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Munilla denuncia el ‘intervencionismo público’ que limita el derecho de los padres hacia la educación de sus hijos
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Munilla denuncia el ‘intervencionismo público’ que limita el derecho de los padres hacia la educación de sus hijos

INFOVATICANA
2 agosto, 2017

El obispo de San Sebastián advierte de un intervencionismo creciente que limita e incluso usurpa el derecho de los padres hacia la educación de los hijos, mencionando expresamente la sentencia del Tribunal de Estrasburgo sobre el pequeño Charlie Gard. 

El obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, ha advertido acerca de un intervencionismo público cada vez mayor que limita el derecho de los padres hacia la educación de los hijos y ha sostenido que la intervención de las administraciones en la tarea educativa debe ser “efectiva, al tiempo que subsidiaria”.

Durante la homilía de una misa celebrada en la Basílica de Loyola este martes 1 de agosto, Munilla ha destacado que una aportación clave del humanismo cristiano a la educación es el subrayado del reconocimiento del derecho primigenio de la familia hacia la educación de los hijos.

Ante los presentes en la Basílica de Loyola, el prelado ha denunciado que, aunque en teoría nadie se atreve a cuestionar este derecho, en la práctica “es obvio que caminamos hacia un cada vez mayor intervencionismo público, que limita, e incluso usurpa en ocasiones, el derecho-deber de los padres hacia la educación de sus hijos”.

En este sentido, Munilla ha hecho una mención expresa a “una gravísima violación de este principio” acontecida en las últimas semanas: “Me refiero al dictamen del Tribunal de Estrasburgo que sentenció la eutanasia para el bebé británico Charlie Gard, imponiendo tal criterio contra la voluntad de sus padres”.

En relación con el caso del pequeño Charlie que falleció hace pocos días tras ser desconectado de las máquinas que lo mantenían con vida, el obispo de San Sebastián ha puesto en evidencia la impasibilidad de la sociedad ante este drama y el “mutismo clamoroso” de las autoridades políticas europeas.

“La sociedad europea ha asistido impasible a este drama, sin la conciencia necesaria de lo que supone que nuestro máximo órgano jurídico se arrogue el derecho último sobre la vida de un niño, por encima del criterio de sus padres“, ha afirmado el prelado.

A continuación, la homilía del obispo de San Sebastián publicada en la web de la diócesis :

San Ignacio en la escuela

(Loyola, 1 de agosto de 2017)

Querida comunidad de jesuitas, sacerdotes concelebrantes, fieles devotos de San Ignacio; un saludo especial a las autoridades públicas que habéis tenido la deferencia de acompañarnos:

La solemnidad de nuestro Santo Patrono San Ignacio nos convoca un año más en esta Basílica de Loyola, con la conciencia de que nuestro camino no lo realizamos en solitario, sino compartiendo la experiencia de otros peregrinos de la vida; al tiempo que caminamos orientados y asistidos por algunas referencias luminosas, como es el caso de San Ignacio para nosotros.

Deseo hacer referencia a un pasaje de la vida de San Ignacio en el que pocas veces fijamos la mirada. Me refiero al Ignacio estudiante, de casi cuarenta años de edad, que se sienta en un pupitre rodeado de niños y adolescentes, en el colegio de Monteagudo de París, para reforzar sus conocimientos de gramática, retórica y métrica. Los estudios superiores en la Sorbona de París requerían de unos fundamentos previos, de los que Ignacio carecía en ese momento. Los respetos humanos no habían de ser un obstáculo en su camino. Así lo dice en su Autobiografía: «Y estudiaba con los niños, pasando por la orden y manera de París».

Queridos hermanos, en el curso pastoral ya concluido, 2016-2017, los obispos de Pamplona y Tudela, Bilbao, Vitoria y San Sebastián, hemos hecho pública una carta pastoral sobre los desafíos contemporáneos de la educación, con el título de “Me enseñarás el camino de la vida”, conscientes de que ésta es una cuestión nuclear de cara a la construcción de una sociedad humana, justa y fraterna.

La Iglesia ha ofrecido a lo largo de los siglos un servicio ingente en el campo educativo. Si bien es cierto que en nuestros días la sociedad dispone de abundantes medios para afrontar el reto educativo, pensamos que la inspiración cristiana en la tarea educativa sigue siendo de gran importancia; tal vez, más que nunca. Alguien dijo que solo hay educación cuando la virtud y la cultura van de la mano. Más aún, me atrevería a decir que la educación es la combinación de cuatro factores: 1.- Amor estable, en la familia y en la experiencia de la amistad, 2.- Respuesta a las preguntas últimas por el sentido de la existencia, 3.- Instrucción y práctica de las virtudes, y 4.- Enseñanza de contenidos. Sin duda alguna, la inspiración cristiana es decisiva en estos cuatro aspectos, especialmente en los tres primeros.

