿Por qué no pensar más bien que tenemos una bonita ocasión de testimoniarles la alegría de un Padre que los ama y que nunca les ha olvidado? No para hacer proselitismo, ¡no! Sino para que les llegue la Palabra del Padre y caminar juntos», dijo el Papa sobre el modo que debemos emplear para llegar a los alejados de Dios.

En su particular ‘cruzada’ contra este tema, el Papa Francisco insistió en que «evangelizar no es hacer proselitismo: hacer proselitismo es una cosa pagana, no es religiosa ni evangélica. Hay una buena palabra para aquellos que han dejado el rebaño y nosotros tenemos el honor y la carga de decir esa palabra».

«Porque la Palabra, Jesús, nos pide esto, acercarnos siempre, con el corazón abierto, a todos, porque Él es así. ¡Quizá seguimos y amamos a Jesús desde hace tiempo y nunca nos hemos preguntado si compartimos los sentimientos, si sufrimos y arriesgamos en sintonía con el corazón de Jesús, con este corazón pastoral, cerca del corazón pastoral de Jesús! No se trata de hacer proselitismo, ya lo he dicho, para que los otros sean “de los nuestros”, no, esto no es cristiano: se trata de amar para que sean hijos felices de Dios». remarcó el Pontífice sobre este tema.

Les ofrecemos la catequesis completa pronunciada por el Papa Francisco:

Catequesis. La pasión por la evangelización: el celo apostólico del creyente 2. Jesús modelo del anuncio

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días y bienvenidos todos!

El miércoles pasado iniciamos un ciclo de catequesis sobre la pasión de evangelizar, es decir sobre el celo apostólico que debe animar a la Iglesia y a todo cristiano. Hoy miramos al modelo insuperable del anuncio: Jesús. El Evangelio del día de Navidad lo definía “Verbo de Dios” (cfr. Jn 1,1). El hecho de que Él sea el Verbo, es decir la Palabra, nos indica un aspecto esencial de Jesús: Él está siempre en relación, en salida, nunca aislado, siempre en relación, en salida; la palabra, de hecho, existe para ser transmitida, comunicada. Así es Jesús, Palabra eterna del Padre dirigida a nosotros, comunicada a nosotros. Cristo no solo tiene palabras de vida, sino que hace de su vida una Palabra, un mensaje: es decir, vive siempre dirigido hacia el Padre y hacia nosotros. Siempre mirando al Padre que le ha enviado y mirando a nosotros a quienes Él ha sido enviado.

De hecho, si miramos a sus jornadas, descritas en los Evangelios, vemos que en el primer lugar está la intimidad con el Padre, la oración, por la que Jesús se levanta temprano, cuando todavía está oscuro, y se dirige a zonas desiertas a rezar (cfr. Mc 1,35; Lc 4,42) a hablar con el Padre. Todas las decisiones y las elecciones más importantes las toma después de haber rezado (cfr. Lc 6,12; 9,18). Precisamente en esta relación, en la oración que le une al Padre en el Espíritu, Jesús descubre el sentido de su ser hombre, de su existencia en el mundo porque Él está en misión por nosotros, enviado por el Padre a nosotros.

A tal propósito es interesante el primer gesto público que Él realiza, después de los años de la vida oculta en Nazaret. Jesús no hace un gran prodigio, no lanza un mensaje con efecto, sino que se mezcla con la gente que iba para ser bautizada por Juan. Así nos ofrece la clave de su acción en el mundo: entregarse por los pecadores, haciéndose solidario con nosotros sin distancias, en el compartir total de la vida. De hecho, hablando de su misión, dirá que no ha venido «a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos» (Mc 10,45). Cada día, después de la oración, Jesús dedica toda su jornada al anuncio del Reino de Dios y la dedica a las personas, sobre todo a los más pobres y débiles, a los pecadores y a los enfermos (cfr. Mc 1,32-39). Es decir, Jesús está en contacto con el Padre en la oración y después está en contacto con toda la gente para la misión, para la catequesis, para enseñar el camino del Reino de Dios.

Entonces, si queremos representar con una imagen su estilo de vida, no tenemos dificultad en encontrarla: Jesús mismo nos la ofrece, lo hemos escuchado, hablando de sí como del buen Pastor, aquel que ―dice― «da su vida por las ovejas» (Jn 10,11), este es Jesús. De hecho, ser pastor no era solo un trabajo, que requería tiempo y mucho empeño; era una verdadera forma de vida: veinticuatro horas al día, viviendo con el rebaño, acompañándolo a pastar, durmiendo entre las ovejas, cuidando de las más débiles. En otras palabras, Jesús no hace algo por nosotros, sino que da todo, da su vida por nosotros. El suyo es un corazón pastoral (cfr. Ez 34,15). Es pastor con todos nosotros.

