Para facilitar su traslado al hospital Bambino Gesú de Roma, el gobierno italiano ha concedido la nacionalidad a Indi Gregory, la británica de 8 meses que sufre una grave enfermedad y cuyos médicos, avalados por la justicia de su país, pretenden desconectar del soporte vital a pesar de la oposición de sus padres.
Pocas horas antes de que se cumpliera el plazo que la justicia de Londres había dado a los médicos del hospital Queen Medical Center de Nottingham para desconectar a Indi, el Consejo de Ministros italiano tramitó su nacionalidad con carácter urgente.
Esta resolución ha permitido posponer la desconexión de la bebé, que padece una enfermedad mitocondrial, y ha colmado de esperanza a sus padres, Claire Staniforth y Dean Gregory. Ambos habían presentado un recurso para evitar la sentencia de muerte de su hija y poder trasladarla al hospital de la capital italiana, desde donde se habían ofrecido a tratarla.
La justicia británica había denegado el permiso de traslado, alegando que a la niña no le beneficiaría el viaje a Italia.