Nuestro corresponsal en Almería, siempre atento a lo que está pasando en esa tierra, confirma que la campaña de Antonio Gómez Cantero, obispo de Almería, contra su predecesor se ha intensificado. La presión para que González Montes se marche de la diócesis ha llegado hasta tal punto que, durante los últimos meses, la diócesis se han negado a resolver los problemas de fontanería que han tenido a don Adolfo sin agua caliente y sin otros servicios básicos en su casa de un ala del edificio del Seminario. Situación desconocida hasta que se arregló la avería.
Según reza el canon 402 del Código de Derecho Canónico en su apartado primero, “el obispo a quien se le haya aceptado la renuncia de su oficio conserva el título de obispo dimisionario de su diócesis, y, si lo desea, puede continuar residiendo en ella”. Y en el apartado segundo añade: “La conferencia episcopal debe cuidar que se disponga la conveniente y digna sustentación del Obispo dimisionario, teniendo en cuenta que la obligación principal recae sobre la misma diócesis a la que sirvió”.
En torno a la misa de despedida del obispo emérito, un medio de comunicación publicó la noticia de que “González Montes rechazó hasta tres viviendas y se encastilla en el edifico del seminario, que será alquilado”. Según un sacerdote de la diócesis, el escrito repetía lo que Gómez Cantero va diciendo a quien le quiere escuchar.
La campaña contra el obispo emérito ha llegado también al diario “La Razón” con una información publicada al día siguiente de la despedida de González Montes. Noticia que también repite la versión oficial por las muletillas contra González Montes, por las medias verdades, por las afirmaciones no contrastadas. Por ejemplo que la deuda de 22 millones es un problema que va a hundir la diócesis. El problema no es la deuda, como se ha demostrado hasta ahora. El problema es no tener ingresos para hacerla frente.
Es la auditoría externa que, según La Razón, pidió Gómez Cantero, y que según dice ha sido avalada por la Conferencia Episcopal, lo que centra ahora la polémica. En las versiones oficiales de la diócesis no se aclara que quien pidió un auditoria externa fue el obispo emérito cuando Gómez Cantero, en los primeros meses de su llegada, insistía que había hecho una auditoría con una de las auditoras más importantes del mundo. Supuesto que se ha descubierto falso, entre otras pruebas, con lo publicado en este medio la pasada semana y que ha llevado a Gómez Cantero a tener que rectificar.
La campaña para echar a González Montes de Almería tiene también el interés de ocultar algunas decisiones del mando de Gómez Cantero que están creando sorpresa. ¿Cuál será el siguiente episodio?
Diego Lanzas