Eslovaquia ha dado marcha atrás a la decisión por la cual sólo las personas vacunadas contra el coronavirus podrían asistir a los actos de la cercana visita del Papa Francisco, a raíz del bajo número de inscripciones, informa Hoy.
«Un test negativo o una prueba de haberse recuperado del covid-19 en los últimos 180 días serán suficientes para obtener un billete» de entrada, declaró la conferencia episcopal de la iglesia católica eslovaca (SBC), en un comunicado.
La prohibición para las personas que no estaban vacunadas creó bastante polémica cuando se conoció a finales de julio. En el país centroeuropeo sólo un 49,5% de los adultos está totalmente vacunado, frente a más del 70% en el conjunto de la Unión Europea.
Hasta ahora, sólo los fieles con la pauta completa de vacunación podían asistir a los actos relacionados con la visita papal, del 12 al 15 de septiembre. Por ello, el número de inscritos estaba siendo muy inferior al previsto.
«Muchos pidieron que se suprimiera la obligación de la vacunación. En la medida de lo posible, hemos respondido a esta demanda», declaró a la AFP el portavoz de SBC, Martin Kramara. Según él, los responsables eslovacos confirmaron que esta prohibición podría ser suprimida.
El último día de la visita del Pontífice a Eslovaquia estaba previsto que unas 300.000 asistieran a una misa en Sastin, un conocido lugar de peregrinación. Sin embargo, hasta ahora sólo 30.000 personas se habían inscrito para esta misa, indicó el viernes Jozef Hajdu, organizador del acto, al servicio de prensa local TASR.