El Papa a un niño ateo: «Haz lo que sientas»

El Papa a un niño ateo: «Haz lo que sientas»

Antes de su partida hacia los Emiratos Árabes, cuenta Su Santidad el Papa Francisco, un niño de 13 años le interpeló con estas palabras: “Santidad, yo soy ateo, ¿qué tengo que hacer para convertirme en un hombre de paz?”. Y el Santo Padre le respondió: «Haz lo que sientas».

Dos mil años de santos y mártires, de ser perseguidos por el mundo, de ser signo de contradicción y sal de la tierra, de desarrollo de doctrina, de misioneros y sacerdotes, de estructura institucional y caridad, de teólogos y doctores y, ante la pregunta central de la existencia, la respuesta del Vicario de Cristo y sucesor de San Pedro es: «Haz lo que sientas».

Y yo lo que siento es un cansancio infinito al pensar que tanta cegadora belleza, tanto éxtasis y tanto estudio de profundidad insondable, tantas persecuciones y torturas sufridas por Cristo se hubieran evitado de haberse conocido este sencillo secreto: haz lo que sientas.

La anécdota la ha contado el propio Papa en su rueda de prensa en vuelo de vuelta de Abu Dabi, donde ha firmado un documento por la fraternidad universal con un prestigioso imán y escuchado a «hombres muy sabios» de una religión que se ha extendido por la espada, que somete a los que no creen en ella a la condición de ciudadanos de segunda clase, que ordena la muerte del que se salga de ella.

Es como si la Iglesia se hubiera rendido, no al capitalismo, ni tampoco exactamente al socialismo, sino a Woodstock, al Verano del Amor, a una fantasía sesentaiochista en la que todos podemos cogernos de la mano y superar nuestras diferencias con un poquito de ‘diálogo’, pero un diálogo en el que no se digan las cosas desagradables que dividen, aunque estén ahí y ahí sigan, y haya tantos dispuestos a morir por ellas.

En Abu Dabi, nos tememos, el Papa ha preferido ‘sentir’ a pensar. Ha firmado no sé sabe con quién -sí, con El Tayeb, y ¿a quién representa en esto el imán de Al Azhar?- un documento vago y evasivo que podría haberlo redactado un hippy especialmente ingenuo a finales de los años sesenta.

Haz lo que sientas.

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