El Papa ha advertido a los obispos italianos del gran «peligro» de la rigidez. «Hemos visto con frecuencia seminaristas que parecían buenos, pero rígidos. Y la rigidez no es del buen espíritu», les dijo el Pontífice.
En un discurso del que sabemos muy poco, unos minutos, ya que la retransmisión fue interrumpida por Vatican News, Francisco se dirigió a los alrededor de 200 prelados que forman la Conferencia Episcopal de Italia al inicio de su Asamblea Plenaria.
El Papa, como parte del episcopado italiano, ya que es el obispo de Roma, habló tras el cardenal Gualtiero Bassetti, presidente de la CEI, quien agradeció al Santo Padre su presencia en el Hotel Ergife Palace, cinco kilómetros al oeste del Vaticano, donde está trascurriendo el encuentro.
Francisco, en discurso improvisado, habló sobre tres cuestiones: los tribunales, los seminarios y el sínodo. Sobre los tribunales, el Papa indicó que se estaban dando buenos pasos.
La segunda cosa de la que habló fueron los seminarios. «En este momento hay un peligro muy grande», señaló Su Santidad, «equivocarse en la formación y también equivocarse en la potencia de la misión de los seminaristas».
«Hemos visto con frecuencia seminaristas que parecían buenos, pero rígidos. Y la rigidez no es del buen espíritu», aseguró el Papa ante los obispos de Italia. Además, explicó que se ve que, detrás de la rigidez, «hay grandes problemas».
«Seminaristas recibidos sin pedir información”, que vienen a través de una congregación religiosa u otra diócesi “y después la formación, sobre esto el cardenal presidente ha recibido una carta del prefecto del Clero sobre la preocupación de la formación sacerdotal», añadió.
Opening the General Assembly of the Italian Bishops’ Conference, Pope Francis expresses his concern with rigid seminarians, «We have seen, frequently, seminarians who look good, but who are rigid. Rigidity is not of a good spirit; behind that rigidity there are some big problems» pic.twitter.com/rZCwFVOEg9
— Catholic Sat (@CatholicSat) May 24, 2021
El tercer tema sería el sínodo. Francisco animó a la Iglesia italiana a iniciar un sínodo nacional el pasado 30 de enero. «He mencionado la Conferencia de Florencia. Después de cinco años, la Iglesia italiana debe volver a la Conferencia de Florencia, e iniciar un proceso de Sínodo nacional, comunidad por comunidad, diócesis por diócesis: también este proceso será una catequesis. En la Conferencia de Florencia se intuye precisamente el camino a seguir en este Sínodo. Retomarlo, ahora. Es el momento. Y empezar a caminar», dijo el Papa en un encuentro con la Oficina Nacional de Catequesis.
Hoy ha vuelto a mencionar el Congreso de Florencia. El Santo Padre cree que el sínodo debe hacerse bajo el espíritu de ese encuentro en Florencia, donde el Papa dio un extenso discurso. Hay una actitud que nos pasa a todos, «en la CEI sucede también», que es la «amnesia». «Perdemos la memoria de aquello que hemos hecho», y «una de las cosas en la que hemos perdido la memoria es Florencia», indicó el Papa a los obispos en referencia a ese encuentro de hace casi seis años.
El Papa, el 10 de noviembre de 2015, dijo al final de su discurso en el Congreso de la Iglesia italiana en Florencia:
«Me gusta una Iglesia italiana inquieta, cada vez más cercana a los abandonados, los olvidados, los imperfectos. Deseo una Iglesia alegre con rostro de madre, que comprenda, acompañe, acaricie. Soñad también vosotros con esta Iglesia, creed en ella, innovad con libertad»
«Si bien no me toca a mí decir cómo realizar hoy este sueño, permitidme sólo dejaros una indicación para los próximos años: en cada comunidad, en cada parroquia e institución, en cada diócesis y circunscripción, en cada región, tratad de iniciar, de forma sinodal, una profundización de la Evangelii gaudium, para sacar para sacar de ella criterios prácticos y poner en práctica sus disposiciones».