PUBLICIDAD

La Comisión Ecclesia Dei, ¿marcada para la liquidación?

|

Cuenta el portal italiano Messa in Latino que, según fuentes fiables, la liquidación de la Comisión Eclesia Dei es solo cuestión de poco tiempo. ¿Primer paso antes de derogar Summorum Pontificum?

La Comisión Ecclesia Dei, el órgano vaticano encargado de cuestiones relativas a la Misa Tradicional en Latín y de las negociaciones con grupos católicos tradicionalistas tiene los días contados, si son ciertas las revelaciones aparecidas en el portal Messa in Latino, de las que se hace eco el vaticanista Marco Tosatti en su blog, Stilum Curiae, citando fuentes que reputa como fiables.

Las funciones de esta comisión, aclaran dichas fuentes, serían subsumidas por la Congregación para la Doctrina de la Fe, ahora bajo la dirección del español Luis Ladaria, aunque el organismo ha estado desde su origen muy vinculado a esta congregación, especialmente desde julio de 2008, cuando el prefecto se convirtió «ex officio» en director de Ecclesia Dei.

Estos vínculos, sin embargo, no han impedido hasta ahora cierta autonomía estructural a la comisión que ha resultado muy beneficiosa para el creciente número de fieles que asiste a la Misa Tradicional, sobre todo desde que Benedicto XVI promulgara el motu proprio Summorum Pontificum el  7 de julio de 2007, eliminando la necesidad de permiso episcopal para celebrar la misa de San Pío V.

No pocos observadores ven en esta iniciativa un ‘segundo tiempo’ en una maniobra premeditada para limitar esta práctica. El pasado 16 de noviembre ya informamos de que en la asamble plenaria de la Conferencia Episcopal Italiana, la más cercana al Papa en más de un sentido, Monseñor Carlo Maria Roberto Redaelli, arzobispo de Gorizia, había sostenido en el curso de las discusiones que el Misal Antiguo de Juan XXIII había sido derogado por Pablo VI y que, por tanto, el motu proprio de Benedicto XVI Summorum pontificum parte de premisas jurídicas erróneas y no puede, por tanto, considerarse válido. De aceptarse esa opinión, no podría considerarse ‘liberalizada’ la celebración de la misa tradicional y las consecuencias de semejante conclusión serían de largo alcance, ya que desde la aprobación de Summorum Pontificum se han multiplicado las parroquias que celebran misa según el multisecular Rito Tridentino en latín, común durante medio milenio a toda la Iglesia Universal hasta la reforma encargada por Pablo VI al cardenal Annibale Bugnini y aprobada en 1968, que introducía el rito de la misa en lengua vernácula que es el familiar para casi todos los católicos practicantes de hoy.

11 comentarios en “La Comisión Ecclesia Dei, ¿marcada para la liquidación?
  1. La misa en latín, si quiere sobrevivir, debe obrar milagros, por ejemplo, curar a los enfermos del primer banco con una bendición del sacerdote. Es Cristo que cura, como curaba.

    1. Ya sabes, cómo dice Jesús, “no creerán ni aunque un muerto resucite”, así tal cual les resucitó Nuestro Señor, y no creyeron, y ahora le destruyen su Iglesia y piden milagros para “creer”

  2. Si se tomara el comentario del arzobispo italiano, tampoco Pablo VI podía haber cambiado de misal, ya que San Pío V lo codificó y San Pío X dijo que no podía cambiarse. No se si me equivoco.

  3. Leer lo que dijo Jesús, es conocer la sabiduría de Dios a través de Sus Palabras. Porque Él penetra hasta lo más profundo de nuestro corazón y sabe cómo nos ciega la soberbia que nos hace incapaces de creer, ! Seremos desgraciados ¡…

  4. Un empobrecimiento del patrimonio litúrgico de la Iglesia es un empobrecimiento de la Iglesia, un hacer de menos a la Iglesia, la esposa de Cristo, y, por tanto, a su esposo, tan humanizado, tan humano, que lo desposeemos de su condición divina.

  5. Me da pena que el autor en una ocasión anterior, arremetiese en una cuestión disputada (acerca de la renuncia de BXVI), sentando cátedra… con ese clericalismo empezarán demoliendo (quédense con esa palabra) Ecclesia Dei, después el Summorum Pontificum… pero no podrán con la Eucaristía y María. Son columnas inamovibles.

  6. Escuchando los exabruptos de Francisco y la conferencia episcopal italiana podemos esperar cualquier cosa. Estamos curados de espanto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 caracteres disponibles