El cardenal francés Jean-Pierre Ricard, reconoce haber abusado de una menor hace 35 años

Cardenal Jean-Pierre Ricard Cardenal Jean-Pierre Ricard
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La 90º Asamblea Plenaria de los obispos franceses sigue dando que hablar.

El presidente de los obispos de Francia, Éric de Moulins-Beaufort, dio ayer a conocer la noticia de que el cardenal y ex presidente de la Conferencia episcopal de Francia, Jean-Pierre Ricard, ha reconocido haber abusado de una menor de 14 años.

El arzobispo de Reims leyó ayer ante los medios de comunicación el comunicado escrito por el propio purpurado. «Hoy, cuando la Iglesia en Francia ha querido escuchar a las víctimas y actuar en la verdad, yo decidí no ocultar más mi situación y ponerme a disposición de la justicia», ha manifestado el purpurado.

Jean-Pierre Ricard, arzobispo emérito de Burdeos, añade en el comunicado que «lo primero es el sufrimiento que experimentan las personas
víctimas y el reconocimiento de los hechos cometidos, sin querer ocultar mi responsabilidad». Es por ello, que el purpurado reconoce públicamente que «hace 35 años, cuando era párroco, me comporté de manera reprobable con una joven 14 años de edad. Mi comportamiento necesariamente causó serias y duraderas consecuencias para esta persona».

«Le pedí perdón, y renuevo aquí mi pedido de perdón así como a toda su familia». El cardenal ha desvelado que ha decidido tomarse un tiempo de recogimiento y oración. «Finalmente, pido disculpas a aquellos a quienes he lastimado y que vivirán esta noticia como una verdadera prueba», concluye el cardenal francés.

El presidente de los obispos franceses en «shock»

Por su parte, Éric de Moulins-Beaufort, presidente de la Conferencia Episcopal de Francia, comentó que la noticia la recibieron el domingo. «Pueden imaginarse la estima en que lo tenemos nosotros, que lo elegimos dos veces como nuestro presidente y que fuimos testigos de su episcopado en Grenoble, Montpellier y Burdeos. Podemos imaginar el asombro de los diocesanos y de todos los católicos de Francia», subrayó Mouilins-Beaufort.

Además, el líder del episcopado francés ha confirmado que «hoy hay seis casos de obispos que han sido implicados ante la justicia de nuestro país o ante la justicia canónica y que os son conocidos, a los que ahora se suman Mons. Santier y Mons. Ricard».

¿Quién es el cardenal Jean-Pierre Ricard?

Nacido en Marsella el 25 de septiembre de 1944, el cardenal Jean-Pierre Ricard, fue uno de los cuatros cardenales franceses electores en el cónclave de 2013.

Ordenado sacerdote en 1968, en su ministerio en la diócesis de Marsella, ha ocupado diversos cargos: vicario de la parroquia de «Sainte-Émilie-de-Viala», Jefe de la animación catequética y teológica Diocesana, Delegado Diocesano para los seminaristas, párroco de «Santa Margarita» y Vicario Episcopal para el sector sudeste de Marsella.

De 1988 a 1993 ocupó el cargo de Vicario General de la Archidiócesis de Marsella y fue miembro del Consejo Presbiteral. El 17 de abril de 1993 fue elegido por el Papa Juan Pablo II, para la sede titular de Pulcheriopoli y al mismo tiempo le nombró obispo auxiliar de Grenoble. Recibió la ordenación episcopal el 6 de junio del mismo año.

Nombrado Obispo en 1996

En 1996 fue nombrado Obispo de Montpellier. La Diócesis francesa, se había hermanado con la Iglesia de Malí tras el Concilio, esto le dio la oportunidad de ser invitado al país africano para presidir la peregrinación a Nuestra Señora de Kita. En 1999 se fue a Perú para realizar una labor de su diócesis y tuvo la oportunidad de tener contacto con comunidades indígenas de la zona. En el años 2000 hizo un viaje a Líbano donde se reunió con los líderes políticos y religiosos más importantes del país.

El 6 de noviembre de 2001 fue elegido Presidente de la Conferencia Episcopal Francesa y el 21 de diciembre, el Papa Juan Pablo II lo promovió a arzobispo de Burdeos.

Creado cardenal en 2006

Benedicto XVI le creó cardenal en el consistorio del 24 de marzo de 2006, con el título de San Agustín. En la Curia es miembro de las Congregaciones para la Doctrina de la Fe, para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos y para la Educación Católica; también es miembro de los Consejos Pontificios para la cultura y para promover la unidad de los cristianos. Forma parte del Consejo de Cardenales para el Estudio de los Problemas Organizativos y Económicos de la Santa Sede.

