Una iglesia católica convertida en comedor musulmán: la última afrenta en Bruselas

Una iglesia católica convertida en comedor musulmán: la última afrenta en Bruselas

Lo que debería ser un espacio sagrado para el culto cristiano se ha transformado en un escenario de eventos ajenos a la fe que representa.

En Molenbeek, Bruselas, la Iglesia de San Juan Bautista abrió sus puertas para albergar un iftar, la cena de ruptura del ayuno islámico durante el Ramadán. Unas 500 personas se reunieron en este templo católico, convirtiéndolo en un espacio para celebrar un ritual islámico, con la excusa de la «diversidad» y el «multiculturalismo».

El evento no fue casual. La cena formó parte de la candidatura de Molenbeek como Capital Europea de la Cultura para 2030, una iniciativa que, lejos de resaltar las raíces cristianas de Europa, parece más interesada en diluirlas. Además, la fecha elegida tampoco fue inocente: se celebró en el noveno aniversario de los atentados de Bruselas de 2016, perpetrados por terroristas islamistas, y más de diez años después de los ataques en París de 2015, en los que Molenbeek tuvo un papel clave al ser el refugio de varios de los atacantes.

Lejos de recordar a las víctimas o de hacer un ejercicio de memoria sobre los efectos de la radicalización en Europa, el evento promovió una narrativa de «inclusión», sin considerar lo que significa permitir que una iglesia católica sirva de sede para una celebración islámica.

Jasmine del Monte, directora de la organización Stronger with Words, celebró el iftar en la iglesia como un “símbolo de diversidad” y defendió la mezcla de culturas y religiones. Sin embargo, lo que realmente representa es una preocupante cesión de los espacios cristianos a prácticas ajenas, mientras los fieles católicos ven cómo su fe es relegada y sus templos convertidos en lugares de uso indiferenciado.

Este acto no es un caso aislado, sino otro ejemplo de cómo se pretende borrar las raíces cristianas de Europa en favor de una ideología globalista que prioriza la «multiculturalidad» sobre la identidad. Mientras tanto, ¿hasta cuándo se permitirá que los templos católicos se conviertan en meros salones multiusos, perdiendo su sagrada función?

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