Portavoz de la Conferencia Episcopal: «A la Iglesia no le importa sólo la clase de religión».
Lo dijo el portavoz de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, durante la rueda de prensa que ha tenido lugar esta mañana, al acabar la reunión de la Comisión Permanente de la CEE, que se han reunido los días 28 y 29 de enero en Añastro.
Las reuniones no han sido presididas por el presidente de la CEE, el cardenal Blázquez, porque éste se encontraba en Roma celebrando la Asamblea Plenaria de la Congregación de la Doctrina de la Fe, de la que forma parte el arzobispo de Valladolid, ha dicho Argüello.
Con este encuentro se ha cerrado el trienio 2017-2020 y, en la próxima Asamblea Plenaria, que tendrá lugar del 2 al 6 de marzo, se renovarán todos los cargos de la CEE, excepto la del secretario general, cuyo cargo ostenta el propio Argüello.
El portavoz de la CEE ha sido preguntado acerca del ‘pin parental’ -la iniciativa de VOX en el parlamento de Murcia. Argüello destacó «la importancia que tiene el derecho de los padres a la educación de los hijos» y el derecho que tiene una sociedad a organizar un sistema educativo. «El sistema educativo también tiene derecho a realizar una propuesta», aseguró el secretario de la CEE. Un tercer elemento sería «el conflicto entre ambos derechos» y el porqué de ese conflicto.
«Si el conflicto es irresoluble, los padres tienen derecho a autorizar o no estas actividades», dijo el prelado. Especialmente cuando estas actividades complementarias versen sobre «cuestiones antropológicas sobre las que no hay consenso». Y aclaró a qué se refería con esas cuestiones: «La comprensión del significado de la diferencia sexual, de lo que significa ser varón y mujer».
Sobre los -absurdamente polémicos- cursos matrimoniales Argüello ha explicado que se trata de “una propuesta que nosotros hacemos pensando en la importancia que tiene el sacramento”, pero que en ningún caso es “una obligación” sino una oferta de “un instrumento que ayude”. Argüello aseguró que en el caso de su diócesis, Valladolid, están “muriendo de éxito” y que muchísima gente se ha apuntado.
Sobre las palabras de la vicepresidenta primera del Gobierno la seana pasada, en las que aseguraba haber presentado al calendario Parolin la agenda fiscal pensada por el Gobierno para la Iglesia, y que éste había aceptado, Argüello aseguró que la Iglesia “no desea privilegios, pero tampoco discriminación”. “Lo que la Iglesia vive respecto al IBI se respalda en una ley”, la Ley de Mecenazgo de 2002, que afecta a otras entidades no lucrativas, no sólo a la Iglesia.
Sobre la futura reforma educativa y la posible exclusión de la asignatura de religión, el obispo auxiliar de Valladolid aclaró que a la Iglesia «no le importa sólo la clase de religión». A la Iglesia no le importa sólo la escuela concertada», añadió, «sino una oferta educativa que humanice». Afirma que la Iglesia cree en la «importancia de un sistema educativo que no se rinda al paradigma tecnocrático», que «además de ofrecer recursos formativos, no pierda la referencia de humanizar».
Sobre la eutanasia dijo que le parece «un atajo que deshumaniza», el provocar la muerte de una manera «proactiva». El obispo también relacionó la exposición de motivos de la ley de eutanasia con la reforma de educación. Mientras en la primera se justifica con la ‘demanda social’, en la segunda ésta no se tiene en cuenta, comentó.
Sobre la cuestión catalana Argüello ‘tiró’ del Papa francisco y la “cultura del encuentro”, que se trata de una “verdadera escucha de cual es la situación de cada cual”. Pero ese diálogo “tiene que estar marcado con un respeto al marco político-jurídico actual”, aseguró, resaltando la importancia “de encontrar juntos un marco de convivencia”. “No es legítimo romper el marco actual que los españoles nos hemos dado”, afirmó el portavoz de la CEE.