El tal “ramontxu” -que así se identifica el interfecto- dice que es cura; y debe serlo pues está de segundo de a bordo en una parroquia madrileña. De ahí que añada a lo de “ramontxu” Madrid.
Y luego “larga” -comparte un articulito en este caso: al pobre chico no le da para escribir nada de nada: “comparte”, que es lo suyo- una serie de imbecilidades tan impropias de un cura, que no las escribiría ni un niño que se esté preparando para la Primera Comunión. Excepto si se “prepara” en la parroquia del tal “ramontxu”, claro.
El susodicho está absolutamente en contra de la doctrina y de la praxis pastoral de la Iglesia Católica en materia de sexualidad: la denigra y la rechaza por completo. Especialmente, en lo que se refiera a la homosexs y así. Aprovechando, como es natural y lógico, las impagables páginas -por el “bien” que están haciendo a la iglesia de hoy- multicolores, arcoíris, multieclesiales, aperturistas, sin rigideces, sin rumbo -sin norte, sur, este y oeste-, blasfemas y hasta heréticas si me apuran, de RD. Con Vidal, “venenomortal” a la cabeza.
¡Porque ya está bien -según el susodicho- de seguir en la Iglesia Católica con la misma monserga desde hace más de 2000 años! ¡2500 como mínimo! ¡Qué no hay derecho!, dice el susodicho interfecto. ¡Que hay que abrirse un poquito, porfa!
Porque, como decía no sé quien ahora hace unos días, pero alguien con mando en plaza, creo: “vamos a acercarnos más a los homosexuales y a las mujeres”. Y luego se extrañarán de que pase lo que pase -bueno: es imposible que se extrañen: sería pura hipocresía o mero fariseísmo a tope-; y tendrán que salir luego con lo de pedir perdón sentida y reiteradamente, y con lo de que hemos defraudado a los fieles, y con lo de “tolerancia cero” después de que no solo han tolerado todo lo que les ha dado la gana, sino que, además, lo han iniciado, promovido, mantenido y, ahora, reivindicando: ¡faltaría más! Claro que ¡cómo no lo iban a tolerar si estaban metidos hasta las cachas!
Es que el “ramontxu” está hasta el moño de tanto “no cometerás actos impuros”, como reza el Sexto Mandamiento de la Ley de Dios, recogido ya en el Deuteronomio, que está en el Antiguo Testamento, y es más viejo que el Jabato, que ya es decir. Vamos: una antigualla.
Libro Inspirado por Dios, por cierto; sí, pero quizá al “ramontxu Madrid” se le ha olvidado, o no se lo enseñaron nunca…, y no se lo va a recordar a estas alturas su señor obispo, a pesar de su pública y publicada toma de posición al respecto, y frente a toda la doctrina de la Iglesia Catñolica. Yo creo que el “ramontxu” ha compartido esto para ver si su obispo se lía y le corrige en público -o en privado- y así poder montarle un pollo, público y publicado en RD, a su ordinario.
Y luego, claro, viene Jesucristo ¡y repite lo del Antiguo Testamento! ¿Pero no podía haber renovado algo el tema, aunque solo fuese un poquito? Y llega el I Concilio de la Historia de la Iglesia Católica, el de Jerusalén, con los Apóstoles como sinodales, y ¿qué sacan?: “Abstenerse del sexo”. ¡Pero, qué se habrán creído!
Y viene Pablo, el gran evangelizador, y larga lo de que no entrarán en el Reino de los Cielos “ni los fornicarios, ni los afeminados, ni los “arcoiris”, etc”. ¡Y esto ya no hay quien lo aguante! ¡Y encima dice que ojalá todos fuesen como él: sin casarse! Y ahí está el mal, dice el “ramontxu”: que la continencia sexs, homosex, multisexs y demás, aparte el celibato, han traído todos los males.
Así que la culpa de todo lo tiene Dios y su Antiguo Testamento, Jesucristo -que es Dios- y su Nuevo Testamento, la Iglesia -que nace de Jesucristo, que es Dios- desde su primer Concilio y san Pablo -un hombre de Dios en toda la extensión de la palabra-, flagelador de todos los desmanes.
Bueno, y se me ha olvidado a san Juan Bautista, al que le cortan la cabeza por decirle al títere con mando supremo que no podía “vivir” con la mujer de su hermano. ¡Cómo que no! Le está bien empleado, por cizañador. Por cierto, al “ramontxumadrid” nunca le pasará eso, la verdad.
Vamos, lo de este chico es para no echar gota; algo así como tener problemas de próstata, tener ganas y no poder…, y se pasa muy mal, la verdad.
Que seguro que se ha contagiado en RD. ¡Las malas compañías no pueden traer nada bueno! Y te lo pegan todo, además.