El abortista Pedro Sánchez seguirá como presidente de España

El abortista Pedro Sánchez seguirá como presidente de España

Tras tomarse varios días de vacaciones para reflexionar sobre su futuro político, el presidente del Gobierno de España ha decidido continuar al frente del Ejecutivo social-comunista.

El socialista Pedro Sánchez seguirá gobernando España con comunistas, separatistas y proetarras. Así lo ha confirmado en una comparecencia desde el Palacio de la Moncloa sin preguntas de los periodistas.

Con cara de pena, el presidente ha asegurado que la escasísima movilización social de estos días ha sido determinante a la hora de tomar la decisión de seguir al frente del Gobierno. «Me quedo con más fuerza», ha asegurado el dirigente socialista y ha pedido a los suyos «movilización por la verdad y el sentido común».

Pedro Sánchez ha adoptado el papel de víctima y se ha autoerigido en defensor de la democracia en España, a pesar de haber traspasado todas las líneas rojas al gobernar con etarras y enemigos de España tras engañar a la ciudadanía día sí y día también con sus «cambios de opinión».

Además, Sánchez ha advertido que se compromete a liderar el Gobierno «con firmeza». Un aviso que ha sonado a amenaza bolivariana contra los partidos políticos, jueces y medios de comunicación que no le bailan las aguas.

El Gobierno abortistas y profanador de tumbas

Pedro Sánchez Pérez Castejón fue reelegido como presidente del Gobierno el 16 de noviembre del año pasado por 179 votos a favor y 171 votos en contra (PP, VOX y UPN).

Sánchez, que perdió las elecciones del pasado 23 de julio, logró el apoyo de casi todos los partidos de la Cámara gracias a cesiones y chantajes. Aunque días antes de las elecciones allá por el mes de julio aseguró que no concedería la amnistía, Sánchez volvió a demostrar que miente más que habla. Se trata del enésimo ‘cambio de opinión’ del líder de los socialistas.

Sánchez aseguró que no pactaría con Podemos, ni con los separatistas, ni con Bildu, ni que concedería los indultos ni la amnistía. Es más, llegó a asegurar que traería a Puigdemont de vuelta a España para que rindiera cuentas ante la Justicia. Todo esto, como bien saben, lo ha incumplido.

Bajo el mandato de Pedro Sánchez, la vida ha estado siempre en el punto de mira. La han atacado sistemáticamente con las aberrantes leyes del aborto y de la eutanasia. También han ido contra la antropología, la ciencia y la naturaleza humana. Este Gobierno traspasó todos los límites al aprobar una ley infame con la que se permite que una persona acuda por puro deseo al Registro Civil y «se cambie de sexo».

Este Gobierno es el mismo que ha profanado tumbas de muertos. Sacó a Franco y a José Antonio Primo de Rivera del Valle de los Caídos bajo el silencio cómplice de los obispos españoles. Ya han anunciado que el siguiente paso será «resignificar» el Valle de los Caídos por lo que los monjes benedictinos podrían tener las horas contadas en la Basílica.

Pedro Sánchez también ha hecho durante estos años grandes esfuerzos por atacar la libertad de los padres para elegir la educación de sus hijos. La escuela concertada y religiosa está en la agenda de este próximo Gobierno, pero para ser destruida a pesar del ahorro que supone para las arcas públicas.

Aunque ahora salga a darse golpes de pecho de lo embarrada que está la política española, no podemos olvidar que han sido las políticas de estos últimos años de Pedro Sánchez las que mas división y polarización ha abierto entre los españoles. Reabriendo heridas del pasado por puro interés y calculo político sin importarle las consecuencias sociales.

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