De hecho, para resumir en una palabra la acción de la Iglesia se usa a menudo precisamente el término “pastoral”. Y para valorar nuestra pastoral, debemos compararnos con el modelo, compararse con Jesús, Jesús buen Pastor. En primer lugar, podemos preguntarnos: ¿lo imitamos bebiendo de las fuentes de la oración, para que nuestro corazón esté en sintonía con el suyo? La intimidad con Él es, como sugería el bonito volumen del abad Chautard, «el alma de todo apostolado». Jesús mismo lo dijo claramente a sus discípulos: «separados de mí no podéis hacer nada» (Jn 15,5). Si se está con Jesús se descubre que su corazón pastoral late siempre por quien está perdido, alejado. ¿Y el nuestro? Cuántas veces nuestra actitud con gente que es un poco difícil o que es un poco complicada se expresa con estas palabras: “Es un problema suyo, que se las arregle…”. Pero Jesús nunca ha dicho esto, nunca, sino que ha ido siempre al encuentro de todos los marginados, los pecadores. Lo acusaban de esto, de estar con los pecadores, porque les llevaba precisamente la salvación de Dios.

Hemos escuchado la parábola de la oveja perdida, contenida en el capítulo 15 del Evangelio de Lucas (cfr. vv. 4-7). Jesús habla también de la moneda perdida y del hijo pródigo. Si queremos entrenar el celo apostólico, el capítulo 15 de Lucas hay que tenerlo siempre presente. Leedlo a menudo, ahí podemos entender qué es el celo apostólico. Ahí descubrimos que Dios no está para contemplar el recinto de sus ovejas y tampoco las amenaza para que no se vayan. Más bien, si una sale y se pierde, no la abandona, sino que la busca. No dice: “¡Se ha ido, culpa suya, asunto suyo!”. El corazón pastoral reacciona de otra manera: el corazón pastoral sufre, el corazón pastoral arriesga. Sufre: sí, Dios sufre por quien se va y, mientras lo llora, lo ama todavía más. El Señor sufre cuando nos distanciamos de su corazón. Sufre por los que no conocen la belleza de su amor y el calor de su abrazo. Pero, en respuesta a este sufrimiento, no se cierra, sino que arriesga: deja las noventa y nueve ovejas que están a salvo y se aventura por la única perdida, haciendo algo arriesgado y también irracional, pero acorde con su corazón pastoral, que tiene nostalgia de los que se han ido. La nostalgia por aquellos que se han ido es continua en Jesús. Y cuando escuchamos que alguien ha dejado la Iglesia ¿qué decimos? “Que se las arregle”. No, Jesús nos enseña la nostalgia por aquellos que se han ido; Jesús no tiene rabia ni resentimiento, sino una irreductible nostalgia por nosotros. Jesús tiene nostalgia de nosotros y esto es el celo de Dios.

Y yo me pregunto: nosotros, ¿tenemos sentimientos similares? Quizá vemos como adversarios o enemigos a los que han dejado el rebaño. “¿Y este? ― Se ha ido a otro lado, ha perdido la fe, le espera el infierno…”, y nos quedamos tranquilos. Encontrándoles en la escuela, el trabajo, en las calles de la ciudad, ¿por qué no pensar más bien que tenemos una bonita ocasión de testimoniarles la alegría de un Padre que los ama y que nunca les ha olvidado? No para hacer proselitismo, ¡no! Sino para que les llegue la Palabra del Padre y caminar juntos. Evangelizar no es hacer proselitismo: hacer proselitismo es una cosa pagana, no es religiosa ni evangélica. Hay una buena palabra para aquellos que han dejado el rebaño y nosotros tenemos el honor y la carga de decir esa palabra. Porque la Palabra, Jesús, nos pide esto, acercarnos siempre, con el corazón abierto, a todos, porque Él es así. ¡Quizá seguimos y amamos a Jesús desde hace tiempo y nunca nos hemos preguntado si compartimos los sentimientos, si sufrimos y arriesgamos en sintonía con el corazón de Jesús, con este corazón pastoral, cerca del corazón pastoral de Jesús! No se trata de hacer proselitismo, ya lo he dicho, para que los otros sean “de los nuestros”, no, esto no es cristiano: se trata de amar para que sean hijos felices de Dios. Pidamos en la oración la gracia de un corazón pastoral, abierto, que se pone cerca de todos, para llevar el mensaje del Señor y también sentir por cada uno la nostalgia de Cristo. Porque, nuestra vida sin este amor que sufre y arriesga, no va: si los cristianos no tenemos este amor que sufre y arriesga, corremos el riesgo de apacentarnos solo a nosotros. Los pastores que son pastores de sí mismos, en vez de ser pastores del rebaño, son peinadores de ovejas “exquisitas”. No hay que ser pastores de sí mismos, sino pastores de todos.

