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Monseñor Weinandy: «Lo peor hoy es la respuesta vaga e incierta que da la Iglesia al mal»

Asegura que la situación no ha hecho más que empeorar
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El teólogo Thomas Weinandy, que el año pasado enviara a Francisco una carta abierta lamentando la «confusión doctrinal» que reina en su pontificado, ha vuelto a escribir, esta vez para asegurar que la situación no ha hecho más que empeorar.

«El Cuerpo de Cristo sufre actualmente más que entonces, y me temo que el sufrimiento se hará aún más intenso», advierte Monseñor Weinandy, capuchino y uno de los teólogos más importantes del mundo, que hace un año fue cesado de su puesto en la Conferencia Episcopal de Estados Unidos tras una carta abierta en la que denunciaba la confusión doctrinal en la Iglesia actual y hacía responsable a Su Santidad.

«Para mí, lo que resulta hoy más preocupante es la respuesta vaga, incierta y a menudo aparentemente indiferente al mal, no solo a la conducta sexual gravemente pecaminosa en el clero y el episcopado, sino también al escandaloso deterioro de la enseñanza doctrinal y moral de las Escrituras y de la tradición magisterial de la Iglesia».

Aunque Weinandy acaba su carta, publicada en ‘The Catholic Thing’, con una nota esperanzada, convencido de que la exposición pública del mal va a abrir un periodo de clarificación y purificación de la Iglesia, es difícil, tras el cierre del pasado sínodo, no concluir con el teólogo que la confusión ha aumentado considerablemente en un año.

Hemos hablado estos días de cómo el texto final del sínodo es en buena medida una melaza indigerible y anodina que evita cuidadosamente caer en los cambios doctrinales que muchos temían y que incluso los comentarios de algunos padres sinodales en las ruedas de prensa posteriores a cada sesión hacían presagiar. Sin embargo, se advierte en él, como en casi todos los pronunciamientos públicos de nuestra jerarquía, una visible renuencia a hablar claro y, sobre todo, a reiterar con certeza los aspectos de la doctrina que más chocan con las ideas seculares dominantes.

En la revista americana First Thing,  John William Sullivan se sirve de la conversión reciente de la cantante irlandesa Synead O’Connor al Islam para reflexionar sobre un fenómeno más amplio, que afecta a todas las sociedades occidentales y que la Iglesia agrava con su bien intencionada ‘actualización’ y con su ‘apertura al mundo’.

O’Connor, nacida y criada en el catolicismo, ha pasado por tantas fases vitales que sería muy prolijo enumerarlas todas, desde católica disidente a rastafari, y sus problemas de salud mental no son, con toda probabilidad, ajenos a esta desesperada búsqueda. Pero si todas sus elecciones religiosas hasta la fecha tenían un punto frívolo o, cuanto menos, inofensivo, al transformarse en Shuhada Davitt ha entrado en una fe cuyos fieles se toman con extraordinaria seriedad. No es probable que sus correligionarios reaccionen con un encogimiento de hombros a una nueva ‘salida’ de la neófita que afecte a su fe, al contrario de lo que sucedió en el mundo católico.

El Islam crece, no solo vegetativamente -por la entrada de inmigrantes y por la saludable fertilidad de sus adherentes-, sino también por conversiones de quienes tienen por herencia las raíces cristianas. Y en buena medida se explica porque el Islam da toda la impresión de creer en sí mismo, de transmitir certezas, lo que cada vez se puede decir menos de nuestra Iglesia, al menos en su proyección pública.

La ‘estrategia evangélica’ de la Iglesia hoy parece ser una servil rendición a lo que el mundo considera valioso, unida a un escamoteo sangrante de todas las doctrinas que puedan parecer difíciles, que recuerden al cristiano que «la vida del hombre sobre la tierra es milicia», que lo único importante es que las almas se salven, y que el camino único de la salvación es la Cruz.

La teoría es que esto vendrá después, pero que primero hay que atraer a los jóvenes, especialmente, con aquello que les gusta. Y esa teoría se está mostrando previsiblemente desastrosa. Digámoslo una vez más: una fe que te dice que eres estupendo tal como estás y que aplaude todo lo que haces es redundante y no atrae a nadie.

La Iglesia que pelotillea a la juventud -como hemos visto en algunos casos ruborizantes durante este sínodo- será siempre rechazada por quien necesita certezas y que les digan las verdades más duras y el mensaje menos abierto a las componendas. El mensaje no puede ser «hakuna matata», no hay problema, porque sí lo hay, y gravísimo: esta vida es el escenario de una lucha no ya a vida o muerte, sino a vida o muerte eternas.

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10 comentarios en “Monseñor Weinandy: «Lo peor hoy es la respuesta vaga e incierta que da la Iglesia al mal»
    1. Para ganar el bien a veces tiene que ensuciarse. Muchas desgracias en la historia han sucedido por no hacer los hombres bueno lo que fuera necesario incluso manchándose la manos de sangre. Esta iglesia de ahora está aplastando contra el suelo a sus fieles para que les pasen los moros por encima. Es un complot comunista dirigido por Soros y ciertos banqueros judíos para exterminar las democracias europeas, creo.

  1. El catolicismo rico en certezas se ha convertido en una informe amalgama de «correcciones» que solo miran por respetos humanos,y que para nada tienen en cuenta lo divino.Dios se desvanece y el hombre emerge con tan solo sus pies de barro.

  2. Visiones y Revelaciones de Ana Catalina Emmerich:
    «Vi muchos buenos y piadosos obispos, pero estaban mudos y débiles, y el mal partido tomaba a menudo la fuerza…» (AA, 2 , 414)

  3. Efectivamente, la Iglesia, ha asumido todos los topicazos que sobre sí misma la masonería le asignó y anda muda, no vaya a incurrir en uno de ellos. Por no defender, no defiende ni a los bebés para que no los aborten, salvo condenas retóricas. ¿Cuantas veces ha recordado la excomunión en tema del aborto, y a cuantos políticos ha excomulgado por ello?

  4. Esta tía chiflada y provocadora ( Synead O´Connor) no tiene ni puta idea de dónde se ha metido.
    Pero lo sabrá cuando le de por otra extravagancia y diga públicamente que abandona el Islam para pasarse a otra cosa.
    Ahí la apostasía se paga con la vida

  5. Tengo entendido que todavía no se ha probado que se trate de los huesos de Orlandi, no? En cuanto a lo otro, sin duda, la actitud del progresismo católico actual ya bordea el ridículo patológico.

  6. Continúa el ejemplo, Angelus de Todos los santos, de confusión en el discurso al rebaño del actual pontificado frente al mal.

    6. La tierra es de Nuestro Señor para que sea nuestra y en ella le sirvamos, luz y sal en el mundo.
    7. El momento de comunión con Dios, en la Stma Trinidad con la Reina del cielo, los ángeles y los santos es en la Eucaristía: cuando comulgamos en estado de gracia, sin pecado. Ese es el Camino de santidad.

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