La primera aportación que hace el cristianismo al campo educativo, tal vez sea su compromiso con una filosofía realista, necesaria para superar la indiferencia y el relativismo. Así lo dice la Carta pastoral: «En un tiempo caracterizado por lo que se denomina la posverdad, es decir, la renuncia a la propia capacidad del ser humano para conocer la verdad y la realidad de las cosas, llegando a la convicción de que no existe la verdad ni una auténtica capacidad de la razón humana para buscarla y encontrarla; una verdadera educación cree en la capacidad del ser humano de conocerla y le capacita para comprender la realidad, penetrar en ella y colmar el deseo de verdad inscrito en su corazón. Precisamente puede definirse la razón como apetito de verdad, elemento irrenunciable para desarrollar una vida y una sociedad verdaderamente humanas.» (Nº 15).

Una segunda aportación clave del cristianismo a la tarea educativa en el momento presente, es la referente a la educación en el amor humano, que integre adecuadamente la afectividad y la sexualidad. Sin una visión integrada de la afectividad, la sexualidad y el amor, la tarea educativa está condenada al fracaso. Transcribo otro párrafo de la mencionada Carta: «La tarea educativa abarca también la dimensión afectiva y sexuada del ser humano, integrada en la vocación al amor que da plenitud a nuestra existencia. Ante la proliferación del erotismo, la pornografía, la banalización de la sexualidad, las faltas de respeto, las actitudes machistas, la violencia en el hogar, que generan gran sufrimiento y terminan en tantos casos con el trágico y deleznable asesinato de mujeres y de menores, una verdadera educación afectivo sexual, basada en la dignidad, el respeto, el afecto, el amor y la responsabilidad, se hace particularmente necesaria en el contexto actual.» (nº 16).

Y, por último, una tercera aportación clave, desde el humanismo cristiano, al hecho educativo, es el subrayado del reconocimiento del derecho-deber primigenio de la familia hacia la educación de los hijos. Si bien es cierto que en teoría nadie se atreve a cuestionar este principio; en la práctica, por la vía de los hechos consumados, es obvio que caminamos hacia un cada vez mayor intervencionismo público, que limita, e incluso usurpa en ocasiones, el derecho-deber de los padres hacia la educación de sus hijos. Quiero hacer una mención expresa a un caso acontecido este verano, que ha supuesto una gravísima violación de este principio. Me refiero al dictamen del Tribunal de Estrasburgo que sentenció la eutanasia para el bebé británico Charlie Gard, imponiendo tal criterio contra la voluntad de sus padres. La sociedad europea ha asistido impasible a este drama, sin la conciencia necesaria de lo que supone que nuestro máximo órgano jurídico se arrogue el derecho último sobre la vida de un niño, por encima del criterio de sus padres. El Papa ofreció sin éxito que el niño pudiese ser trasladado al territorio del Vaticano, en medio de un mutismo clamoroso de las autoridades políticas europeas.

Insisto, una aportación clave de la Iglesia al hecho educativo es la apuesta por la familia. La intervención de las administraciones y de la misma Iglesia en la tarea educativa debe ser efectiva, al tiempo que subsidiaria. Así lo afirma la Carta pastoral: «Las familias necesitan ser acompañadas en una situación social en la que numerosas instancias ejercen una influencia muy grande, especialmente sobre los niños y jóvenes: patrones culturales de muy diverso signo son continuamente transmitidos a través de los medios de comunicación, sobre todo a través de las nuevas formas de socialización digital.  Hoy en día se corre el riesgo de que no sea debidamente salvaguardado el derecho y deber que asiste a los padres de educar a sus hijos según sus propias convicciones.» (Nº 7)

Volvamos a nuestro Iñigo de Loyola estudiante, el cual, por cierto, mendigaba por las calles de París, con el objeto de poder pagarse los estudios. Sí, hemos oído bien: nuestro San Ignacio compaginó la mendicidad y el estudio, por lo menos hasta conseguir algunas ayudas. Pero esto no fue un impedimento para su educación; porque la austeridad no es enemiga de la buena educación, sino todo lo contrario. Como dice la citada Carta pastoral: «En un ambiente donde se quiere todo de modo inmediato, se necesita aprender a gestionar la espera, a madurar los procesos, a educar en el esfuerzo, la constancia y la perseverancia» (Nº 87). En nuestra sociedad de la abundancia –del “usar y tirar”—, la tarea educativa requiere abordar la educación en la austeridad responsable, así como en la corresponsabilidad con la situación y el destino de los más necesitados.

El próximo curso pastoral (2017-2018) será el momento propicio para trabajar esta Carta pastoral educativa que ha sido hecha pública en la solemnidad de Pentecostés, con la vocación a que sea incluida para su estudio, pasado el verano, en los programas pastorales de nuestras parroquias e instituciones educativas.

Al estudiante San Ignacio le encomendamos a todas las familias y a todos los profesionales de la educación. No cabe duda de que también hoy nos repetiría sus conocidas palabras: «No el mucho saber harta y satisface al alma, sino el sentir y gustar de las cosas internamente».

