La espiritualidad budista en contraste con la cristiana: Esfuerzo personal frente a Gracia

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En su última bitácora en InfoVaticana, el sacerdote y teólogo D. Manuel Guerra analiza las principales características de la posmodernidad y su vinculación con filosofías y religiones orientales, en particular el budismo. 

A continuación, ofrecemos un fragmento de la bitácora de D. Manuel Guerra. Puede leer el artículo completo en este enlace. 

1. MODERNIDAD, POSMODERNIDAD, CRISTIANISMO Y BUDISMO

Prescindamos ahora de fechar la partida de nacimiento de la posmodernidad: ¿tras la segunda guerra mundial (mediados del siglo XX)? ¿tras el año 1968 y -desde la perspectiva católica- a partir del concilio Vaticano II
(mediados de la década 1970-1980)? ¿tras la caída del muro de Berlín y el desplome del comunismo ruso (1979)? El nacimiento de una nueva época y su partida, como la de una nueva criatura, puede consignarse en una fecha concreta, pero su gestación es mucho más prolongada que la de un ser humano. No es este el momento ni de fijar su datación ni de hacer su retrato o describir sus rasgos definitorios.

1.1. Una paradoja real: «los occidentales antioccidentales» o «anticristianos»

Se habla de lo que parece una paradoja, a saber, la posmodernidad es obra de «los occidentales antioccidentales», o sea, anticristianos. Es paradójica tanto su formulación como su realidad. Pues, «Europa» y «Cristiandad» son palabras sinónimas hasta el punto de que, hasta mediados del siglo XV, hasta la modernidad, se llamaba Cristiandad. Pero, la posmodernidad rechaza la religión cristiana, especialmente la católica, y la identidad tradicional cristiana de los países occidentales (Europa, América) y occidentalizados (Australia, Filipinas) para imponer desde arriba, desde los gobiernos nacionales y desde los organismos internacionales (ONU, UNESCO, OMS, etc.,), el Nuevo Orden Mundial con su nueva ética y su nueva religión. Esto es obra de pensadores y de gobernantes occidentales.

Actualmente, de las naciones europeas, solo Polonia, Rusia, Hungría, Eslovaquia, Letonia, Lituania, Croacia y Malta no han implantado oficialmente o legalizado los llamados «nuevos valores europeos», específicos de la posmodernidad, a saber, el aborto como un derecho de la mujer, el matrimonio homosexual, despojar a los padres del derecho a que sus hijos menores de edad reciban una educación conforme a sus creencias o increencias, la ideología de género, una cierta postergación y hasta opresión de lo religioso (simbología, personas, templos y cosas sagradas), etc.

Un modo de conseguirlo es la práctica del sincretismo religioso, especialmente dentro de la Iglesia católica, a fin de implantar «lo común a todas las religiones», marginando lo específico de cada una de ellas, pues se parte de la
igualdad salvífica de todas ellas. Se habla de «todas las religiones», pero de hecho se trata de las cristianas que deben ser sustituidas por otras mediante la inmigración masiva y las espiritualidades orientales. «Algunas de las principales
características de la posmodernidad la vinculan a filosofías y religiones orientales, en particular al budismo», una «religión» que no es religión, pues no admite la existencia de Dios y de lo divino, ni del alma humana, ni del yo. De ahí el interés y oportunidad de esta bitácora para no dejarse seducir ni manipular por apariencias.

Lea el artículo completo en el blog de D. Manuel Guerra

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Comentarios
12 comentarios en “La espiritualidad budista en contraste con la cristiana: Esfuerzo personal frente a Gracia
  1. Malta ya aprobó el homomonio y su conferencia episcopal es una entusiasta de los amores adulterinos de Leticia. Progresa adecuadamente, hacia el abismo.

  2. Pues entre un Dios que siendo omnipotente puede salvar a la humanidad por muchos metódos, y elige torturar a su hijo, con ello no evita ni el sufrimiento ni la muerte del hombre, ni siquiera su salvación, una religión ligada a la emotividad de cruces, coronas de espinas, pecados, clavos, diablos, purgatorios, infiernos, gente asada en parrillas, gente a la que le sacan los ojos, decapitaciones, etc, prefiero una religión basada en la paz, la razón y la compasión y que no liga a sus adeptos mediante el sentimiento y la emoción sino el sentido común,

  3. José: Dios eligió crearnos a imagen y semejanza suya libres, independientes de su voluntad omnipotente salvadora y nos dotó de la razón para elegir entre el bien, que es el respeto de las Leyes Naturales y Morales o el mal, el pecado que atenta contra ellas. Es por ello, que envió a su hijo Jesús Cristo, para redimirnos, con su ejemplo, de nuestros pecados. Nosotros fuimos quienes le torturamos y crucificamos, no su Padre, por no reconocer nuestras culpas y corregirlas.

