«He visto algún intento de hablar mal de mí porque he hecho mal esto y aquello. Soy pecador, no soy perfecto».
El nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Española, el cardenal Omella, ha comentado en una entrevista para RAC-1 que invitará al Papa Francisco a visitar España. Omella ha confesado que le gustaría «que el Papa visitara Montserrat y la Moreneta, que es la patrona», ha recogido el Periódico de Extremadura.
«Es mi deseo que el Papa visite España y Cataluña. Yo se lo propondré, pero no sé si lo conseguiremos porque a él le gusta viajar a los lugares más periféricos, más pobres, donde hay persecuciones, para dar ánimos. No sé si vendrá algún día a España porque no es periférico, pero si lo hiciera me gustaría que pasara por Cataluña», aseguró a la emisora catalana.
El purpurado admitió haber mantenido contactos con los presos independentistas, aunque también dijo que no les ha ido a visitar a la cárcel porque él es arzobispo de Barcelona, y en dicha archidiócesis no se encuentra ninguno de los condenados por el juicio del ‘próces’.
Que no haya ido a visitarles a la cárcel, como sí han hecho algunos colegas suyos en el episcopado, “no quiere decir” que el arzobispo “no haya tenido contactos con ellos de otra manera indirecta”, ha reconocido Omella. «Yo quiero ser un hombre de comunión y no de confrontación, un hombre de entendimiento y de pactos y no ir unos contra otros. Este es mi deseo y mi talante», ha confesado el nuevo presidente de los obispos españoles.
«Si puedo ayudar en algo cuando hable con los políticos, se lo diré. Hacer un esfuerzo sería muy bueno y no mirar a los demás como enemigos, como gente que quieren la guerra. Trabajamos todos por lo mismo, el bien común, y por la misma sociedad», aseguró Omella.
Desde su nombramiento al frente del episcopado español, confiesa no haber tenido tiempo para hablar con el Papa. “De todos modos el Papa tenía que estar de ejercicios espirituales, pero además cogió un resfriado y tendremos que esperar a que pasen unos días».
El periodista le pregunta en un momento dado sobre “la campaña en su contra”, entendemos que en referencia al libro repartido a todos los obispos en el que Jaques Pintor intenta inmiscuir a Omella en ciertos tejemanejes. El purpurado ha afirmado: «He visto algún intento de hablar mal de mí porque he hecho mal esto y aquello. Soy pecador, no soy perfecto».
«¿Que era una campaña contra mí? Pues no lo sé, pero los obispos en definitiva somos amigos y nos queremos. Y han apostado por mí. Otros quizás querrían otro obispo de presidente, pero una vez ha salido la votación han venido todos a felicitarme. Tenemos una buena relación», ha aclarado el prelado aragonés.
El arzobispo de Barcelona también fue preguntado por el cardenal Rouco Varela. «No tengo nada en contra de Rouco Varela. Es mi hermano, le quiero mucho, tiene muchos valores. Él tiene una manera de ser y yo la mía, pero nos queremos. Hay cosas que quizás no coincidimos, pero esto siempre pasa en la vida», ha dicho según recoge el Periódico de Extremadura.