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40 COMMENTS ON THIS POST To “Munilla denuncia el ‘intervencionismo público’ que limita el derecho de los padres hacia la educación de sus hijos”

  1. Máximo. dice:

    Don José Ignacio Munilla, Obispo de San Sebastián, es un Obispo como Dios manda. Con mucha formación, creyente, con fe, trabajador, lleno de principios y valores, coherente y consecuente con el don de ser sacerdote. Sería un Papa para la Iglesia Católica.

  2. Rafael dice:

    En el día del fundador de los jesuitas acuden todos los del PNV, esos recogenueces que acaban de presentarse, en palabras del pepero Alonso, como representantes de ETA, la marca terrorista oficial. Y a los que el infame gobierno acaba de llenarles de dinero robado a todos los españoles, a cambio de que escenifiquen una burda entrega de armas etarra, hablando estos canallas de “paz fiscal”, dejando claro de qué va el negocio de ETA, controlado por las cloacas del estado. Previamente Urkullu se había reunido con Parolin y con el jefe de los jesuitas Sosa. Parece la emergencia de una potente “jesueta”, en compañía y algo de disputa con la “opuseta”. Bandas de descarados judas, con apoyo vaticano.

  3. teresa dice:

    Estimado Cardenal

    Ha llegado el momento de que las Escuela imparta la educacion en la afectividad y que desde que los niöos esten en condiciones de entender se les explique las formulas para vivir la pureza.. la Creacion de la mujer y hombre desdes el Genesis, el matrimonio… en cuanto tengan 12 anos explicar la humanae Vitae.. y a los 13 y 14 dar los cursos de abstinencia sexual que dan en USA…con este curso pone usted una alternativa vital a la enesenanya de anticoncepticon artificial desde la adolescencia y evita que tengan vida activa sexual desde esa etapa .

    En Suiza por ejemplo la educacion la dan los padres,, salvo un solo dia de clase de anticonceptivos… pero les dieron otra clase para defensa ante la pornografia en internet… les explicaron que era peligrosa lo mismo que la pedofilia y les ensenaron a guardar su privacidad y Como repeler una imagen, por ejemplo Como cerrar la pantalla del ordenador de inmediato ante una imagen agresiva..

    La Iglesia debe tratar el tema de Como cerrar los ojos, cambiar los canales de Television, alejarse de las imagenes de internet y poner de relieve las palabras de Jesus de que si tu ojo te escandaliya arrancatelo mas Vale entrar con uno al cielo que con dos al infierno..
    Tiene que dar una buena formacion de la cultura de la vida desde la infancia desgraciadamente explicar el pecado del aborto desde la primera comunion

  4. Alberto dice:

    Es verdad que cada gobierno de turno va a intentar reflejar su ideología en el ámbito educativo y nunca va a estar contenta toda la ciudadanía (o el pueblo).
    Pero también es verdad que muchos padres no tiene criterios sólidos ni preparación para educar a sus hijos, y esto lo tendría que reconocer la Iglesia también. Cuidado con idealizar exesivamente a la familia o a los padres.

  5. Chus dice:

    La Iglesia romana no es cristiana es imposible que lo sea.
    Ha sido la iglesia romana la que ha levantado el nacionalismo catalán y vasco contra España; ella creó las oligarquías catalana y vasca con privilegios infames desde Madrid, a través de sus mandados gobiernos y monarcas. Es ella la que separó la América española de España. Ahora la llaman ” latino” América , convertida den patio trasero de los muy jesuitas Estado Unidos y donde también persigue el español con el indigenismo político que favorece y justifica de la misma manera que lo hace en España con el nacionalismo catalán y vasco.
    La Iglesia romana es un imperio global, por eso se opone a la nación (España). Es la Iglesia la que destruye España

  6. Chus dice:

    Entre el Opus catalanista y el jesuitismo vasquista, sus dos ejércitos contra España hechos nacer en España, la Iglesia romana, ya dueña de América y del mundo ha destruido España.

  7. Chus dice:

    ¿ Por qué la Iglesia pone históricamente desde finales de siglo XIX obispos nacionalistas en las diócesis catalanas y vascas? ¿ Por qué antes los puso carlistas , particularmente en Navarra? ¿ Por qué en Francia nunca hizo algo así en Perpiñán ( Cataluña Francesa) o en el País Vasco o la Navarra francesas?
    ¿ Quizás por que Francia es “hija mayor de la Iglesia”, desde la usurpación a los merovingios con Carlomagno?

    La Iglesia católica es un imperio

  8. Echenique dice:

    Gracias Munilla.

  9. Alberto dice:

    Chus

    Me pregunto que tienen que ver tus comentarios con el tema del post que trata sobre educación.

  10. Fernando dice:

    Siempre es un estímulo y una esperanza, el testimonio valiente de algunos representantes de la Iglesia como Munilla, que saben ir con el viento en contra.

  11. Demanda dice:

    Yo quiero como padre que mi hijo, mientras la mitad de sus compañeros tienen religión, pueda dar matemáticas, o alguna otra asignatura útil. Ustedes consideran que la religión es muy útil. Me parece muy bien. Allá ustedes. Yo considero que son útiles las matemáticas. Pues durante la hora de religión, que mis hijos aprendan matemáticas, y todos contentos.