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Comentarios
40 comentarios en “El cardenal francés Jean-Pierre Ricard, reconoce haber abusado de una menor hace 35 años
  1. Dice el Señor «Hay más alegría en el Cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesitan conversión.» (Lc 15,7)
    El cardenal se arrepintió hace mucho tiempo, y han pasado 35 años, por lo que aquello ya ha prescrito y por tanto hay que pasar página.
    Hemos de ser misericordiosos.

    1. El gesto de haberlo confesado publicamente, es admirable, y lo que hizo en el pasado es lamentable, pero es importante saber cual el grado de su pecado. Él solo dice que se comportó “de manera reprobable con una joven de 14 años de edad” y que su “comportamiento necesariamente causó graves consecuencias para esta persona”. ¿Pero que comportamiento malo fué? De un beso no consentido a un acto sexual puede ir un montón de practicas.

    2. Me alegro que sean todos tan comprensivos y misericordiosos con este sacerdote heterosexual, que ha esperado a confesar que el delito prescribiera, espero que esta comprensión y misericordia también se extienda a los sacerdotes homosexuales y a la víctima a la que ni uno solo ha mencionado siquiera. Pero me temo que no es el caso.

      1. «que ha esperado a confesar que el delito prescribiera»

        ¿Delito? ¿De qué delito habla? Mire que le gusta a usted inventar. Relea la noticia de nuevo, ande.

        1. Releo la noticia, “cuando era párroco, me comporté de manera reprobable con una joven 14 años de edad”, ¿a qué cree que se refiere? , ¿le llamó fea?,
          Le aconsejo también que lea otras páginas donde no se esconde que este caso fue enviado a la fiscalía a pesar del tiempo pasado por si todavía cabía lo posibilidad de hacer justicia, así que alguien por lo menos piensa que pudo haber un delito, y no he sido yo quien ha informado a la fiscalía, hay vida fuera de infovaticana, infórmese, salga de su cueva!!!!

          1. «¿a qué cree que se refiere?»

            Ni idea. Y usted tampoco la tiene. Así que, no invente, como ya le he dicho. Además, que alguien «envie a la fiscalía» lo que sea no significa absolutamente nada: primero, porque quien debe admitir a trámite una denuncia o desestimarla es un juez, no la fiscalía, y sólo si ve indicios de delito, no una simple denuncia, que denunciar es gratis y se puede mentir, y aun si se admitiese debería haber un juicio y una condena, cosa que no hay. Segundo, porque hoy se consideran delitos cosas que entonces no lo eran, como dar una palmada en el trasero o un simple piropo, y no hay carácter retroactivo (no se puede imputar a alguien un delito por un acto que no lo era cuando se cometió). Así que, lo dicho: deje de inventar, que se le ve mucho el plumero. Y salga usted de la cueva (¿o debería decir cuarto oscuro?), que no se entera de nada. O, mejor dicho: se entera, pero disimula muy mal.

        1. Hablo de la verdadera víctima, la niña de 14 años a la que ignoran, no del depredador que no se arrepintió durante 35 años y se arrepiente después cuando ya no se puede hacer justicia. Lo siento pero siento mayor misericordia por las víctimas de ETA que por los terroristas y mas por la niña que por el depredador astuto, a diferencia de ustedes no depende de la tendencia sexual del depredador, el abuso me asquea igual

          1. La diferencia es que los etarras a los que se puede decir que son unos asesinos se les ha juzgado y condenado, y a este cardenal no, por lo que usted no puede demostrar que haya ninguna víctima de ningún delito, ni ha probado éste, ni el cardenal ha confesado delito alguno, ni la presunta víctima ha denunciado ningún delito, ni entonces ni ahora. Sus trucos de troll anticatólico de cuarta no se los traga nadie: comparar a delincuentes convictos con quien no lo es, y encima a unos asesinos con alguien que ha confesado haberse comportado «de manera reprobable», que a saber en qué consiste tal comportamiento. ¿Que es probable que sea un inmoral? Puede. ¿Que haya cometido delito alguno? Eso hay que probarlo. Y usted no lo ha hecho. Lo que, sumado a su historial de comentarios anticatólicos y absurdos, da como resultado otra sarta de afirmaciones tendenciosas, si no calumniosas, de lo más lamentables (en su línea).