Saludos
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. Pidamos a Jesús, Buen Pastor, que nos conceda un corazón semejante al suyo, dispuesto a cuidar con ternura de todos los hermanos y hermanas que Él mismo nos confía, de modo especial los que se sienten perdidos o están alejados de su Presencia, que alegra y da vida. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.

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Comentarios
40 comentarios en “Francisco: «Hacer proselitismo es una cosa pagana»
    1. El porteño miente e insulta a la inteligencia.
      Hasta en el famoso libro «Camino», de San Josemaría, hay un capítulo entero llamado PROSELITISMO, donde se ensalza como la máxima expresión cristiana del celo apostólico. ¿Por qué el Opus Dei calla y no alza la voz cuando se predica una impostura tan impía? ¡Por intereses mundanos!

      1. Proselitismo es hacer discípulos. Jesús nos mandó predicar y bautizar a las gentes. Nadie es tan santo que atraiga a otro con su mirada, como dice Bergoglio. Sin la predicación explícita del nombre de Jesús es imposible: el hombre sin Dios no puede nada, sólo escandaliza

      2. El concepto de PROSELITISMO del Opus Dei, en la práctica no fue el mismo que el evangélico. Si no, que se lo pregunten a los afectados por esas prácticas prosélitas de la obra, que llevaron al psiquiatra a tantas buenas personas. Además en ese proselitismo había una discriminación en determinadas personas, a los pobres no los molestaban, solo a los ricos y a las mentes brillantes.

        Lo de Francisco y el concepto proselitismo, nadie puede saber a que se refiere a ciencia cierta, , ni el mismo lo sabe. Ay como están las cabezas…..

        1. Una cosa es la praxis opusiana y otra la idea original de un libro bienintencionado como «Camino», antes de que el movimiento se echara a perder por su éxito y la «hybris» latente en su propio espíritu.

    2. ¡Oh, Dios Mío! ¿Siempre necedad tras necedad?
      Este ruin y mezquino se olvida que los judíos hacían prosélitos y no eran paganos.
      El primer ministro David Ben Gurión, tomó ese apellido de un bandido que participó en el sitio de Jerusalén, llamado Bargiora que quiere decir hijo del prosélito.
      ¿Pero la gente va a seguir aguantando sus estupideces? Yo ya no rezo más por él, porque es un contumaz.

  1. Que mente más obtusa!
    Que se vaya a la RAE o a GOOGLE y vea cual es la acepción de la palabra
    PROSELITISMO, PROSELITO.

    Es ganas de retorcer el lenguaje y de paso, el concepto mental del mismo.

    Pagano es no hacer proselitismo, mandato imperativo de Cristo

    Recuerdo cuando en Brasil dijo que no había que insistir tanto en en el aborto, que había que abrirse a otros msjs del Evangelio. Y llevamos desde Laudato si con la matraca del ecologismo, la madre tierra, bla, bla…., eso no es hacer proselitos para la causa.

    Siempre con Cristo y sus mandatos.
    Que no nos cuente milongas.

  2. Por favor, quiero saber que es hacer proselitismo. Papa Francisco, explíquemelo, por favor.

    Pd. Me dicen que el papa se refiere a los Testigos de Jehová o a los Mormones cuando habla de proselitismo. En fin, ¿cómo entender aquel mandato del Señor de ir por todo el mundo haciendo discípulos suyos de todos los pueblos bautizándoles en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo y enseñándoles a guardar todo lo que él nos ha mandado?

      1. Cierto, YA dijo algo así como que los católicos tradicionales eran «la fe muerta de los vivos». Un grave insulto que hizo con todo el descaro. Y luego habla de «misericordia»…

  3. No podemos renunciar a la Verdad para que el pecador sea «feliz». No podemos deslindar el amor al prójimo del amor a la verdad redentora. No debemos ser pastores de pecadores relajados, sino de pecadores arrepentidos y necesitados de comunión con la Iglesia. Y todo eso debemos hacerlo aunque un Papa lo condene.

