Durante estos días, distintos medios de comunicación se han hecho eco de la presencia de los Heraldos del Evangelio en la localidad madrileña de Sevilla la Nueva.
Los Heraldos tienen prevista la construcción allí de una de sus casas y eso no ha gustado a todos los vecinos. Ellos se han defendido argumentando que estas actividades ya se vienen desarrollando en las instalaciones que la Asociación posee, «desde hace más de tres años, sin que jamás se haya despertado la reacción negativa de ninguno de los vecinos, algunos de los cuales incluso han participado de encuentros y otras iniciativas promovidos por ésta en la mencionada finca; todo ello, en el marco de las buenas relaciones de vecindad existentes en todo momento. En este periodo de tres años, no se ha producido ni un solo incidente, con ningún vecino de la urbanización, lo que denota que la presencia de los Heraldos en nada perturba la paz social con sus vecinos».
Según la propia organización, las críticas a su nuevo proyecto se dirigen fundamentalmente en dos direcciones: un cierto interés ecológico-ambiental y acusaciones contra la idoneidad de la asociación.
Proyecto de la construcción de la nueva casa
Los Heraldos informan en el comunicado que las obras que tienen previsto realizar las harán en un lugar edificable y acorde a los informes técnicos y al preceptivo Informe que deberá emitir la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid.
Idoneidad de los Heraldos
Otro debate que ha suscitado polémica en los medios y entre algunos vecinos es sobre la idoneidad moral de la Asociación Heraldos del Evangelio. Ellos se defienden afirmando que «son una asociación de derecho pontificio aprobada por la Iglesia Católica, el 22 de febrero de 2001, que ha venido desarrollando su actividad con normalidad en todo el mundo. En el territorio nacional colaboran con las diócesis españolas desde su fundación que se dio en el año 1999, por tanto antes ya de su aprobación pontificia».
Otra de las críticas que se les hace a los Heraldos es la de no haber aceptado el comisariado del Vaticano que se produjo en el año 2019. Los Heraldos aseguran que «en obediencia a la Santa Sede, han aceptado el comisariado pacíficamente. Desde 2019 y desde la actualidad son guiados por un célebre prelado brasileño, el Cardenal Raymundo Damasceno Assis, con quien se reúnen periódicamente en sana armonía. Cualquier noticia que afirme lo contrario carece de rigor periodístico».
Acusaciones de abuso sexual y de poder
Otra de las cuestiones que responden es las acusaciones de supuestos abusos del Fundador y otros superiores. «Esta afirmación carece del más mínimo rigor jurídico, amén de ser claramente difamatoria. Ni el Fundador ni ninguno de los superiores o miembros de la Asociación están siendo investigados por supuestos abusos a menores u otros delitos. La única denuncia presentada en el pasado relativa a esta materia fue archivada por la propia Policía y por la Fiscalía brasileña tras la práctica de las debidas diligencias de investigación, siendo que en la actualidad la entonces denunciante está siendo investigada ante el tribunal penal por un presunto delito de denuncia falsa», zanja la asociación.
Sobre su trabajo con jóvenes confirman que desde «hace más de veinte años que ese trabajo pastoral viene siendo realizado en beneficio de las familias con sus hijos menores y a día de hoy no se ha verificado en sede judicial civil o eclesiástica ninguna de las tipologías supra mencionadas».
Además, señalan que «todos los menores de edad que participan en proyectos educativos en los cuales la Asociación Heraldos del Evangelio está involucrada de algún modo, gozan del permiso de sus padres, incluso para hospedarse en centros de tales proyectos«.
«En conclusión, la Asociación Heraldos del Evangelio perdona de corazón a sus detractores, siguiendo el ejemplo de Nuestro Señor Jesucristo en lo alto de la Cruz. No podía, sin embargo, omitir esta respuesta razonable y cabal a falsas acusaciones e informaciones difamatorias, y eso por amor a la Verdad», concluyen los Heraldos.