    Pues no. ¿Por qué? Porque entonces sus hijos, de los católicos, estarían en “desventaja”. Lo cuál indica que las matemáticas son más útiles, claro… ¿En qué quedamos? Pues nada. Se obliga a los hijos de los ateos a perder el tiempo con otra asignatura maría, y punto. ¿Verdad? Hay una solución todavía mejor: Ponemos religión como una actividad extraescolar. Quien quiera ir, va. Y quien no quiera no va. ¿Pero a que eso no le gusta a ustedes? ¿Por qué? Pues porque lo importante es fastidiar al vecino.

    Es como lo de quejarse que la asignatura de religión estuviese a última hora, para que quienes no la tenían pudieran irse para casa. ¿Cuál es (era) el problema? Aún encima que los ateos perdemos una hora de clase que tenemos pagada… y en la que podían estar aprendiendo inglés o matemáticas… Pues no. Tienes que quedarte en el cole, porque a los católicos no les parece bien que puedas irte para casa, comer antes, hacer los deberes, etc…

    Todo por fastidiar. Y ahora vienen con más tonterías. Saquen ustedes la religión del cole, conviértanla en una actividad extraescolar, y después hablamos.

  12. Alberto dice:

    Demanda

    Si no quieres para tu hijo una asignatura de religión confesional tienes valores éticos, que tampoco está nada mal (también depende de quien la imparta); lo que no puede ser es “no quiero religión, pero tampoco la quiero para los demás”. No digo que las matemáticas no sean necesarias, pero que un joven estudie valores éticos (insisto, si se da bien) es algo importante.

  13. Echenique dice:

    Venga Munilla, ahora a por la Amoris, que precisa de muchas precisiones. Atrévete a decir, con la Familiaris Consortio, que para comulgar tienen que vivir como hermanos. Seguro que te seguirán más obispos, una vez roto el hielo. El Cielo, que te ha dado tantos dones, te pedirá cuentas de ello.

  14. Andrea S dice:

    Cada vez valoro más a don Jose Ignacio. Muy formado y trabajador infatigable desde el púlpito, sin descuidar otros medios (radio, tv y tecnologías digitales) y sobre todo, siempre pendiente de sus fieles, sacerdotes y seminaristas. Pastor valiente que siempre da la cara y conoce y cuida personalmente de su rebaño. Ejemplar y ejemplarizante. Que envidia sentimos en alguna otra diócesis.

  15. quintacolumnistashunter dice:

    Por favor Oferta vuelve a repetir tu perorata. El número de tontos es infinito.

  16. Demanda dice:

    Alberto:
    “Si no quieres para tu hijo una asignatura de religión confesional tienes valores éticos, que tampoco está nada mal”

    Yo no quiero una asignatura “que tampoco está nada mal”. ¿No lo entiende usted? Yo quiero matemáticas. Y usted no es quien para decirme a mí que “ya tengo otras alternativas”, ¿Verdad? ¿O sí? ¿O eso que tanto hablan ustedes de “el derecho de los padres a decidir la educación de sus hijos”, a mí no se me aplica? Yo quiero que mi hijjo no curse ninguna “alternativa” a religión. Quiero que aprenda matemáticas. Y ya ve usted. Como ustedes sí quieren religión en el cole, pues yo me tengo que fastidiar. Así que déjense de rodeos, y a ver si les oigo a todos, unidos, defender mi derecho como padre a decidir la educación de mi hijo. Y bien alto.

    De momento quintacolumnista me ha insultado, y usted me ha dicho que no, que me tengo que contentar con algo que, según usted, “no está nada mal”. Y como es su opinión, la de usted, lo que opine yo como padre a usted le importa un comino.

    Pero esta respuesta suya, de todos ustedes, que va a ser la misma por todas partes (insultos y te aguantas) a un padre que pide eses mismo derecho a que su elegir la educación de su hijo, no les impedirá a ustedes seguir hablando de ese “derecho”. Cállense de una vez, o díganlo de otra forma. Ustedes lo que quieren es “otra cosa”.

    Mi solución, trivial, debería contentar a todo el mundo: Religión como actividad extraescolar. Ya está. Todos contentos. Pues no. ¿Por qué? Pues porque no.

  17. fran dice:

    Mire, Demanda, hay muchos padres que no les gusta que sus hijos estudien inglés o educación física o gallego, o lo que sea, o historia de España porque los profesores la están falsificando y se aguantan.
    Fíjese en lo positivo de la religión, aunque usted la rechace. No se trata de bautizar a su hijo, ni otros parecidos, Se trata de que conozcan el Amor de Dios, es decir, Jesucristo. Fíjese que sus hijos se exponen a no tener una formación que ayuda a pensar en los demás, a respetarles, a ser sinceros, generosos, leales, etc. Por supuesto que estos valores también los dan ustedes, los ateos, pero conviene reforzarlos. O no ve usted la cantidad de bulling que hay en la escuela, por no decir robos, mentiras. Y a usted le parece bien que su hijo aprenda a poner cuernos a su pareja. Usted verá, pero dentro de unos años recogerá los frutos que haya sembrado. También se puede ofertar una clase de ateismo. Pero le aseguro que la religión hace mucho bien a las personas.