  4. En estas cosas de si hay que priorizar la gracia o la acción humana, o al revés;
    Me quedo con lo que decía San Ignacio de Loyola: Hacer todo como si todo dependiera de Dios y al mismo tiempo hacer todo como si todo dependiera de nosotros (no se si son las palabras textuales, pero el sentido se entiende, creo).
    Ni una cosa sin la otra, ni la otra sin la una. Y en la práctica este equilibrio es muy complicado (lo digo por experiencia). O dicho de otro modo, para funcionar en la vida hace falta la razón y hace falta la fe, póngase en el orden que se quiera, pero las dos son complementarias, y si falla una de ellas, malo.

    Lo que pasa es que el Budismo es otra cosa, supone otra cosmogonía, otra visión de la vida, de la historia, otro
    concepto de «salvación». Estamos hablando de filosofía oriental, no griega u occidental.

  5. En estas cosas de si hay que priorizar la gracia o la acción humana, o al revés;
    Me quedo con lo que decía San Ignacio de Loyola: Hacer todo como si todo dependiera de Dios y al mismo tiempo hacer todo como si todo dependiera de nosotros (no se si son las palabras textuales, pero el sentido se entiende, creo).
    Ni una cosa sin la otra, ni la otra sin la una. Y en la práctica este equilibrio es muy complicado (lo digo por experiencia). O dicho de otro modo, para funcionar en la vida hace falta la razón y hace falta la fe, póngase en el orden que se quiera, pero las dos son complementarias, y si falla una de ellas, malo.

    Lo que pasa es que el Budismo es otra cosa, supone otra cosmogonía, otra visión de la vida, de la historia, otro
    concepto de «salvación». Estamos hablando de filosofía oriental, no griega u occidental.

  6. La soteriología del budismo constituye el punto central, más aún, el único de este sistema. Sin embargo, tanto la tradición budista como los métodos que se derivan de ella conocen casi exclusivamente una soteriología negativa.
    Juan Pablo II entrevistado por Vittorio Messori.
    La «iluminación» experimentada por Buda se reduce a la convicción de que el mundo es malo, de que es fuente de mal y de sufrimiento para el hombre. Para liberarse de este mal hay que liberarse del mundo; hay que romper los lazos que nos unen con la realidad externa, por lo tanto, los lazos existentes en nuestra misma constitución humana, en nuestra psique y en nuestro cuerpo. Cuanto más nos liberamos de tales ligámenes, más indiferentes nos hacemos a cuanto es el mundo, y más nos liberamos del sufrimiento, es decir, del mal que proviene del mundo.

  7. ¿Nos acercamos a Dios de este modo? En la «iluminación» transmitida por Buda no se habla de eso. El budismo es en gran medida un sistema «ateo». No nos liberamos del mal a través del bien, que proviene de Dios; nos liberamos solamente mediante el desapego del mundo, que es malo. La plenitud de tal desapego no es la unión con Dios, sino el llamado nirvana, o sea, un estado de perfecta indiferencia respecto al mundo. Salvarse quiere decir, antes que nada, liberarse del mal haciéndose indiferente al mundo, que es fuente de mal. En eso culmina el proceso espiritual.
    Juan Pablo II responde a Vittorio Messori.

  8. El mundo es malo. ¿A qué aspira un cristiano cuando muere?, ¿a volver a vivir otra vida en el mundo? no, al cielo donde no hay mal. Creo que se entiende muy mal el nirvana en occidente. En el budismo la compasión es esencial, no se puede ser cristiano sin creer en Jesús y no se puede ser budista sin buscar la compasión. Si se siente compasión no se puede ser indiferente. La indiferencia budista se refiere a no dejarse dominar por pasiones, emociones, raciocinios, dejar la mente clara, indiferente y solo desde ahí actuar. El cristianismo dice que debemos apartarnos de los malos pensamientos y fomentar los buenos como el amor a Dios. Pero por amor a Dios se ponen bombas en supermercados. El budismo nos dice que debemos librarnos de todos los sentimientos y prejuicios buenos y malos y solo despues de apaciguar la mente y liberarla sembrar la compasión sin destruir la paz interior. El budismo es paz y después compasión, el cristianismo es vivir dominado por una pasión teoricamente buena.

  9. desierto espiritual por una temporada … es decir que voy a dejar el blog por un tiempo porque es muy extrano que mi word no funciona al comentar es decir, la mayoria de las veces me impide borrar mis comentarios muchas veces, ni modificarlos,,, ni corregir ortografia,,, Estoy sorprendida de que todos mis comentarios y reflexiones hechos con investigacion o reflexiones teologicas o morales han desaparecido estaban aprobadas y permanecieron el dia de ayer y de hoy … desaparecieron hace unos minutos… no se si pueda verificar si es todo todo en infovaticana.

    otras veces no he tenido acceso …es como si mi P C estuviera intervenida. o vuestro blog

    Si te llega este mensaje …agradezco mucho todo lo que haceis por la Iglesia como dice el Santo Obispo mexicano que os ha bendecido: estais muy apegados a la Iglesia. Sigo orando por la Iglesia … Bendiciones a todos Mis ultimos comentarios fueron sobre Cristo Crucificado…sus dolores y del Evangelio de Jesus

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