Sacerdote alemán declara que la Iglesia no puede negar el matrimonio a los homosexuales

Sacerdote alemán declara que la Iglesia no puede negar el matrimonio a los homosexuales

“La Iglesia no puede negar el matrimonio sacramental a las personas queer”, asegura el padre Bernd Mönkebüscher, homosexual y coordinador de «OutInChurch», en una entrevista concedida al órgano online del episcopado alemán, Katholisch.de.

El padre Mönkenbüscher es la prueba viviente de que Fiducia supplicans es papel mojado, entre los que la encuentran inaceptable y las que, como es el caso, les parece insuficiente e incluso algo insultante para los católicos LGTBI.

Mönkenbüscher no solo considera “absurda” la doctrina católica sobre la homosexualidad o las instrucciones de Roma, confirmadas por Francisco, para que no se ordene a varones con fuertes inclinaciones hacia el mismo sexo, sino que se congratula de que la Iglesia en Alemania “vaya por delante” en este asunto del resto de la Iglesia Universal.

Y no, Fiducia supplicans no arregla nada para el padre Mönkenbüscher, salvo, en todo caso, como un tímido paso hacia lo inevitable, la revisión completa de la doctrina católica sobre la sexualidad humana.

«Fiducia supplicans, básicamente, vuelve a confirmar que las personas queer son un tipo especial y que cuando se enamoran se no les permite vivir su sexualidad porque sólo tiene cabida en el matrimonio”, sostiene Mönkenbüscher. “Por cierto, creo que es también una bofetada para todas las parejas heterosexuales que tienen sexo fuera del matrimonio. Pero ya ningún obispo dice eso en voz alta. A menudo me pregunto: ¿Es ésta una enseñanza que de alguna manera estoy apoyando como labor en la iglesia? Eso a veces no me hace sentir bien”.

“Al principio me sorprendió porque en los medios apareció un gran titular que sonaba muy positivo , queriendo decir que ahora es posible celebrar bendiciones”, continúa el sacerdote. “Luego, en algún momento, empiezas a leer la letra pequeña […] Después de Navidad, a principios de año hubo otro comunicado del Vaticano explicando cómo debería ser esta bendición. Esta declaración se produjo porque probablemente muchos conservadores causaron revuelo en Roma. Y entonces salieron a decir: Sí, solo son unos segundos, y en la calle, como de pasada. No es una celebración de servicio separada, ni una liturgia separada, y no puede realizarse el día de una boda civil. Tampoco se le permite usar vestes formales”.

Pero, suspira Mönkenbüscher, “en Alemania estamos mucho más avanzados. Lo que ha decidido el Camino sinodal va mucho más allá. Desde la perspectiva de la iglesia global, es por supuesto un paso”.

Y concluye: “Personalmente creo que se trata de procesos. También es una cuestión de derechos humanos y de no discriminación. La Iglesia no puede negar el matrimonio sacramental a las personas queer, que en realidad ya no hay argumentos teológicos para ello que al menos ya no sean convincentes o que puedan ser cuestionados”.

Ayuda a Infovaticana a seguir informando