  18. Demanda dice:

    “porque los profesores la están falsificando y se aguantan”

    Vale. Pues ya está. Ustedes también se aguantan y dejan de dar la tabarra una y otra vez con el “derecho a educar a sus hijos” de los padres. Punto. Se acabó el tema.

    Lo cierto, el HECHO, es que los padre no tienen “derecho” a educar a sus hijos como les parezca. Son los hijos quienes tienen DERECHO a una educación. Y si el padre opina que su hija con cocinar y tener hijos tiene bastante, un juez va a decidir que no, y el padre se aguanta. Y usted y yo estaremos de acuerdo.

    “Se trata de que conozcan el Amor de Dios”

    Y la paz en el mundo. Sí, ya sé. Pero luego resulta que es al revés: La gente religiosa es mucho más violenta que quienes no lo son. Vaya usted a cualquier universidad española y mire el número de creyentes que hay allí: Casi inexistente. Vaya luego a una cárcel y mire el número de creyentes que hay allí: Casi todos. Como Chaves. Como Maduro. Como éstos (que yo calificaría de terroristas católicos):
    http://www.elplural.com/sociedad/2017/08/04/amenazas-de-muerte-al-colectivo-lgtbi-en-torrelodones

    Por sus hechos les conoceréis.

    ¿Es respeto insultar a una familia de dos madres lesbianas y sus hijos, y decirles que lo suyo es un engendro, etc…? ¿Es respeto decir que los homosexuales no se pueden casar, o que el gaymonio no es un matrimonio? ¿Es respeto decir que lo suyo es de degenerados, etc?

    También es sabido que el número de embarazos no deseados es mayor entre gente creyente:
    https://reproductive-health-journal.biomedcentral.com/articles/10.1186/1742-4755-6-14

    Results: Increased religiosity in residents of states in the U.S. strongly predicted a higher teen birth rate, with r = 0.73 (p < 0.0005).

    (traducción)
    Resultados: La mayor religiosidad en residentes de los EEUU predice fuertemente una mayor relación de embarazos adolescentes, con r=0.73 (p<0.0005).

    Por si no lo sabe, r es el coeficiente de correlación. Un r=0.73 es enoooorme en un estudio de este tipo. Yo diría que este debería ser motivo suficiente para enseñar "otra cosa" en lugar de religión en el cole. Pero esa sólo es mi opinion.

  19. Demanda dice:

    “Y a usted le parece bien que su hijo aprenda a poner cuernos a su pareja”

    Me pregunto por qué motivo hace usted una afirmación como ésta, en una discusión hasta ese momento normal. ¿A qué viene esto?

    No me ha respondido usted cuál es el problema con que religión sea una actividad extraescolar.

  20. JoSé dice:

    Ahí tiene razón el padre Munilla: ” a los niños dejazlos en PAZ”

  21. Demanda dice:

    JoSé: ¿A qué niños se refiere Munilla? ¿A los homosexuales? ¿A los transexuales? ¿A los hijos de lesbianas? Transpiran ustedes egoismo y odio por cada poro de su piel. Les importan un comino los demás. Ustedes bien a gustito con sus creencias, y a los demás que le den morcillas.

  22. Demanda dice:

    Hagamos de religión una actividad extraescolar. Todos contentos. Una, dos, tres horas por semana. Mejor educación para los chavales. Ningún choque con los ateos. Más matemáticas e inglés. ¿Por qué no?

  23. Alberto dice:

    Demanda

    Claro que no soy yo quien para decir que estudie otras alternativas a la religión: lo dice la ley.
    Y puestos a opinar y a elegir una educación a la carta; pues yo querría que mi hijo tuviera siete horas de educación física a la semana porque quiero que sea un deportista de élite y que no pierda el tiempo con la lengua, la historia y las matemáticas (con sumar, restar, multiplicar y dividir, suficiente) ¿que te parece?
    Y si no es un deportista de élite que trabaje en un gimnasio o algo parecido; lo demás sobra. Posiblemente tenga más salidas laborales.

    Una educación “a la carta”.

  24. Demanda dice:

    Alberto:
    Me parece que es SU derecho como padre a elegir la educación de su hijo. Me parece que “quizá” podría haber un motivo detrás de esas siete horas de educación física a la semana. ¿Y si su hijo es el próximo Carl Lewis, o el próximo Nadal, y le están haciendo perder el tiempo estudiando ecuaciones que jamás va a usar?

    Me parece que usted podría estar equivocado. Y por tanto, como ocurre con los padres que educan en casa a sus hijos, como el derecho en realidad es siempre del niño a recibir la mejor educación posible, usted debería dar cuentas ante las autoridades educativas (que saben de ésto al menos tanto como usted). Pero “demostrado” que lo que usted pide es lo mejor para el niño… Por supuesto. Demostrado que el niño será el próximo Nadal, sí y sólo sí tiene esas siete horas a la semana, ¿Por qué no?

