La Iglesia pide que no se utilicen los signos religiosos para la lucha política
por Lola González |
Imagen del Vía Crucis retirado en CenicientosEl obispado de Getafe emite un comunicado por la retirada de un Vía Crucis en la localidad madrileña de Cenicientos: ‘Compartimos el malestar de muchos fieles’. La decisión de la alcaldesa socialista de Cenicientos de retirar el Vía Crucis de una de las calles de la localidad ha suscitado el malestar de muchos de los vecinos que han visto con impotencia como se vulneraba su derecho a la libertad de culto. El obispado de Getafe ha emitido un comunicado en el que afirma compartir «el malestar de muchos fieles y ciudadanos de este municipio» y pide que a las autoridades «no convertir los sentimientos religiosos y sus signos en objeto de contienda política». La Iglesia denuncia así la utilización de la religión para hacer campaña política. Ningún político, tampoco la alcaldesa de Cenicientos, puede «retirar signos cristianos del espacio público por el hecho de ser cristianos». Acciones laicistas como la de esta líder socialista y otras similares que se están llevando a cabo en diversos municipios españoles, atacan el derecho a la libertad de culto de gran parte de los ciudadanos. [cite]No se pueden retirar signos cristianos sólo por ser cristianos[/cite] En su comunicado, el obispado de Getafe no discute el derecho del gobierno municipal a ordenar el espacio público, pero sí que se ordene garantizando «en igualdad de condiciones la libertad ideológica, religiosa y de culto» de todos los ciudadanos, tal y como recoge la constitución. La decisión del Ayuntamiento de Cenicientos de eliminar el Vía Crucis porque era «una falta de respeto» a la comunidad musulmana, no tiene en cuenta la «falta de respeto» hacia los cristianos de retirar sus símbolos de la vía pública. «Es necesario sumar, no restar», es el mensaje de la Iglesia a los políticos empeñados en sacar adelante medidas laicistas y contra la religión católica. Insiste en que para proteger la convivencia, es necesario «custodiar las legítimas manifestaciones públicas de los creyentes».