  4. Pero él (el Papa) hace constantemente proselitismo en contra del proselitismo. Es tan coherente como aquello de Mayo del 68: «prohibido prohibir»

  5. Silogismo:
    Hacer discípulos es hacer proselitismo (según la RAE).
    Cristo mandó hacer discípulos (según Mt 28,19).
    Luego Cristo mandó hacer proselitismo.

  6. Por Dios, que alguien le explique a Francisco las verdades de nuestra Fe.
    No para de decir disparates y herejías y luego se pregunta por qué los seminarios y las iglesias están vacías.

  7. «Pero si aún uno de nosotros o un ángel del cielo predicase otro evangelio distinto al que os hemos dado, sea anatema». Gal. 1:8. . El rechazo al proselitismo, que no viene de este papa, sino que es una conclusión implícita en el concilio Vaticano II, es una negación directa, sin paliativo alguno, del último mandato de Cristo: «Id y haced discípulos de todos los pueblos» Mat 28, 19-20, que es el mandamiento del proselitismo para todo cristiano. Si bien esta oposición a hacer discípulos queda muy escondida en el Vaticano II bajo los conceptos de «libertad religiosa», con el pontífice actual, la oposición al mandato de Jesús es abierta y sin disimulo alguno. Así pues, su santidad incurre en anatema y, de no rectificar, quedaría excluido de la Iglesia Católica.

      1. Que Judas Iscariote está en el cielo…
        La Virgen María no es Corredentora…
        La Cruz fue un fracaso de Jesús…
        Dios no existe…
        etc…

  8. La verdad es que casi cada vez que habla produce vergüenza ajena.
    O no ha estudiado teología o la poca que ha estudiado se le ha olvidado.
    En fin: es que no hay por dónde cogerlo.
    Así están las cosas.
    Dios lo convierta.

  9. ¡Y vuelta la burra al trigo! TOC total. Eso sí: recibe a una delegación budista y ni les habla de Dios, ni mucho menos de convertirse a Cristo. ¿Su preocupación para con ellos? La «conversión ecológica» con la que les ha dado la matraca, que ésa es la que va a salvar su alma inmortal, claro. Y que no es nada «pagana».

  10. Creo que este pobre hombre necesita urgentemente un buen psicoanalista argentino……..sus obsesiones son ya patológicas. Lo peor son los palmeros, por llamarlos suavemente que tiene a su alrededor

  11. Bergoglio, da vuelta las Escrituras permanentemente, y en concreto sobre esto, la Biblia menciona en ambos Testamentos el término «proselito», que en el Antiguo refiere a un pagano converso al judaismo, y en el Nuevo, a una persona que ha sido enseñada en la Fe Cristiana, y así poder llegar al Bautismo, es decir que ha recibido «proselitismo» y por ello es un proselito, como bien se corrobora en Hechos de los Apóstoles, en que precisamente muchos de dichos «hechos» son transmitir la Fe para transformar corazones, y llegue la Verdad de Dios a los proselitos. En concreto leemos en Hch. 6, 5 que se menciona a Nicolás como «proselito» de Antioquia que fue elegido como uno de los primeros 7 diáconos. O en Hch. 13, 43 que refiere a los «proselitos» temerosos de Dios que siguieron a Pablo y Bernabé, en donde estos los exhortaban a perseverar en la gracia de Dios.

  12. No hay palabras para definir e este señor. O no ha leído, ni siquiera la acepción de proselitismo de la RAE, o no sabe lo que dice, ol que es peor,lo sabe y lo dice

  13. Me parece casi aterrador la manera en que se interpretan las palabras del papa FRANCISCO. (Bueno, en primer lugar, agradezco a INFOVATICANA la publicación de la homilía papal que me parece clara y hermosa.) Como la raya que separa a un proselitismo aceptable y otro que no lo sea tanto, no es evidente, nos lo explica. El proselitismo negativo fuerza la libertad del otro para atraerlo, con señuelos de cualquier tipo, a la propia creencia. En cambio el proselitismo que está implícito en las propias palabras de Jesús («haced discípulos») y creo que es el explicado por el papa, respeta la libertad del otro y solo pretende «amar para que el otro sea hijo feliz de Dios». Me parece bastante claro y no veo la razón de la furibundia de los ataques contra el papa Francisco.

    1. Francisco no necesita un «intérprete» tan autorizado como usted, que ni siquiera es católico. ‘Proselitismo’ significa lo que significa, y no existe «proselitismo negativo», salvo que se pretendan ganar fieles para una falsa religión (que sería lo negativo, no el proselitismo). Como se empeña en hacerse el tonto, si repite, yo también:

      Diccionario de la Real Academia Española:

      Proselitismo: Celo de ganar prosélitos.
      Celo: Cuidado, diligencia, esmero que alguien pone al hacer algo.
      Prosélito: Persona incorporada a una religión.