      1. Y usted, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, siempre manipulando la realidad y calumniado a otros (sobre todo a los católicos y especialmente a los sacerdotes que comentan): Sacerdote mariano NO ha justificado pecado alguno jamás; ni clerical, ni laico, ni mediopensionista. Y, como ya he señalado en otro comentario, usted desconoce los pecados ajenos (no ve el fuero interno), ni ha probado delito alguno. Más indulgencia muestra usted con otros «pecadillos clericales» que son públicos y que no sólo no reprueba, sino que aplaude. Vamos, la ley del embudo si el interesado es de su cuerda.

  2. No comprendo que un sacerdote que se sabe culpable de un abuso acepte ser nombrado obispo y luego cardenal, aunque haya pedido perdon a Dios y a su victima. Un poco de humildad le sienta bien a un pecador, aun arrepentido.

    1. Probablemente porque no sea verdaderamente culpable y haya sido obligado a declararse así. Habrá que ver que se entiende por «abusar de una menor». En aquella época esas prácticas estaban tan socialmente aceptadas como en la actualidad el exterminio de los no nacidos.

      1. Laudato no. ¿Pero qué me dice? Hace 35 años era 1987. En esa época NADIE en Europa y en casi ningún sitio del mundo consideraba aceptables socialmente las relaciones sexuales de adultos con chicas de 14 años. Y desde luego mucho menos un sacerdote. A pesar de la idea generalizada, ni siquiera en la antigüedad eran normales las relaciones sexuales a esas edades y los matrimonios solían esperar a los 16. Item más, aunque se casasen legalmente no siempre consumaban el matrimonio. El emperador Barbarroja (que no era un señor muy cuidadoso con casi nada) casó en segundas nupcias con la heredera de Borgoña, pero como era una niña de 12 o 13 años no consumó el matrimonio hasta varios años después. De hecho tuvo un montón de hijos con ella pero ninguno antes de que ella tuviese 18. Muy revelador.

        No. No hay ninguna disculpa para su comportamiento, y no veo por qué iba a confesar algo falso de lo que encima nadie le acusaba. Lo único bueno de todo eso es que lo ha confesado.

  3. Tiene mérito que monseñor Jean Pierre Ricard haya reconocido su pecado (Ni tenía obligación moral de hacerlo). Y es evidente que si Dios ya le ha perdonado, también nosotros debemos hacerlo.
    Muchos cristianos pecaron y después fueron grandes santos: San Mateo, San Pablo, San Dimas, San Agustín, Sta. Pelagia, Sta. María de Egipto, etc.

    1. Efectivamente tiene mérito confesarlo y puesto que el pecado no fue público tampoco había una estricta obligación moral, pero yo creo que tratándose de un cardenal y tal y como están las cosas, era muy deseable la confesión pública. Ignoro los motivos para hacerlo ahora pero creo que debe hacerlo antes de morirse (o que se descubra por terceros). Por muy feo que resulte, lo que ha hecho es el mejor servicio que puede hacer a la Iglesia, y probablemente a su conciencia.

      Al margen de los beneficios para el alma, la confesión es fundamental desde el punto de vista psicológico (como la reparación). Cuando nos sentimos culpables necesitamos ir al ofendido para pedir perdón y lo hacemos con un regalo. Da igual que el ofendido no lo necesite: nosotros lo necesitamos.

      1. A mi me suena a que iba a hacerse público y aprovechando que no iba a pagar ningún precio prefirió quedar como héroe. No tiene sentido esperar treinta y cinco años y luego hablar sin motivo

        1. Lo que a usted le suene o lo que crea que tiene sentido, comprenderá usted que nos lo tomemos a chufla, viniendo de un troll anticatólico como usted cuyos argumentos habituales son: «¿y por qué no es pecado comer un bocadillo de jamón? ¿Y por qué el Libro de los Muertos egipcio es falso?» y chorradas del mismo tenor, sea el tema de la noticia el que sea. La seriedad al abordar los temas que se publican hay que demostrarla, no comportarse de manera infantil constantemente y luego ponerse estupendo haciendo juicios morales si el afectado es católico y no digamos si es clérigo (juicios morales que usted no se aplica a sí mismo y que se ofende si otros se los señalan). Un poquito de coherencia.

  4. A mi me llama la atención que lo suelte ahora despues de 35 años. Además, según indica el artículo, habiendo pedido perdón en su momento a la víctima y a su familia. Pienso que pueden existir otros motivos, no creo que siendo cardenal se trate de una persona que tenga conciencia escrupulosa. Tengamos paciencia, veremos en que acaba todo esto.

