El bulo de los tres trienios de Santiago Cantera como prior y la idea de desacralizar el Valle de los Caídos

El bulo de los tres trienios de Santiago Cantera como prior y la idea de desacralizar el Valle de los Caídos

El cese de Santiago Cantera como prior del Valle de los Caídos no ha sentado nada bien en determinados ambientes eclesiales. Tampoco en muchos fieles que han destacado la loable labor de Cantera durante estos años custodiando la Basílica del Valle junto con el resto de la comunidad benedictina.

Dentro de una semana dará comienzo la Asamblea Plenaria de primavera de los obispos españoles y seguro que será un tema ampliamente a comentar entre los prelados españoles.

Desde el día que se hizo pública la noticia del fin del mandato de Santiago Cantera como prior del Valle, empezó a circular la teoría de los tres trienios para tratar de vender a la opinión pública que el relevo de Cantera como prior era parte de la normalidad eclesial interna de Solesmes, la abadía de la que depende la comunidad benedictina del Valle de los Caídos.

Tras conocerse la noticia, InfoVaticana ya apuntó desde el primer momento que más que una rotación natural, se trataba de un pacto orquestado al más alto nivel entre la Iglesia y el gobierno de Pedro Sánchez. La narrativa oficial que circula es que Santiago Cantera, ha sido relevado de su cargo por el abad de Solesmes, Geoffroy Kemlin, tras agotarse los tres trienios como prior administrador de la Basílica, pero la realidad es que Santiago Cantera era el objetivo número uno del Gobierno de Pedro Sánchez.

Un canonista (que prefiere guardar el anonimato por miedo a represalias) ha explicado a este medio que la costumbre de los tres trienios no existe en la abadía de Solesmes. Una segunda fuente confirma que esta teoría, que Cantera haya cesado al haberse agotado esos tres trienios, es «absolutamente falsa». Ambas fuentes coinciden en señalar que Santiago Cantera ha estado diez años y medio como prior, por lo que debería haber cesado hace año y medio.

El experto canonista insiste en señalar que la comunidad de Solesmes «no funciona con esto». Además, este canonista conocedor de la situación ha revelado un dato muy significativo. El nombramiento de Santiago Cantera como prior de la Basílica del Valle de los Caídos era «ad nutum», es decir, indefinido, por lo que estas fuentes insisten en que el cese de Cantera nada tiene que ver con el fin de los tres trienios y apuntan a que se trata de una decisión pactada entre el Gobierno y la Iglesia.

El papel del cardenal Cobo

Tal y como informó la agencia Europa Press y ha podido confirmar InfoVaticana de fuentes solventes, el Gobierno mantuvo varias reuniones con la Iglesia en las que participó el presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, el cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo, y el nuncio del Papa, Bernardito Auza. Pero desde el mes de diciembre, se acordó que el interlocutor con la comunidad y la Santa Sede fuese el cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid. Por parte del Gobierno, la voz cantante la ha llevado el ministro Félix Bolaños, el artífice de la exhumación de los cuerpos de Francisco Franco y José Antonio Primo de Rivera del Valle de los Caídos.

Durante todas esas conversaciones entre el Gobierno y el cardenal Cobo, la secretaría de Estado del Vaticano ha estado informada en todo momento. No hay que olvidar que tanto la última vez que fue Pedro Sánchez al Vaticano y semanas más tarde el ministro Bolaños, en sus encuentros con el equipo del cardenal Parolin estuvo encima de la mesa la cuestión del Valle de los Caídos.

Fuentes de Roma conocedoras de cómo se ha gestado este proceso han señalado a este medio que la idea principal del Papa Francisco y del secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, era la de apoyar la desacralización de la Basílica bajo el pretexto de que es una práctica que se hace habitualmente con algunas iglesias y así ahorrarse el choque frontal con el Ejecutivo de Pedro Sánchez.

Al parecer, quien hizo entrar en razón a Francisco y a Parolin fue el cardenal Cobo, el único que actualmente en España tiene la capacidad de influir directamente en las decisiones del Pontífice y de la secretaría de Estado. El arzobispo de Madrid comprobó el desconocimiento absoluto de la realidad española de Francisco y Parolin y tuvo que ser él quien explicase a ambos el cisma que podrían provocar en la Iglesia española si desde el Vaticano se daba el visto bueno a la desacralización del Valle de los Caídos.

Francisco y Parolin atendieron la demanda del cardenal Cobo que, por ahora, ha conseguido el apoyo de la Santa Sede para defender ante el ministro Bolaños la sacralidad de la basílica del Valle. A cambio, el precio a pagar fue la cabeza de Santiago Cantera, quien fue señalado por el Gobierno desde el minuto uno como un enemigo. Por lo que Cobo, con el aval del Vaticano y del abad de Solesmes, hizo esta concesión a Bolaños.

Las declaraciones del ministro Bolaños el pasado viernes tras conocerse el cese de Cantera fueron también muy reveladoras. Bolaños celebró y aplaudió que se oficializara la salida de Cantera como prior del Valle de los Caídos ya que según él, era «inconcebible» que un prior «nostálgico del franquismo dirigiera allí la comunidad benedictina». El ministro de presidencia confirmó el viernes a los medios que el Gobierno había trasladado a la Iglesia «la necesidad de que un prior ajeno a los valores democráticos, nostálgico del franquismo, saliera del Valle». Dicho y hecho.

En medio de esta situación tan dantesca, está previsto que esta semana se oficialice el nombramiento de Alfredo Maroto como nuevo prior de la basílica del Valle. Hasta Madrid se va a desplazar el abad de Solesmes, Geoffroy Kemlin, para confirmar al nuevo prior en el cargo y poner fin a la fructífera década de Santiago Cantera como prior del Valle de los Caídos.

Ayuda a Infovaticana a seguir informando