    Por otra parte, me sorprende que me hable usted de una educación “a la carta”. Una educación “a la carta” es precisamente lo que ustedes piden. ¿Verdad?

    La idea que ustedes tienen de una educación inflexible, rígida, en la que hay que pasar por las ecuaciones, fracciones, etc… sujeto, predicado, etc… naturales, sociales, etc… y olvidarse de la danza, la ópera, la magia, el rescate de personas, la pastelería, el buceo, la fotografía, etc, etc… todas ellas actividades con las que cualquier adulto puede ganarse la vida, es muy perjudicial. Le recomiendo al respecto:
    https://www.youtube.com/watch?v=iG9CE55wbtY

    “There is no educative system in the world that teaches dance at the same level as maths. Why?”
    No hay ningún sistema educativo en el mundo que enseñe danza al mismo nivel que matemáticas. ¿Por qué?
    (translated on the fly, traducido sobre la marcha por mí).

    Si le interesa la educación, no puede usted dejar de ver esta charla hasta el final (Sir Ken Robinson además es realmente ameno e incluso gracioso). Si le gusta, esta otra es igual de inspiradora:
    https://www.youtube.com/watch?v=r9LelXa3U_I

    “Human comunities depend on a set of talents” (Las comunidades humanas dependen de un conjunto de talentos).

    La educación debería ser “otra cosa”. Pero esto es otra historia.

    Lo importante es que “ahora” nadie de los que están aquí defiende ese “derecho a la educación”. Usted tampoco. Sólo yo.

  25. Demanda dice:

    P.D: Ya sé que no va a ser el próximo Nadal por tener 7 horas de clase de gimnasia a la semana. Por favor, trate de comprender la analogía.

  26. Alberto dice:

    Demanda

    Por supuesto que mi comentario va en plan irónico. Mira el comentario de fondo.
    Decir “mi hijo en clase de religión quiero que estudie matemáticas”, por supuesto que se puede decir, pero puestos a entrar en esa dinámica, otros querrán que se estudie cosmología, o física cuántica o cualquier idioma, o budismo tibetano o sexo tántrico o la Cábala o runas celtas o ufología o…………..¿tanto nos cuesta ajustarnos a las alternativas que hay? tampoco es tan descabellado.

  27. JoSé dice:

    a/a de Demanda yo soy homosexual, y precisamente con mayor fundamento se de lo que hablo! Como diría Paco de Lucía: “como el agua!”

  28. JoSé dice:

    pd/ a la atención de Demanda: si me dan morcillas que siempre sean de Burgos y con arroz! Siempre son las MEJORES! Hubo una mujer octogenaria especial de velo negro y llena de verrugas que su nombre era Justa, y no veas como las preparaba………EMBRIAGABA!

  29. Demanda dice:

    Albert:
    “¿tanto nos cuesta ajustarnos a las alternativas que hay?”

    ¿Y tanto cuesta que la religión sea una actividad extraescolar? Nada, ¿Verdad? No cuesta NADA simplemente.
    Ajustarse a las alternativas que hay cuesta una hora tirada a la basura, cuando podían estar aprendiendo matemáticas, o inglés, o lengua, etc… Para la física cuántica no creo que estén preparados. Pero si alguno sí lo está, está en su derecho de reclamarlo, y ¡Oiga usted! Resulta que se lo dan. Conozco unos cuantos casos de niños superdotados que hacen otras cosas mientras sus compañeros aprenden a sumar. Eso que usted dice de aprender “física cuántica” YA SE HACE. Aunque depende de la voluntad de la profesora. Se llama “enriquecimiento curricular”. ¿Cualquier idioma? Vale. Pongamos que el niño ya sabe inglés (porque su papá es inglés). ¿Tiene que perder esa hora de clase “aprendiendo” los colores en inglés? NO. Claro que NO. Así que una profesora y un padre razonables pueden llegar a un acuerdo, y el niño aprender otro idioma durante esa hora. ¿Cómo? Pues se me ocurren mil formas: Por ejemplo, su papá le envía de casa ejercicios en el otro idioma. O por ejemplo, con uno de esos programas gratuítos que hay en Internet. Etc… vamos, ningún problema. Obviamente, el niño tendrá que aprobar inglés, que es el objetivo de la asignatura. Pero como es su lengua nativa, el 10 lo tiene asegurado y la profesora no necesita ni evaluarlo, porque ya lo sabe.

