El Papa asegura que el cambio climático es un «problema» que amenaza a Venecia

El Papa asegura que el cambio climático es un «problema» que amenaza a Venecia

El Papa Francisco viajó el domingo a Venecia para hacer una visita pastoral a esta ciudad italiana y en donde celebró el V Domingo de Pascua.

El Pontífice mantuvo un encuentro con las mujeres reclusas de la cárcel de Giudecca. En su mensaje, expresó el deseo de vivir dicho momento no tanto como una «visita oficial» del Papa, sino como un encuentro en el que, por la gracia de Dios, nos regalamos tiempo, oración, cercanía y afecto fraterno.

Francisco también se reunió con los artistas de la Bienal de Arte de Venecia en la Iglesia de la Magdalena. “Sería importante que las diversas prácticas artísticas pudieran establecerse en todas partes como una especie de red de ciudades santuario, trabajando juntas para librar al mundo de las antinomias vacías y sin sentido que pretenden apoderarse del racismo, la xenofobia, la desigualdad, el desequilibrio ecológico y la aporofobia, este terrible neologismo que significa ‘fobia a los pobres’”, les dijo el Obispo de Roma.

Tras el encuentro con las reclusas y los artistas, el Papa también tuvo tiempo de mantener un encuentro con jóvenes llegados desde las quince diócesis del Triveneto. Les animó a implicarse, a ir contracorriente, a dar menos espacio a las redes sociales, a apagar el televisor y a abrir el Evangelio, a dejar el móvil y encontrarse con las personas.

La visita del Papa a Venecia concluyó con la celebración de la Eucaristía. En su homilía, el Papa reconoció que «no es difícil captar el mensaje de la parábola de la vid y los sarmientos: la fe en Jesús, el vínculo con Él, no aprisiona nuestra libertad, sino que, al contrario, nos abre para recibir la savia del amor de Dios, que multiplica nuestra alegría, nos cuida con el esmero de un buen viñador y hace brotar sarmientos incluso cuando la tierra de nuestra vida se vuelve árida. Y muchas veces nuestro corazón se vuelve árido».

«También nosotros, sumergidos desde tiempos inmemoriales en las fuentes del amor de Dios, hemos sido regenerados en el Bautismo, renacidos a una vida nueva por el agua y el Espíritu Santo, y colocados en Cristo como sarmientos en la vid», añadió.

Francisco aprovechó la ocasión para destacar la «encantadora belleza» de Venecia pero aseguró que «nos preocupan los numerosos problemas que la amenazan: el cambio climático, que repercute en las aguas de la Laguna y en el territorio; la fragilidad de los edificios, del patrimonio cultural, pero también la de las personas; la dificultad de crear un ambiente a escala humana mediante una gestión adecuada del turismo; y también todo lo que estas realidades corren el riesgo de generar en términos de relaciones sociales deterioradas, individualismo y soledad».

 

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