  5. A mí también me llama la atención este arrebato de sinceridad pública una vez prescrita la responsabilidad penal de acuerdo con el derecho francés.
    Pero cuando fue creado cardenal este señor el delito que supuestamente ha cometido aún no había prescrito.
    En mi opinión la Iglesia no puede medirse por los meros requisitos legales para condenar o no a alguien, porque de hecho hay multitud de conductas que son pecaminosas y en ningún modo podrían ser delitos.
    Por tanto, que haya incurrido o no en el tipo penal concreto y que en su caso este haya prescrito este o no son consideraciones secundarias respecto de lo principal: ha reconocido haber hecho daño a una niña. Eso a mi juicio es suficiente como para reducirlo al estado laical y negarle en lo sucesivo el desempeño de su ministerio sacerdotal.

    1. No hay reducirle al estado laical. Primero porque esa expresión, aunque se haya puesto de moda, es falaz, porque el sacerdocio imprime carácter y será sacerdote hasta la muerte. Y segundo, porque de arrepentidos está el Cielo lleno. Hay que dejar que siga ejerciendo su sacerdocio, y que siga con sus cargos con toda normalidad. Que pecara hace tres décadas, no menoscaba su virtud actual.

      1. El canon 290 del Código de Derecho Canónico establece que “Una vez recibida válidamente, la ordenación sagrada nunca se anula. Sin embargo, un clérigo pierde el estado clerical:

        1 por sentencia judicial o decreto administrativo, en los que se declare la invalidez de la sagrada ordenación;

        2 por la pena de dimisión legítimamente impuesta;

        3 por rescripto de la Sede Apostólica, que solamente se concede, por la Sede Apostólica, a los diáconos, cuando existen causas graves; a los presbíteros, por causas gravísimas.

        El atentado o agresión -por no hablar de delito- contra un niño es el pecado que suscita la reacción más enérgica de condena contra su autor por Nuestro Señor Jesucristo (Mt 18, 6 y ss; Lc 17, 1 y ss). Qué menos entonces que sancionar enérgicamente al presbítero que cometa tales actos.
        Me limito a intentar traducir al tiempo actual Su exigencia y deseo, absolutamente explícitos, ante estas faltas. No se trata de cualquier pecado.

        1. Sobre lo que usted transcribe del CDC, primero hay que probar que la causa sea «gravísima» (usted desconoce los hechos, que ni siquiera han sido juzgados). Y en cuanto a su afirmación de que «una agresión contra un niño es el pecado que suscita la reacción más enérgica de condena contra su autor por Nuestro Señor Jesucristo», es totalmente incierta, por más referencias evangélicas que ponga: lo primero, porque en dichos pasajes la condena no es la agresión a nadie, ni su esencia se basa en la edad, sino que se condena el ESCÁNDALO, especialmente de los más inocentes, sean niños o adultos, que es como siempre ha interpretado la Iglesia esos pasajes. Y, lo segundo, porque lo que el Señor afirma es que más le valdría que le mataran (muerte física), lo que contrasta con el castigo relatado en Mt 12,32 sobre el pecado contra el Espíritu Santo, cuya pena no se limita a la muerte física, sino que asegura que no será perdonado en esta vida…

          1. …ni en la otra (cosa que sí son perdonados cualesquiera otros pecados si existe arrepentimiento, incluyendo aquellos contra el 6° mandamiento), lo que desmiente su afirmación. Y, por cierto, una aclaración: el carácter que imprime el sacramento del Orden Sacerdotal es indeleble y, a diferencia de lo que ocurre con el del Matrimonio (que acaba con la muerte), el sacerdote lo es para siempre, también en la eternidad: «Tu es sacerdos in aeternum secundum ordinem Melchisedech…».

  6. Veo que estoy en minoría. Yo más bien dudo del bien que le pueds hacer a la Iglesia esta confesión pública. Suena más a avivar morbo que otra cosa.
    Una cosa es el secretismo y ocultismo y tapadera.
    Pero 35 años después, semejante anuncio público… de verdad… no creo beneficie a NADIE y le hace daño a la Iglesia.
    Sé que seré malentendida, pero lo digo

  7. ¿Insuficientemente clara su confesión, que tipo de abuso fue? sí es grave como lo describe debería haber presentado renuncia al capelo cardenalicio.

  8. Pienso que ese gesto es extemporáneo. No soluciona nada porque en ese momento ya ha prescrito y la justicia no va a hacer nada.Lo único que va a hacer es acrecentar la mala imagen de la Iglesia. Por lo que entiendo él ya ha pedido anteriormente perdón a la víctima y a su familia. Qué pretende ahora al declararse culpable? Debió hacerlo en aquel momento y tal vez renunciar al sacerdocio si de verdad se sentía mal. De verdad pienso que más que bien su confesión va a ocasionar más daño a la Iglesia.

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