    Sobre el sexo tántrico, yo obligaría al padre a explicarme la ventaja en el desarrollo del niño de que su hijo estudiara sexo tántrico. Lo tendría difícil para exponer sus argumentos, ¿Verdad? Y tendría que desistir. Si es una persona lógica y cabal. Y si no desiste, de nuevo, el niño podría estudiar los principios del sexo tántrico… ningún problema… se traería su libro, y leería mientras el resto de la clase hace “otra cosa”. Repito, sin embargo, que los derechos son “del niño”, no del padre. Y si lo que el padre propone fuera perjudicial para el niño, un juez podría determinar el límite de ese derecho. Exactamente igual que ahora algunos padres pierden la custodia de sus hijos, y eso no está reñido con su derecho a criarlos. Ambas partes, padres e hijos, tienen derechos y deberes. Si una parte no cumple, se rompe el trato. Y quien decide cunado un trato no se cumple es un juez. Y ahí estaremos de acuerdo usted y yo, ¿Verdad? Pero el trato no se rompe por pedir que tu hijo aprenda más matemáticas u otra lengua, ¿Verdad?

    Ya ve usted. Incluso esas opciones que usted dice de cachondeo tienen una respuesta cabal y razonable, con la que, respetando el “derecho” del padre a darle una educación diferenciada a su hijo, se compagina con los recursos disponibles y con los derechos del niño.

    Sin embargo, con la religión no hay tanta suerte. Hay que perder una hora, sí o sí. Mi hijo no puede hacer algo provechoso durante esa hora. Tiene que perder el tiempo.

    Repito: ¿Cuál es el problema de que la religión sea una actividad extraescolar?

    P.D: Lo de “¿Tanto nos cuesta ajustarnos a las alternativas que hay?” vale para todo. Si llega Podemos y prohibe la clase de religión, alguien podría decirle a usted lo mismo. ¿Tanto le cuesta adaptarse?

  30. Demanda dice:

    JoSé:

    Ok. Parece que le entendí mal a usted. Disculpas por el malentendido. Estamos de acuerdo. Las morcillas de Burgos, que están buenísimas.

  31. Alberto dice:

    Demanda

    “Mi hijo no puede hacer nada provechoso en esa hora”
    ¿Estudiar valores éticos es perder una hora? Si precisamente es lo que necesita la sociedad actualmente, valores éticos.
    Pero según tú, ni valores éticos, ni religión…………déjalo, no hace falta que me respondas ya.
    Solo ciencia pura y dura, razón y empirismo. Eso transformará el mundo (el mito de la Ilustración) y lo convertirá en un paraíso. Pues vale, no hay más que hablar.
    Tenemos una visión del hombre diferente.

  32. Demanda dice:

    Alberto:

    Vamos a ver. ¿Usted está a favor del DERECHO de un padre a elegir la educación de su hijo, sí o no? ¿O sólo tengo ese “derecho” si usted está de acuerdo con lo que yo pido para mi hijo?

    Yo estudié valores éticos en su momento. Y por eso le puedo decir que sí, es una hora perdida. Una maría en la que no se aprende nada. Como religión, que también lo es. En el colegio de mi hijo en la hora de religión se dedican a ponerles dibujos a los niños. ¿Sabe usted? Dibujos de todo tipo, la misma bazofia que echan en la tele. Y después les ponen sobresaliente a todo el mundo. Regalado. ¿Cree usted que esa actitud le enseña a los niños el valor del esfuerzo, la responsabilidad, etc…?

    ¿Entiende usted esto que le estoy diciendo? ¿O me equivoco en lo que digo?

    NO, NO tenemos una “visión del hombre” diferente. Yo sé lo que ocurre dentro de la clase y usted se dedica a admirar el vuelo de las mariposas. A hablar de “visiones del hombre”, etc… Baje a la Tierra, y mire lo que tiene delante de sus narices y déjese de hablar de “la ilustración” o de “la visión del hombre”…

  33. Alberto dice:

    Demanda
    Sí que estoy de acuerdo contigo en algo; tanto de valores éticos como de religión se puede hacer una gran chorrada; por eso en anteriores comentarios decía que depende de quién la imparta y como, pero eso es otro tema, aunque por supuesto, no es un tema menor. Y también es cierto que a un porcentaje muy grande de padres igual les da que estudien una cosa u otra, como también les da igual lo que hagan en colegios e institutos, siempre que les den el boletín de notas con todo aprobado (evidentemente que no se plantean ninguna “visión del hombre”). Sigue predominando la “examenitis” y la “notitis” y poco más, pero ahí entrariamos en otro debate que no voy a empezar.

  34. Demanda dice:

    Vale. ¿Pero está usted de acuerdo o no con mi derecho a elegir la educación de mi hijo? No estoy pidiendo la Luna, ¿Verdad?

    Usted ahora me dice que, efectivamente, esas alternativas son (o suelen ser) una porquería. Pero antes me pedía usted que me conformara. Pues mire usted, no, no me conformo. Porque yo precisamente no soy de esos padres a los que les da igual… Quiero que aproveche esa hora.

    Deduzco de todas sus intervenciones que usted está en realidad “en contra” del DERECHO de un padre a elegir la educación de su hijo, salvo que estemos hablando de poder elegir “religión”, en cuyo caso usted está a favor, ¿Verdad?