      El proselitismo es, pues, el esmero o diligencia por conseguir que nuevas personas se incorporen a la Iglesia católica. Vamos, lo que siempre se ha llamado «evangelizar» o «predicar el evangelio», cuyo propósito no es entretener a esas personas con un relato, sino convertirlas y que se incorporen a la Iglesia católica, fundada por Cristo y única religión verdadera, para que se salven, como mandó el Señor (Mc 16,15).

    2. Si se molestara en leer las peroratas de Bergoglio, comprobaría que él está insistentemente en contra de cualquier predicación explícita. Y lo ejemplifica aludiendo incluso a «la mirada» como único medio permisible de atracción más allá del saludable silencio. ¡Con los escándalos diarios que dan los eclesiásticos, el tipo dice creer que su «testimonio» es capaz transformar a los alejados, cuando en realidad lo que busca es que no se extienda ya más, ni se pronuncie siquiera sobre la Tierra el sacrosanto nombre de Jesús!

  14. «No hay que hacer proselitismo» pero él hace proselitismo de la Agenda 2030, de la ONU, de la OMS, de las vacunas experimentales, de la Pachamama, de las mentiras sobre los católicos en Canada, del fanatismo climático, de la locura ecológica, de curas progays herejes como James Martin… No se calla ni debajo del agua… En fin, que lo que quiere es que no hablemos de Jesús, que hay que callar lo que significa, que hay que extinguir la propagación de su Palabra… Esto es todavía más crudo que no tener fe, porque su empecinamiento es el de ATACAR la VERDAD revelada queriendo ocultarla, pues desea EXTINGUIRLA…

  15. Pero que fácil nos lo pone Francisco cada vez que habla, nos tienta continuamente a replicarle para mostrarle sus incoherencias.
    Si hacer proselitismo es una cosa pagana, ¿dar culto en los jardines del Vaticano a la pachamama qué es?

  16. No entiendo la diferencia creada últimamente entre evangelización o apostolado y proselitismo.
    Creo bueno ver las siguientes citas.
    Empiezo por San Pablo:

    [Yo te conjuro de la parte de Dios y de Cristo Jesús, que ha de juzgar a los vivos y a los muertos, y en nombre de su Manifestación y de su Reino, proclama la Palabra de Dios, insiste con ocasión o sin ella, arguye, reprende, exhorta, con paciencia incansable y con afán de enseñar.
    (2 Tim 4, 1-2)]

  17. (Juan Pablo II)

    Hoy la llamada a la conversión, que los misioneros dirigen a los no cristianos, se pone en tela de juicio o pasa en silencio. Se ve en ella un acto de “proselitismo”; se dice que basta ayudar a los hombres a ser más hombres o más fieles a la propia religión; que basta formar
    comunidades capaces de trabajar por la justicia, la libertad, la paz, la solidaridad. Pero se olvida que toda persona tiene el derecho a escuchar la “Buena Nueva” de Dios que se revela y se da en Cristo, para realizar en plenitud la propia vocación. La grandeza de este acontecimiento resuena en las palabras de Jesús a la Samaritana: “Si conocieras el don de Dios” y en el deseo inconsciente, pero ardiente de la mujer:
    “Señor, dame de esa agua, para que no tenga más sed” (Jn 4, 10.15).
    (Juan Pablo II. Encíclica Redemptoris missio, n. 46, 7 de diciembre de 1990)

  18. (PabloVI)

    Si verdaderamente la Iglesia, como decíamos, tiene conciencia de lo que el Señor quiere que ella sea, surge en ella una singular plenitud y una necesidad de efusión, con la clara advertencia de una misión que la trasciende y de un anuncio que debe difundir. Es el deber de la evangelización.
    Es el mandato misionero. Es el ministerio apostólico. […] Cierto es que hemos de guardar el tesoro de verdad y de gracia que la tradición cristiana nos ha legado en herencia; más aún: tendremos que defenderlo […]. El deber congénito al patrimonio recibido de Cristo es la difusión, es el ofrecimiento, es el anuncio, bien lo sabemos: Id, pues, enseñad a todas las gentes(43) es el supremo mandato de Cristo a sus Apóstoles.
    (Pablo VI. Encíclica Ecclesiam suam, n.
    26, 6 de agosto de 1964)

  19. Pues para una vez que tiene razón Francisco, no seré yo quien se la quite.
    Hacer proselitismo de la pachamama es paganismo puro.

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