  35. Demanda dice:

    Incluso esos casos que usted mostraba como ridículos, tienen una respuesta clara y contundente. Sí, mi hijo podría estar aprendiendo ruso mientras el suyo aprende inglés. ¿Por qué no? Y no es siquiera complicado. Y se lo dice un padre que ha conseguido precisamente algo parecido porque su hijo habla cinco lenguas, y está aprendiendo la sexta.

    Pero ni por esas. Usted erre que erre. Lo del “derecho” a decidir de un padre se limita únicamente a tener religión en el cole. Todo lo demás no importa, ¿Verdad?

  36. Alberto dice:

    Demanda.

    Demanda:

    No se si me equivoco, pero entonces lo que tu planteas con lo del derecho a elegir la educación que quiero para mi hijo no es si religión si o no, sino otras cosas de mas calado.

    Para mi hijo quiero dos horas de matemáticas a la semana, 40 minutos de lengua, 37 minutos de ciencias sociales, 23 minutos de ingles y 12 horas de yoga porque relaja mucho. Y eso yo, que los otros padres quieren cosas totalmente diferentes a las mías………(ya ves que lo digo irónicamente)………..para eso mejor sacarlo del sistema educativo y lo educas en tu casa ¿no? Y le puedes enseñar no seis sino nueve idiomas.

  37. Demanda dice:

    Alberto:

    Y dale con los ejemplos ridículos. ¿Sabe usted cuál es la diferencia entre usted y yo? Que yo hablo en serio.

    Usted NO quiere 40 minutos de lengua, 37 de ciencias sociales, 23 de inglés, etc… Eso es FALSO. Usted no quiere eso. No me entienda usted mal. Y pillo la ironía perfectamente. Pero es que yo propongo algo muy simple: Religión fuera del horario lectivo, como una actividad extraescolar. ¿Por qué motivo? Pues porque mientras unos estudian religión, los otros se ven obligados a mirar para las moscas, o perder el tiempo con asignaturas maría. Y porque la propia religión no sirve para nada (como dicen ustedes mismos) porque para captar clientes se regalan sobresalientes y no se aprende nada. Al final es una hora tirada a la basura. ¿Lo entiende usted? Si fuera una actividad extraescolar, impartida por gente formada, y sin presiones como la nota, desaparecerían todos estos problemas. ¿Verdad?

    Es simple, ¿Verdad?

    No, no me hace falta darle clase en casa a mi hijo para que siga un curriculum distinto al resto de los niños. Hay miles de niños en españa que tienen un curriculum adaptado (se llama enriquecimiento curricular). Y hacen cosas distintas al resto de sus compañeros TODO EL TIEMPO. Si uno hace cosas distintas TODO EL TIEMPO no habría ningún problema en que 10 hagan algo distinto TODO EL TIEMPO. ¿Verdad? Parte usted de unas hipótesis equivocadas, fruto de su desconocimiento.

    Si usted quiere 37 minutos de matemáticas, justifíquelo. ¿Por qué motivo 37 y no 28 minutos? Yo justifico todo lo que pido. ¿Verdad? Recuerde que los niños son quienes tienen derecho a la educación. Si usted no es capaz de justifica que ESO es lo mejor para el niño, entonces no se hace, por el bien del niño.

    El enriquecimiento curricular se hace por el bien del niño, no porque a su papá se le meta entre cuerno y cuerno. Si el niño no da, el profesor le dirá que le niño no da, y no habrá enriquecimiento curricular, porque el niño no da. El padre podrá recurrir a psicólogos, etc… pero también le dirán que el niño no da. Y punto.

  38. Alberto dice:

    Demanda

    Demanda: Vamos a ver, eso de que la religión y su alternativa no vale para nada lo dices tú, no yo.

    Hay buenos profesores de valores éticos como de religión, como otros que no lo son y así enseñan lo que enseñan, pero eso ocurre también con otra asignaturas, no solamente con estas.
    Según tú, religión fuera del horario lectivo, ¿y por qué no las matemáticas, el inglés, la historia o lo que sea fuera del horario lectivo? Puede que uno valore (o no ) que estas asignaturas son importantes o no lo son ¿porque unas si y otras no?

  39. Para Demanda dice:

    Para Demanda:
    Salvo en el caso de Francia, cuya enseñanza es laica desde Jules Ferry (salvo en Alsacia y Lorena por cierto) en casi todos los estados europeos hay esa asignatura (Religión), y en muchos simplemente es obligatoria, no hay alternativa.
    Hay un estudio publicado en la revista de ANPE (un sindicato de la enseñanza estatal, no de la privada), al respecto.
    Si le interesa el tema, se lo busco, a fin de que sepa que en la mayor parte de Europa occidental la situación no tiene nada que ver con la de Francia (confieso que yo tampoco conocía esto hasta que leí ese artículo).

    Ferry, Jules, “…no había pretendido hacer una obra puramente negativa”… con la ley de 28 marzo de 1882, al separar la escuela de la Iglesia, puesto que “…las reglas de la vida moral no son menos universalmente aceptadas que las del lenguaje o del cálculo…” http://fr.wikipedia.org/wiki/Jules_Ferry

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